Martes 29 de Septiembre de 2020

Hoy es Martes 29 de Septiembre de 2020 y son las 06:48 Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso.

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4 de septiembre de 2020

MACOCO DE ÁLZAGA UNZUÉ. (1901-1982) UN BON VIVANT QUE SE CONVIRTIÓ EN LEYENDA . . .

Recopilación Histórica Por : Ing. ARISTIDES DOMINGUEZ.
Desde el " Archivo de la Memoria ".

Macoco de Álzaga Unzué    1901-1982 .                                                                                                                                                    Un bon vivant que se convirtió en leyenda.

La historia de este personaje me intrigó siempre.                                                                                                 

Macoco de Alzaga Unzue - La Luneta, Autos Clásicos y Antiguos

La aparición de un libro sobre su vida, titulado “Tirando manteca al techo”, de Roberto Alifano me dio al fin la oportunidad de conocerlo.                                                                                                                                       

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 Automovilísticamente, podemos decir de él que participó varias veces como piloto del equipo Bugatti en Monza y fue el primer corredor argentino ganador de un premio internacional. Con una cupe Mercedes Benz se inició en las picadas porteñas. En 1921 ganó la primera carrera Internacional Montevideo-Punta del Este. Luego, el Gran Prix de Marsella en 1924 con un Sunbeam acompañado por Alberto Rodríguez Larreta. Intervino, también, en las 500 Millas de Indianápolis con Raúl Riganti de acompañante.

También que importó una Graham Paige descapotable que usaba en su heredada estancia de 5.000 ha en Bragado, durante su capítulo de estanciero dedicado, que duró un tris.                                                                                                      Y un Essex Super Six Model E cupé, descapotable, hecha a medida sólo para cinco compradores: él, dos banqueros, un príncipe y un Maharajá. Podríamos decir, además, que poseyó, entre otros, una cupé Chrysler 75 (que vendería a Gardel), dos Amilcar de carrera, 30 Hispano Suiza (sic), un Ballot 2 litros, un Mercedes Benz SSK, un Panhard 20CV Sport, y un Mercedes 1908, 120/140 HP ("Era un coche estupendo. Lo rompí en una piña que me di en la avenida Alvear y Ocampo un día que estaba todo embarrado" –declaró).                                                                                                                                 Que tuvo, simultáneamene, una representación de Pierce-Arrow en la calle Florida y otra de Auburn-Cord-Duesenberg en la calle Santa Fe, dos de Chrysler y que importó uno de los primeros aviones Piper con motor Ford, con el cual casi se mató haciendo un vuelo rasante sobre la estancia de los Casares, al tragarse un molino.                                                                  Pero su relación con los autos resultó ser solamente un apéndice en la increíble vida de este increíble personaje durante un increíble período de la Argentina y el mundo. Permítanme resemblar, a manera de inventario, algo de las Mil y Una Noches que descubrí en "Tirando Manteca al Techo" el libro de Roberto Alifano. A propósito he dejado afuera muchas de las anécdotas que se han difundido míticamente, muchos nombres y muchos lugares, tiranizado por el siempre escasoespacio.  La historia de este personaje me intrigó siempre. La aparición de un libro de Roberto Alifano sobre su vida me dio al fin la oportunidad de conocerlo. Automovilísticamente, podemos decir de él que participó varias veces como piloto del equipo Bugatti en Monza y fue el primer corredor argentino ganador de un premio internacional. Con una cupe Mercedes Benz se inició en las picadas porteñas. En 1921 ganó la primera carrera Internacional Montevideo-Punta del Este. Luego, el Gran Prix de Marsella en 1924 con un Sunbeam acompañado por Alberto Rodríguez Larreta. Intervino, también, en las 500 Millas de Indianápolis con Raúl Riganti de acompañante. También que importó una Graham Paige descapotable que usaba en su heredada estancia de 5.000 ha en Bragado, durante su capítulo de estanciero dedicado, que duró un tris. Y un Essex Super Six Model E cupé, descapotable, hecha a medida sólo para cinco compradores: él, dos banqueros, un príncipe y un Maharajá. Podríamos decir, además, que poseyó, entre otros, una cupé Chrysler 75 (que vendería a Gardel), dos Amilcar de carrera, 30 Hispano Suiza (sic), un Ballot 2 litros, un Mercedes Benz SSK, un Panhard 20CV Sport, y un Mercedes 1908, 120/140 HP (“Era un coche estupendo. Lo rompí en una piña que me di en la avenida Alvear y Ocampo un día que estaba todo embarrado” –declaró). Que tuvo, simultáneamene, una representación de Pierce-Arrow en la calle Florida y otra de Auburn-Cord-Duesenberg en la calle Santa Fe, dos de Chrysler y que importó uno de los primeros aviones Piper con motor Ford, con el cual casi se mató haciendo un vuelo rasante sobre la estancia de los Casares, al tragarse un molino. Pero su relación con los autos resultó ser solamente un apéndice en la increíble vida de este increíble personaje durante un increíble período de la Argentina y el mundo. Permítanme resemblar, a manera de inventario, algo de las Mil y Una Noches que descubrí en “Tirando Manteca al Techo”, el libro de Roberto Alifano. A propósito he dejado afuera muchas de las anécdotas que se han difundido míticamente, muchos nombres y muchos lugares, tiranizado por el siempre escaso espacio. 

