ūüí•ūüáļūüáł | S ABOTAJE EN EL ABISMO . . .

El galardonado Seymour Hersh tuvo acceso a informaci√≥n sobre el sabotaje al gasoducto Nord Stream. Lo que el New York Times llam√≥ un ¬ęmisterio¬Ľ result√≥ ser una peligrosa operaci√≥n secreta… hasta hoy

El drag√≥n negro del Pac√≠fico tiene una piel ¬ęultranegra¬Ľ especializada, lo que hace que el pez sea pr√°cticamente invisible en las profundidades.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬† ¬†Fotograf√≠a: Karen Osborn/Smithsonian

Destacado Suscriptor,

Hoy hemos curado un material esencial para entender qu√© pasar√° en el tablero internacional este 2023, un Substack¬†fascinante y revelador¬†fue publicado hace algunos d√≠as y arroja luces sobre uno de los sucesos m√°s oscuros de 2022¬†¬ŅQu√© pas√≥ con el NordStream?

Equipo Destacadas.

El Centro de Buceo y Salvamento de la Marina de los EE.UU. se encuentra en un lugar tan desconocido como su nombre: en lo que una vez fue un camino rural en Panama City, una ciudad turística en auge en el suroeste de Florida, a 70 millas al sur de la frontera con Alabama. El complejo del centro es tan anodino como su ubicación: una monótona estructura de hormigón posterior a la II Guerra Mundial con el aspecto de un instituto de formación profesional de la zona oeste de Chicago. Una lavandería autoservicio y una escuela de baile están al otro lado de lo que ahora es una carretera de cuatro carriles.

Por: Seymour Hersh

El centro lleva décadas formando a buceadores de aguas profundas altamente cualificados que, una vez asignados a unidades militares estadounidenses en todo el mundo, son capaces de realizar inmersiones técnicas para hacer tanto lo bueno -utilizar explosivos C4 para limpiar puertos y playas de escombros y artefactos sin detonar- así como lo malo, como volar plataformas petrolíferas extranjeras, ensuciar válvulas de admisión de centrales eléctricas submarinas o destruir esclusas en canales de navegación cruciales. El centro de Ciudad de Panamá, que cuenta con la segunda piscina cubierta más grande de América, era el lugar perfecto para reclutar a los mejores, y más taciturnos, graduados de la escuela de buceo que el verano pasado hicieron con éxito lo que se les había autorizado a hacer a 80 metros bajo la superficie del mar Báltico.

El pasado mes de junio, los buzos de la Armada, que operaban al amparo de un ejercicio de la¬†OTAN¬†a mediados de verano ampliamente publicitado, conocido como¬†BALTOPS 22, colocaron los explosivos activados por control remoto que, tres meses despu√©s, destruyeron¬†tres de los cuatro¬†gasoductos¬†Nord Stream, seg√ļn una fuente con conocimiento directo de la planificaci√≥n operativa.

 

Dos de los gasoductos, conocidos colectivamente como¬†Nord Stream 1, llevaban m√°s de una d√©cada suministrando gas natural ruso barato a¬†Alemania¬†y a gran parte de¬†Europa Occidental. Un segundo par de gasoductos, denominados¬†Nord Stream 2, se hab√≠an construido pero a√ļn no estaban operativos. Ahora, con las tropas rusas concentr√°ndose en la frontera ucraniana y¬†la guerra m√°s sangrienta en Europa desde 1945¬†en ciernes, el presidente¬†Joseph Biden¬†vio en los gasoductos un veh√≠culo para que¬†Vladimir Putin¬†utilizara el gas natural como arma para sus ambiciones pol√≠ticas y territoriales.

¬ęEsto es falso y una completa ficci√≥n¬Ľ.¬†Adrienne Watson, portavoz de la Casa Blanca

Cuando se le pidi√≥ un comentario,¬†Adrienne Watson, portavoz de la Casa Blanca, dijo en un correo electr√≥nico: ¬ęEsto es falso y una completa ficci√≥n¬Ľ. Tammy Thorp, portavoz de la Agencia Central de Inteligencia, escribi√≥ de forma similar: ¬ęEsta afirmaci√≥n es total y absolutamente falsa¬Ľ.

La decisión de Biden de sabotear los oleoductos se produjo después de más de nueve meses de debates altamente secretos dentro de la comunidad de seguridad nacional de Washington sobre la mejor manera de lograr ese objetivo. Durante gran parte de ese tiempo, la cuestión no era si había que llevar a cabo la misión, sino cómo hacerlo sin ninguna pista abierta sobre quién era el responsable.

Había una razón burocrática vital para confiar en los graduados de la escuela de buceo del centro en Ciudad de Panamá. Los buzos eran sólo de la Marina, y no miembros del Mando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, cuyas operaciones encubiertas deben ser comunicadas al Congreso e informadas con antelación a los líderes del Senado y la Cámara de Representantes, la llamada Banda de los Ocho. La Administración Biden estaba haciendo todo lo posible para evitar filtraciones, ya que la planificación se llevó a cabo a finales de 2021 y en los primeros meses de 2022.

