Miércoles 30 de Septiembre de 2020

Hoy es Miércoles 30 de Septiembre de 2020 y son las 11:39 Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso.

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16 de junio de 2020

La gran mentira . . .

De la Argentina agroexportadora.

La gran mentira de :

la Argentina agroexportadora.

Por : Iris Speroni.

¿Cómo es posible que sea la Argentina un país agroexportador si no exporta?

El 78% de la economía argentina está abocada al mercado interno.                                                      
Sin embargo una suerte de funcionarios públicos transitan los canales de televisión refiriéndose al sistema económico argentino como el Modelo Agroexportador.

¿Cómo es posible que sea la Argentina un país agroexportador si no exporta?
Por lo pronto no es un sistema exportador. Por lo que no puede ser agroexportador, pescaexportador, mineroexportador, petróleoexportador, softwareexportador, calzadoexportador, porque no es exportador.
Resuelto el tema semántico, pasemos a la cuestión de fondo.
Argentina exporta poco porque todos los incentivos del estado están armados para que sea imposible (en la mayoría de los casos) o casi imposible (en los restantes) exportar.
Esos incentivos no salieron de un repollo. Son la consecuencia de decisiones tomadas por los políticos en un momento u otro de nuestra historia. Algunas medidas fueron llevadas adelante por ignorancia o estupidez (las menos) o para favorecer a algún otro sector o persona.
Un futuro mejor a este presente
La Argentina puede exportar 10 veces los montos actuales. 
El país podría tener 150 millones de cabezas de ganado vacuno.
Podríamos mejorar el valor por tonelada exportada. Esto es, exportar productos de mayor valor unitario.
En cualquiera de sus formas, se podría dar trabajo a millones de personas, hasta el punto de forzar el mercado laboral, por falta de oferta (esto significa que las empresas requieran más personas que las existentes para trabajar).
No es lo que sucede.
Pero puede suceder.
Lo único que hay que hacer es remover las trabas que actualmente existen para que la población pueda crear riqueza y vender sus productos y servicios al mundo (art. 14 CN).


Trabas

Las trabas son:

1. El tipo de cambio artificialmente bajo. Impide todo tipo de exportación. De servicios (software, auditoría y consultoría, fletes, turismo [*]) y de productos (maquinaria agrícola, indumentaria, calzado, autopartes, artículos para la construcción, vinos finos, productos regionales, cereales, oleaginosas, carnes).

2. Los adelantos impositivos. Pagar impuestos antes de cobrar la venta o antes de ganar dinero. Encarece toda inversión desde un 30% a un 50%. Demanda mayor capital de trabajo hasta que la mercadería se pueda vender. Es una de las grandes barreras para las inversiones de cualquier tipo.

3. Los derechos de exportación. Le quita rentabilidad a todos los productos y servicios gravados. Por lo tanto deja a zonas y producciones enteras fuera del mercado mundial.

4. El flete. Costos altos inadmisible en un país extenso: duplicación del costo de combustible por carga impositiva, altos impuestos sobre vehículos, cubiertas y repuestos, peajes, mal servicio de trenes de carga, inexistencia de flota fluvial y marítima.

5. Regulaciones de todo tipo y fragmentación territorial, en municipios y provincias.

6. Ausencia de un servicio diplomático.

7. Un costo financiero artificialmente alto para los particulares toda vez que el estado absorbe la totalidad del crédito disponible y donde el precio del dinero (la tasa de interés) la resuelven entre funcionarios públicos y las autoridades bancarias. 

Si resolvemos esto, que son todas decisiones gubernamentales, no hay razones de fuerza mayor que impidan que la Argentina exporte, crezca, tenga pleno empleo y disponga de prosperidad para que las empresas reinviertan, las familias ahorren y el estado invierta en bienes públicos.

Son todos puntos técnicos relativamente sencillos, excepto el punto 6, debido a la ausencia de un servicio exterior. 


Complicaciones

Si es todo tan fácil, ¿por qué no se hace?
Porque no hay decisión política de hacerlo. Porque quienes gobiernan tienen intereses distintos a exporte (excepto pesca, petróleo, oro y litio). Su voluntad está en otro lado.
Sin embargo, el sistema representativo, tal como lo precepta nuestra constitución, prevé que se haga lo que la mayoría desee que se haga. En forma rimbombante alude a la “voluntad del Pueblo”. Es una exageración ya que naturalmente no existe una única voluntad sino que se aúnan algunas y el resto piensa distinto. 
El objetivo sería entonces representar a todos los que se benefician con un país que exporta, que crece, que tenga un estado bien administrado, que pueda tener bien a sus ancianos y niños, que pueda pagarle bien a los servidores públicos, además de ofrecerles un entorno amigable y con reconocimiento social (me refiero específicamente al personal de la salud, de las fuerzas de seguridad, armadas, la gente de parques nacionales y todos aquellos que son servidores públicos). 
Un país que funciona tiene actividad comercial, de servicios, de entretenimiento. Las personas ganan lo suficiente para hacerse su casa, etc. Por lo que hay que buscar a todos ellos, a los actuales perdedores, y ofrecer un futuro mejor y posible.
Mecánica
Aunar voluntades y ganar elecciones para llevar adelante los cambios que el país necesita es la parte difícil.
La parte operativa de los que hay que hacer, la parte mecánica, es razonablemente fácil.
1. El tipo de cambio lo determina el Congreso Nacional (art. 75 CN), se requiere mayoría en cámara baja y cámara alta.

2. Adelantos impositivos. Muchos son por decreto, no se necesita ley. En los casos en que sí se requiera, hacen falta las mayorías del HCN o de las legislaturas provinciales.

3. Derechos de exportación. Si fueron votados por el HCN, se necesita una nueva ley que los disminuya o elimine, volvemos al punto 1. Si fueron determinados por decreto, otro decreto presidencial los modifica.

4. Flete. Requiere más trabajo. El impuesto al combustible lo debe eliminar el HCN. Los impuestos nacionales (IVA, Impuesto al cheque), también. Los impuestos provinciales los determinan las legislaturas. Las concesiones de peaje están caducas, a punto de caducar o con extensiones controvertidas. Más trabajo será recuperar los trenes de carga y ponerlos en condiciones. En cuanto a la flota propia, para que ciudadanos argentinos decidan convertirse en armadores, hay que quitar todos los impuestos que actualmente impiden la actividad. Ahora se gastan U$S 6.000 MM en contratar fletes extranjeros para mover nuestros productos.

5. Regulaciones.Tema difícil acabar con la burocracia. Cada impedimento significa un quiosco de algún burócrata. Eliminar todo es ir con peine fino derogando una a una todas las regulaciones. Es posible. Sólo es trabajoso.

6. Servicio Exterior. Se requiere un plan geopolítico (que la actual casta política no tiene). El plan geopolítico que propongo es retomar la vieja tradición de relaciones exteriores de nuestra nación. Echar a todos los acomodados políticos que la socialdemocracia puso en Cancillería, jubilar a todos los multilateralistas, y ponernos a formar nueva gente con estas ideas (las tradicionales nuestras). Hasta que esa gente esté en posición, montaremos a pelo.

7. Costo financiero para empresas y familias. Se resuelve con poner como autoridades monetarias a gente que no sean empleados de los bancos. Y que el Congreso asuma la responsabilidad en la determinación de deuda (art. 75 inc. 1 CN) y del valor de la moneda (art. 75 incs. 11 y 19 CN) tal como se comprometieron el día que asumieron el puesto y por lo cual cobran el sueldo.

En resumen, es cuestión de ganar las elecciones.                                                              El resto es sólo un tema operativo.

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