1901 - El Inicio. 

Nombrado Martín Máximo Pablo de Álzaga Unzué, fue hijo de don Félix Gabino de Álzaga Piñeyro y Ángela Unzué Gutiérrez Capdevila.                                                                                                                         

Four Seasons Hotels and Resorts | Luxury Hotels | Four Seasons | Suite La  Mansión Alzaga Unzué Suite

Su ídolo fue su hermano mayor Félix Saturnino Pedro José de Álzaga Unzué quien al casarse con Elena Peña Unzué Lezica hizo construir, como su vivienda, la mansión que hoy ocupa el Hotel Four Seasons.                            Otro hermano suyo, Rodolfo Enrique, fue el padre del conocido Rolo de Álzaga. Sus hermanas fueron Josefina Celina Victoria y María Inés de la Concepción del Corazón de Jesús. Su tía, Concepción del Corazón de Jesús Álzaga Unzué, viuda de Casares, fue su guía y regente solo en su infancia, pues como adolescente fue ingobernable.                                  Su primer amor, platónico y adolescente, fue una hija del Zar de Rusia, nada menos, quien nunca se enteró, naturalmente. “Cuando fue encarcelada por los bolcheviques habría dado mi vida por ella” confesaría.                                                          Según el protocolo patricio de la época, sus padres arreglaron su casamiento con una dama de la alta sociedad porteña. Pero Macoco no tenía intenciones de acollararse todavía y, en el transatlántico en que viajaron con la tía chaperona y celestina de la damisela, se enganchó con la cantante de Blues de la orquesta del barco abandonando el cepo preparado y provocando un escándalo de proporciones en su familia y en la sociedad porteña.                                                                  Felicitas Guerrero fue viuda de Martín de Álzaga, un antepasado suyo.                                                                                    Victoria Ocampo fue su prima segunda y su esposo Adolfo Bioy Casares fue su amigo.                                                          También Borges.                                                                                                                                                                          La fortuna familiar provenía de las adjudicaciones por la Campaña del Desierto a ancestros paternos y maternos.                  Sumaban 100.000 ha que producían oro en forma de cereal.                                                                                                    El Para describir a Macoco intentaré lo siguiente: Ponga un muchacho encantador, con la pinta de Brad Pitt, seductor, las ganas de trabajar de Isidorito, tres idiomas, apellido patricio, educación europea, cien millones de dólares en el bolsillo y un desparpajo a toda prueba.                                                                                                                                    Ahora duplíquelo. Algo así daría una somera idea. No me crea a mí. Le sugiero lea con atención, pensando en que, hay volcadas aquí, sólo una parte de sus extravagancias. Vestía como un Dandy. Fue un aristócrata argentino, chico caprichoso, enfant terrible nacido en cuna de oro. Falto de las caricias de su madre y los consejos de su padre, se crió en la mansión de Alvear 1345, hoy sede del Jockey Club. Nariz respingada, atléticos 1,80 m y de frente ancha, estudió en Eton, Inglaterra, pero poco. Fue bromista pesado legendario. Amante de los fierros pesados y las mujeres livianas, su padre lo llamaba “el incorregible Macoco”. A sí mismo se definía como: creyente, buen católico, respetuoso de las tradiciones y bien intencionado. A pesar de encarnar la burguesía terrateniente argentina, fue amigo de Alfredo Palacios, Juan B. Justo, José Ingenieros y los Muñiz, todos socialistas a los que calificaba de “Buena gente, bien intencionados”. “Yo soy anarquista. Mis ideas no se diferencian mucho a las de ellos” declaraba.                                                                                                          