El Presidente Biden y su equipo de política exterior -el Consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, el Secretario de Estado, Tony Blinken, y Victoria Nuland, Subsecretaria de Estado para Política Exterior- se habían mostrado clara y sistemáticamente hostiles a los dos oleoductos, que discurrían uno al lado del otro a lo largo de 1200 kilómetros bajo el mar Báltico, desde dos puertos distintos en el noreste de Rusia, cerca de la frontera con Estonia, pasando cerca de la isla danesa de Bornholm, antes de terminar en el norte de Alemania.

La ruta directa, que eludía la necesidad de transitar por Ucrania, había sido una bendición para la economía alemana, que disfrutaba de una abundancia de gas natural ruso barato, suficiente para hacer funcionar sus fábricas y calentar sus hogares, al tiempo que permitía a los distribuidores alemanes vender el gas sobrante, con beneficios, por toda Europa Occidental. Las acciones que pudieran atribuirse a la administración violarían las promesas de Estados Unidos de minimizar el conflicto directo con Rusia. El secreto era esencial.

Desde el principio, Washington y sus socios antirrusos de la OTAN consideraron que¬†Nord Stream 1¬†era una amenaza para el dominio occidental. El holding que lo sustenta,¬†Nord Stream AG, se constituy√≥ en¬†Suiza¬†en 2005 en asociaci√≥n con¬†Gazprom, una empresa rusa que cotiza en bolsa y que produce enormes beneficios a sus accionistas, dominada por oligarcas conocidos por¬†ser esclavos de Putin.¬†Gazprom¬†controlaba el¬†51%¬†de la empresa, mientras que cuatro empresas energ√©ticas europeas -una en Francia, otra en los Pa√≠ses Bajos y dos en Alemania- compart√≠an el¬†49%¬†restante de las acciones y ten√≠an derecho a controlar las ventas posteriores del gas natural barato a distribuidores locales en Alemania y Europa Occidental. Los beneficios de Gazprom se repartieron con el gobierno ruso, y se calcula que los ingresos estatales por gas y petr√≥leo ascendieron en algunos a√Īos hasta el 45% del presupuesto anual de Rusia.

Los temores políticos de Estados Unidos eran reales: Putin dispondría ahora de una importante fuente de ingresos adicional y muy necesaria, y Alemania y el resto de Europa Occidental se volverían adictos al gas natural de bajo coste suministrado por Rusia, disminuyendo al mismo tiempo la dependencia europea de Estados Unidos. De hecho, eso es exactamente lo que ocurrió. Muchos alemanes veían Nord Stream 1 como parte del cumplimiento de la famosa teoría de la Ostpolitik del ex canciller Willy Brandt, que permitiría a la Alemania de posguerra rehabilitarse a sí misma y a otras naciones europeas destruidas en la Segunda Guerra Mundial mediante, entre otras iniciativas, la utilización de gas ruso barato para alimentar un mercado y una economía comercial prósperos en Europa Occidental.

Nord Stream 1 ya era suficientemente peligroso, en opinión de la OTAN y Washington, pero Nord Stream 2, cuya construcción finalizó en septiembre de 2021, duplicaría, si lo aprueban los reguladores alemanes, la cantidad de gas barato que estaría disponible para Alemania y Europa Occidental. El segundo gasoducto también proporcionaría gas suficiente para más del 50% del consumo anual de Alemania. Las tensiones entre Rusia y la OTAN no cesaban de aumentar, respaldadas por la agresiva política exterior de la Administración Biden.

La oposici√≥n al Nord Stream 2 estall√≥ en v√≠speras de la toma de posesi√≥n de Biden en enero de 2021, cuando los republicanos del Senado, encabezados por¬†Ted Cruz, de Texas, plantearon repetidamente la amenaza pol√≠tica del gas natural ruso barato durante la audiencia de confirmaci√≥n de¬†Blinken¬†como secretario de Estado. Para entonces, un Senado unificado hab√≠a aprobado con √©xito una ley que, como dijo Cruz a Blinken,¬†¬ędetuvo [el gasoducto] en seco.¬Ľ¬†El gobierno alem√°n, presidido entonces por¬†Angela Merkel, ejercer√≠a una enorme presi√≥n pol√≠tica y econ√≥mica para poner en marcha el segundo gasoducto.

¬ŅSe enfrentar√≠a Biden a los alemanes? Blinken dijo que s√≠, pero a√Īadi√≥ que no hab√≠a discutido los puntos de vista concretos del Presidente entrante.¬†¬ęConozco su firme convicci√≥n de que el Nord Stream 2 es una mala idea¬Ľ,¬†dijo. ¬ęS√© que quiere que utilicemos todas las herramientas persuasivas que tenemos para convencer a nuestros amigos y socios, incluida Alemania, de que no sigan adelante con √©l¬Ľ.

