Hoy es martes 20 de noviembre de 2018 y son las 11:37 hs. “Queremos evitar que Nisman vuelva a morir”. Que los jueces cumplan con la Justicia, o que la Justicia alcance a los Jueces.
5 de noviembre de 2018
De ‘Tropa de élite’ a Bolsonaro . Fuente La Vanguardia Internacional.
Una de las pocas salidas que Jair Bolsonaro hizo fue visitar el cuartel del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), la unidad de élite policial responsable de librar las batallas más duras contra las organizaciones criminales . . .

LAVANGUARDIA Internacional.                                                                 

De ‘Tropa de élite’ a Bolsonaro​.

De ‘Tropa de élite’ a Bolsonaro                                         El Batallón de Operaciones Especiales de la policía brasileña, durante una operación en la favela de Vila Cruzeiro, en Río de Janeiro (SerengetiLion / Getty Images)

Una de las pocas salidas que Jair Bolsonaro hizo tras ser víctima de un atentado con arma blanca en la primera vuelta de las elecciones fue visitar el cuartel del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), la unidad de élite policial responsable de librar las batallas más duras contra las organizaciones criminales en las favelas de Río. Al final de su discurso Bolsonaro exclamó: “¡Caveira!” (calavera ) y los policías respondieron al unísono con el mismo grito de guerra.                                                                                      La escena recuerda la película Tropa de élite (2007), en la que Wagner Moura –el ya cotizado actor brasileño que interpreta a Pablo Escobar en la serie de Netflix Narcos– da vida al capitán del BOPE Roberto Nascimento. La calavera clavada por un puñal ante una cruz formada por dos pistolas es el símbolo del batallón. Los muchos integrantes evangélicos del batallón se autocalifican “las calaveras de Cristo”. El capitán Nascimento, dispuesto a matar libremente en nombre de un supuesto “bien por encima de la ley”, suele iniciar las batallas contra los narcos al grito de “¡Caveira!” Es un personaje de cine muy querido en Brasil. Tal vez por las mismas razones que Bolsonaro.                                                  Una de las pocas salidas que Jair Bolsonaro hizo tras ser víctima de un atentado con arma blanca en la primera vuelta de las elecciones fue visitar el cuartel del Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), la unidad de élite policial responsable de librar las batallas más duras contra las organizaciones criminales en las favelas de Río. Al final de su discurso Bolsonaro exclamó: “¡Caveira!” (calavera ) y los policías respondieron al unísono con el mismo grito de guerra.                                                                                      La escena recuerda la película Tropa de élite (2007), en la que Wagner Moura –el ya cotizado actor brasileño que interpreta a Pablo Escobar en la serie de Netflix Narcos– da vida al capitán del BOPE Roberto Nascimento. La calavera clavada por un puñal ante una cruz formada por dos pistolas es el símbolo del batallón. Los muchos integrantes evangélicos del batallón se autocalifican “las calaveras de Cristo”. El capitán Nascimento, dispuesto a matar libremente en nombre de un supuesto “bien por encima de la ley”, suele iniciar las batallas contra los narcos al grito de “¡Caveira!” Es un personaje de cine muy querido en Brasil. Tal vez por las mismas razones que Bolsonaro.                                                   “La gente busca una figura de padre absoluto, una figura bíblica”, dice Luiz Eduardo Soares, que creó el libro Elite da Tropa en el que se basa el film. “Tenemos la mentalidad de una sociedad autoritaria; la idea binaria del bien y el mal y que el mal es fácil de identificar y debe ser eliminado de raíz”, explica.      Bolsonaro, con la ayuda de su nuevo superministro de Justicia y Seguridad Interna, el juez Sérgio Moro, líder de la investigación anticorrupción, pretende intensificar las ya bélicas estrategias policiales y militares en las favelas. “Estamos en guerra”, repetía Bolsonaro en sus comentarios postelectorales.   Su gobierno pretende cambiar la legislación para proteger de acciones legales a los policías que cometen asesinatos. Entre el 2013 y el 2017, 13.387 personas murieron a manos de la policía en el estado de Río, principalmente en las favelas.                                                                                                      Siete al día, aunque Soares teme que vaya a más.

Asimismo, Bolsonaro tratará de cambiar la ley que restringe la posesión de armas de fuego, reducirá la edad mínima para usar un arma de 25 a 21 años y quiere bajar la edad penal, actualmente en 18 años.    Por su parte, el nuevo gobernador bolsonarista del estado de Río de Janeiro, Winston Witzel –otro juez reciclado en político– ha propuesto usar francotiradores en las favelas para “liquidar a los cabecillas de los narcotraficantes”. Con el mismo fin, la tropa de élite se convierte en Robocop con la propuesta de Witzel de usar drones equipados con ametralladora.                                                                                                               Soares, que asesoraba a los gobiernos de Lula en áreas de seguridad, teme que pueda producirse un “baño de sangre”. “La retórica de Bolsonaro permitirá una intensificación de la violencia policial; los policías están esperando ese momento para sentirse totalmente libre para actuar”.                                                                   La violencia en Brasil es endémica. Se produjeron 63.880 homicidios en el 2017 (30 por cada 100.000 habitantes, cuando en España no llega a 0,6). Aunque hay menos homicidios en Río ahora que hace 20 años, la sensación en la ciudadanía es que hay más. Esto agrava la angustia por la crisis económica, que “ha sido colonizada por el movimiento neopentecostal”, explica. Es la clave del éxito de Bolsonaro.  La presencia del juez Moro –un héroe para muchos– en el gobierno enfatiza más esa impresión bíblica del bien y el mal. “Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) han sido demonizados; he visto vídeos de exorcismos evangélicos –que son muy comunes– en los que Cristo es Bolsonaro y el anticristo es Lula”, dice Soares.       “Muchos creen que el PT es el único partido corrupto pero todos han utilizado una caja B”, dice.          “Moro es culpable en gran parte de esa falsa impresión”.                                                                                            Ha sido responsable de filtraciones selectivas. Ahora, incorporado al gobierno, el juez representa “una ideología castigadora; la criminalización de la pobreza y el encarcelamiento masivo que entregará más jovenes a las organizaciones de delincuentes.”                                                                                                   Todo esto ha sido terreno fértil para “la máquina infernal de las noticias falsas”, dice Soares. Una decía que Haddad (el candidato del PT) quería someter a todos los niños de cinco años a experiencias sexuales para determinar si eran hetero o homosexuales.                                                                                                                “Muchos votantes de Bolsonaro se lo creyeron”, concluye Soares.



COMPARTIR:
Notas Relacionadas
Comentarios:
Aun no hay comentarios, s el primero en escribir uno!
Escribir un comentario »








LA RADIO EN VIVO

   

LA RADIO EN TU MOVIL

 

 

DOLAR

 
COMPRA
VENTA
35.00
37.00

 

RadiosNet