Periplos Europa lo fascinaría para siempre y su billetera sin fondo le abriría todas las puertas. En infinitos cruces del Océano, los años 20 lo verían en cruceros de lujo por el Mediterráneo, cenando en Maxim´s, de cócteles por mansiones de la nobleza, recalando en el Elefante Blanco, el Moulin Rouge o el Casino de París. Su “pied a terre” era la casa parisina de la familia junto al Sena, que había pertenecido a una duquesa de la dinastía Romanov. Más tarde compraría una residencia en la Borgoña con viñedos, afamada pues había pertenecido a Claude Monet. “Tirar manteca al techo” fue un dicho acuñado por una de sus travesuras. En el Restaurante Maxim's de Paris, donde invitaba a comer a sus amigos, había en el cielorraso unas pinturas de unas valquirias con prominentes senos sobresaliendo de sus generosos escotes. Una noche, usando un tenedor como catapulta, apostó colocar un trozo de maneca entre aquellas redondeces pintadas. Inmediatamente se armó un torneo entre sus acompañantes haciendo un desastre con la manteca chorreando del cielorraso. Sus peregrinas aventuras de millonario argentino derrochón a manos llenas, le acuñaron motes como: Play Boy; Chasseur de Femmes; Giovane Mondano; Latin Lover o Celebridad Internacional. Amigo de Saint-Exupéry, voló con él en el legendario avión Laté 25. Conoció a Gardel, con quien se cruzó en sus primeros viajes a París y a quien contrató para que cantara en una fiesta suya. Gardel no quiso cobrarle, pero él le pagó de todos modos, mucho más, según su costumbre. Fue amigo de Maurice Chevalier y Charles Chaplin. También de la “Mistinguett” (*). (*) Mistinguett: Nombre artístico de Jeanne Bourgeois, vedette, cantante y actriz francesa. Jeanne Bourgeois hizo su debut como Mistinguett en el Casino de París en 1895, participando después en espectáculos del Folies Bergère, el Moulin Rouge, y Eldorado.                                Conduciendo su Chrysler Six Imperial regresaba a Montecarlo con Aarón de Anchorena, otro play boy y maestro suyo, cuando pararon a almorzar en la Riviera descubriendo allí un lugar encantador donde compró una residencia, poniendo de moda a la localidad. Trajo el espectáculo del Lido de París completo a un teatro de Revistas de Buenos Aires, invitando a Jean Cocteau y a Picasso a la Argentina, invitación de la que los artistas se excusaron por “ser demasiado largo el viaje”. Conoció a Dalí. Charles De Gaulle lo buscó al venir a Buenos Aires para condecorarlo con la Médaille Militaire por haber sido espía al servicio de la Resistencia. Visitó Leningrado trasladando en barco un Rolls Royce desde Finlandia para recorrer Rusia. No lo dejaron visitar otras ciudades y se marchó antes que le expropiaran el auto. La Aventura Americana En los años de gloria norteamericana, tuvo su departamento en Manhattan. En ese alto departamento, comprado a los Du Pont, una dama despechada que se había tomado todo y más, decidió suicidarse y, abriendo la ventana del piso 25 comenzó a caminar por la cornisa. Macoco no tuvo más remedio que salir, caminar por la cornisa y hablarle dulcemente hasta convencerla de volver a cruzar la ventana, esta vez hacia adentro. "Ese día –confesó- tuve miedo de verdad". “Invitado amablemente” por Al Capone, fue obligado a ser su Socio en el famosísimo Cabaret “El Morocco”, en New York. Antes había tenido uno llamado “Bath Club” que debió cerrar cuando la mafia se lo rompió todo. En esos años conoció a Eliot Ness. Compró un rancho en Arizona donde crió ganado por un tiempo Viajando a Los Ángeles para una carrera, se enamoró de Beverly Hills y compró casa allí. Conoció a todo Hollywood. Sus fiestas fueron memorables. Sus safaris amorosos y presas conseguidas, también. Ganó fortunas asociado con Howard Hughes o con Joseph Von Sternberg en la producción de películas. También se asoció brevemente con Aristóteles Onassis en un negocio de barcos, huyendo de esa relación apenas pudo. Entre muchísimos otros, conoció a Clark Gable, Laurence Olivier, Olivia de Havilland, Tyrone Power, Alfred Hitchcock, Groucho Marx, Humphrey Bogart, Mary Pickford, Edward Robinson, Gina Lollobrigida y a Errol Flynn, (quien estaba pasando un mal momento anímico y a quien le regaló un velero de 30 m donde Errol viviría sus últimos penosos años y moriría al fin) Mujeres famosas.