Unos meses m√°s tarde, cuando la construcci√≥n del segundo oleoducto estaba a punto de concluir, Biden dud√≥. En mayo, en un giro sorprendente, la administraci√≥n¬†renunci√≥ a imponer sanciones a Nord Stream AG, y un funcionario del Departamento de Estado admiti√≥ que intentar detener el gasoducto mediante sanciones y diplomacia ¬ęsiempre hab√≠a sido una posibilidad remota¬Ľ. Tras bastidores, funcionarios de la Administraci√≥n habr√≠an instado al presidente ucraniano,¬†Volodymyr Zelensky, que por entonces se enfrentaba a la amenaza de una invasi√≥n rusa, a que no criticara la medida.

Las consecuencias fueron inmediatas. Los republicanos del Senado, liderados por¬†Cruz, anunciaron un bloqueo inmediato de todos los candidatos de Biden en pol√≠tica exterior y retrasaron la aprobaci√≥n de la ley anual de defensa durante meses, hasta bien entrado el oto√Īo. M√°s tarde,¬†Politico¬†describi√≥ el giro de Biden sobre el segundo oleoducto ruso como¬†¬ęla √ļnica decisi√≥n, posiblemente m√°s que la ca√≥tica retirada militar de Afganist√°n, que ha puesto en peligro la agenda de Biden¬Ľ.¬†

La administraci√≥n se tambale√≥, a pesar de obtener un respiro en la crisis a mediados de noviembre, cuando los reguladores energ√©ticos alemanes suspendieron la aprobaci√≥n del segundo gasoducto Nord Stream. Los precios del gas natural subieron un¬†8%¬†en pocos d√≠as, en medio del temor creciente en Alemania y Europa de que la suspensi√≥n del gasoducto y la posibilidad cada vez mayor de una guerra entre Rusia y Ucrania provocaran un invierno fr√≠o muy poco deseado. Washington no ten√≠a clara la postura de¬†Olaf Scholz, el reci√©n nombrado canciller alem√°n. Meses antes, tras la ca√≠da de Afganist√°n, Scholtz hab√≠a apoyado p√ļblicamente el llamamiento del presidente franc√©s¬†Emmanuel Macron¬†a una pol√≠tica exterior europea m√°s aut√≥noma en un discurso en Praga, sugiriendo claramente¬†una menor dependencia de Washington y sus acciones impredecibles.

Durante todo este tiempo, las tropas rusas se hab√≠an ido acumulando de forma constante y ominosa en las fronteras de Ucrania, y a finales de diciembre m√°s de¬†100.000¬†soldados estaban en posici√≥n de atacar desde¬†Bielorrusia y Crimea. La alarma crec√≠a en Washington, incluyendo una evaluaci√≥n de Blinken de que ese n√ļmero de tropas podr√≠a ¬ęduplicarse en poco tiempo.¬Ľ

La atención de la Administración volvió a centrarse en Nord Stream. Mientras Europa siguiera dependiendo de los gasoductos para obtener gas natural barato, Washington temía que países como Alemania se mostraran reacios a suministrar a Ucrania el dinero y las armas que necesitaba para derrotar a Rusia.

Fue en este momento de inquietud cuando Biden autorizó a Jake Sullivan a reunir un grupo interinstitucional para elaborar un plan. 

Todas las opciones debían estar sobre la mesa. Pero sólo surgiría una.

El plan

En diciembre de 2021, dos meses antes de que los primeros tanques rusos entraran en Ucrania, Jake Sullivan convocó una reunión de un grupo de trabajo recién formado -hombres y mujeres del Estado Mayor Conjunto, la CIA y los Departamentos de Estado y del Tesoro- y pidió recomendaciones sobre cómo responder a la inminente invasión de Putin.

Ser√≠a la primera de una serie de reuniones ultra secretas, en una sala segura de un piso superior del Old Executive Office Building, adyacente a la Casa Blanca, que era tambi√©n la sede del¬†President’s Foreign Intelligence Advisory Board (PFIAB). Hubo la habitual charla de idas y venidas que acab√≥ desembocando en una pregunta preliminar crucial: ¬ŅSer√≠a reversible la recomendaci√≥n remitida por el grupo al Presidente -como otra capa de sanciones y restricciones monetarias- o irreversible -es decir, acciones cin√©ticas, que no podr√≠an deshacerse?

Lo que qued√≥ claro para los participantes, seg√ļn la fuente con conocimiento directo del proceso, es que Sullivan pretend√≠a que el grupo elaborara un plan para la destrucci√≥n de los dos gasoductos Nord Stream, y que estaba cumpliendo los deseos del Presidente.