Viernes 18 de Septiembre de 2020

Hoy es Viernes 18 de Septiembre de 2020 y son las 18:07 Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso.

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29 de abril de 2020

“Las empresas periodísticas dependen. . .

dependen cada vez más de la pauta oficial y esto se nota”.

                                                                             Ceferino Reato:          

“Las empresas periodísticas 

dependen cada vez más de la pauta oficial y esto se nota”.

Por : Luis Gasulla.

Tras la polémica con Diego Brancatelli, el periodista habló con Periodismo y Punto sobre la situación del país en medio de pandemia, el liderazgo de Alberto Fernández y la actualidad del periodismo.

¿Seguirá en Intratables? Pasen y lean.

¿Cómo analizás la actualidad de la política argentina más allá del coronavirus?

-Creo que es un momento de gran incertidumbre en el país y en el mundo. Es algo único. Antes sabíamos qué iba a pasar dentro de dos meses. Hoy no. No sabemos qué pasará de acá a un mes. En política se dice que no se deben desperdiciar las crisis, que son grandes oportunidades. Las cartas se vuelven a mezclar y pueden pasar cosas como lo que pasa ahora.

-¿Te referís a Fernández?

-Encontró una identidad que antes de la pandemia no tenía. Según las encuestas, le va bien. Aunque no sé cómo harán las encuestas, que se hacen con métodos cuestionados en las últimas elecciones. Encontró un discurso y una identidad. Antes no lo tenía porque era una coalición en la que la figura de la vicepresidenta Cristina Kirchner era muy fuerte. Pero hoy Fernández está en el centro del juego y lo está aprovechando bastante bien. Se la jugó con el tema de la salud y estuvo bien hasta hace 10 días.

-¿Qué cambió?

-El tema de la economía recuperó importancia porque, desde el punto de vista de la pandemia, no estamos tan mal pero sí desde lo económico. Veníamos mal pero ahora estamos en caída. Los números son espeluznantes. Los sectores populares no pueden vivir de la ayuda estatal. Viven del trabajo de otros, porque hacen changas. Pero si esos otros -las clases medias- no producen, se acaban las changas y los trabajos informales.

-¿Crees que la interna entre los Fernández la inventamos nosotros o es un engaño para la gilada?

-Más allá de las interpretaciones hay que ver los hechos. Fue Cristina, en una jugada política inteligente, quien se corrió del primer lugar y lo eligió a Fernández. Pero la mayoría de los votos son de ella. Alberto agregó lo que faltaba para que le alcanzase para ganar. Esos 10 o 12 puntos que no es peronista pero está cerca y Alberto fue la excusa para votar esa fórmula. Si Cristina estaba al frente de la fórmula, seguramente, perdía la elección. La coalición es atípica. La vicepresidenta es la que retiene los votos. Por eso su palabra es decisiva. Ella mostró que está dispuesta a usar ese poder, pues diseñó ese gabinete. Pero con la pandemia, eso cambió. Ahora, ella elije un segundo plano y Alberto concentra las decisiones, tiene la lapicera y la utiliza. Cristina sigue siendo importante. Lo vemos en la oferta a los bonistas y en la designación del ministro Martín Guzmán. También en el patrullaje al que se somete Alberto en las entrevistas con el “profesor” Verbitsky, como si tuviese que rendir examen. Generalmente, aprueba porque adapta el discurso de acuerdo a los medios.

-¿Hay profesores malos como Verbitsky y otros que hacen el papel de buenos como Fontevecchia?

-Pero el profesor Verbitsky es a quien nadie se le puede negar a ser examinado. Es importante, porque simboliza al cristinismo y al kirchnerismo duro que no quieren que se enoje. Me parece que hacen bien, pero es un juego complejo. No hay que caer en análisis primarios. Es sofisticado porque la coalición es heterogénea y deberemos convivir mucho tiempo. No hay que caer en prejuicios sino en los hechos concretos, como la oferta a los bonistas o la pandemia. Lo mismo que lo es el acercamiento de Fernández con sectores de la oposición más moderada como Horacio Rodríguez Larreta. Es un hecho. Suponte que nos va bien con la pandemia, el tema económico resurgirá con mucha fuerza. Cuando caiga el miedo resurgirá el bolsillo. Hay que ver cuál será la respuesta de Fernández y de su gobierno. No sabemos cuánto cayó la recaudación en los distritos y, sobre todo, en la Ciudad de Buenos Aires.

-¿La pandemia fue una excusa para esos patrullajes que mencionás? ¿Tanto les preocupan las opiniones contrarias en las redes sociales?

-Hay un peligro que va con la naturaleza de los poderes ejecutivos en general. Más allá de las personas, con los gobiernos hay que tener cuidado porque la libertad de expresión debe ser defendida. En el caso de estos climas que se generan, que son propios de las guerras o causas sanitarias como éstas pestes, provocan que la gente tenga mucho miedo y confíe en liderazgos políticos fuertes. En ese momento, la gente resigna cuotas de libertad pero en beneficio de la salud, que es un bien mayor. Pero hay que estar atentos a que alguien no quiera ir más allá. En el caso de la Ministra de Seguridad es absurdo y sí hubo un peligro a la libertad de expresión. Sabemos que, voluntariamente, se resigna libertad individual pero no se puede ir más allá de eso. Fijate la reacción de los adultos mayores en la Ciudad, que se manifestaron en contra de Larreta a pesar de haberlo votado en su mayoría. Es un lindo debate. No hay que esquivar a esos debates. El permiso nació obligatorio y sancionatorio. Terminó en otra cosa. Tuvo que retroceder Larreta. Eso fue la fuerza de la sociedad civil. Pero a Larreta y a su gobierno les faltó la lucidez de pedir perdón y decir nos equivocamos. Santilli dijo que fue un error de comunicación. No lo es. Es un error político.

-¿Cómo ves al periodismo en la actualidad?

-Creo que por varias razones las empresas periodísticas dependen cada vez más de la pauta oficial, y esto se nota en los últimos años. Se nota en la pandemia más por la caída abrupta de venta de diarios y revistas. También cayó la publicidad privada por la recesión y por la pandemia. La publicidad oficial es importante. En las pandemias y demás, la opinión pública cierra filas en beneficios de los gobiernos. Dicen: “Están gobernando, tenemos miedo y ellos no tienen que salvar”. En esos momentos, el periodismo crítico sufre. El periodismo tiene audiencias pero nadie, individualmente, nadie quiere quedarse afuera de lo “políticamente correcto”. Sobre la economía, el periodismo se vuelve más crítico y vuelve a su posición original, pero no es el mejor momento de nuestra profesión. Estamos atentos a lo que el público quiere pero nos cuidamos mucho. No favorecemos el debate porque nuestra sociedad no está acostumbrada al debate.

¿Seguis en Intratables?

-Por ahora está todo tranquilo. Seguiremos allí.

Origen: periodismoypunto.

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