Esposas, amigas, amantes. Se casó con Gwendoline Robinson, despampanante rubia de la que se enamoró proponiéndole casamiento inmediato. La luna de miel fue en la suite más cara del Port Palace Hotel, Mónaco, donde pidió que retiraran todos los muebles y objetos pues no le gustaban, llamando a su decorador personal para poner esa suite a su gusto. Gwendoline Mary Randolph Robinson Fecha de nacimiento: 17 de agosto de 1906 Defunción: (Fecha y lugar desconocidos) Familia inmediata: Hija de Moncure Robinson y Sarah Sisson Abell Esposa de John Rutherford Heaton Ex-esposa de Martín (Macoco) de Alzaga Unzué Madre de Sara de Álzaga Unzué Robinson hermana de Moncure Robinson, Jr. 

Se casó luego con Kay Williams, una modelo de "Vogue" que luego se casaría con Clark Gable. ¿Otros nombres? Ginger Rogers, Greta Garbo, Claudette Colbert, Rita Hayworth. Josephine Baker. Carmen Miranda. Juliette Chatelain Condesa de Pompadour, Gloria Swanson... Jamás estuvo solo. 

Argentina

En Buenos Aires, “pelando la de cuero repleta de toben…” más de una vez cerró boliches y se adjudicó todas las “chicas que trabajan” direccionándolas a su mesa para regodeo de su séquito de compinches y admiradores. El Armenonville, el Tabarís, el Royal y El Porteño fueron otros apeaderos aquí. Siempre rodeado de amigos, sus travesuras prepotentes eran aceptadas sin chistar en esos años en que a los niños bien se les permitía cualquier tropelía. Como cuando se colaron una madrugada en el zoológico para ver como se despertaban los animales, dándole de comer ladrillos a un pobre hipopótamo que murió atragantado. Su billetera sin fondo también fue capaz de borrar la responsabilidad de esa muerte. Esas eran las andanzas que no le perdonaban tíos, tías y primos a quienes sacaba de quicio; o a la alta sociedad porteña, que en el fondo, envidiaba su desenfado. Sus tropelías fueron antológicas. Por ejemplo, aquella vez en que los dueños de Gath y Chavez le prohibieron exhibir en la vidriera su Sunbeam ganador en Marsella, aunque su Gerente se lo había prometido; calculando distancia y velocidad y, ante los azorados transeúntes, atravesó los vidrios y colocó el automóvil con absoluta tranquilidad en el lugar que creyó conveniente, diciendo con la altanera impunidad "Mi glorioso automóvil se queda allí.         Yo pago lo que se haya roto". Tuvo en Buenos Aires la primera boutique, donde introdujo los primeros trajes de baño sin piernas, el primer pantalón de mujer y otros artículos deportivos de avanzada. 1982 Crónica de un final anunciado En el final, Macoco se convirtió en el fiel exponente de aquella Argentina de extraordinaria riqueza y de porvenir sin límites que, gracias a una cadena interminable de desatinos, se convirtió en decadente, imprevisora y pobre. Desheredado por sus ancianas tías, cansadas de bancar sus desastres financieros, sumado a la estafa que un amigo administrador de su campo le perpetrara, su estrella comenzó a decaer. Los años hicieron su tarea y su cuerpo acusó el uso desmedido. Para ayudarse financieramente compró algunos autos para restaurar y vender al exterior. Viviendo en un departamento prestado, falleció en 1982 luego de pasar sus últimos años deprimido, aburrido y sin dinero. La manteca hacía mucho que se había terminado. Algunos gatos fueron su última compañía.

Por: O. Bongiardino Fuentes: "Tirando manteca al techo"-

Roberto Alifano Reportaje realizado por Santiago Sanchez Ortega NOTA:                                                                                Un dandy en La Emiliana Martín Macoco Álzaga Unzué frecuentaba La Emiliana cuando estaba en Buenos Aires.                  Martín fue el séptimo hijo de Angela Unzué Gutiérrez Capdevila y Félix Gabino de Álzaga Piñeyro, quienes tuvieron ocho hijos. La casa de sus padres estaba en Alvear 1345. Ángela era hermana de María Unzué y de Concepción, las tres hermanas tenían sus mansiones en la avenida Alvear al 1300, en lo que hoy es el Jockey Club y prácticamente tenían toda la manzana.                                                                                                                                                                                Tuvo otros dos tíos por parte de madre: Saturnino Agustín y Saturnino José. Anteriormente su madre Ángela había estado casada con el hermano de Félix llamado Rodolfo Jorge de Álzaga Pineyro. Sus hermanos fueron: Felix Saturnino Pedro José Álzaga Unzué Rodolfo Enrique Marcelino Álzaga Unzué Angela María del Rosario de Álzaga Unzué Josefina Celina Victoria e Álzaga Unzué María Inés de la Concepción del Corazón de Jesús de Alzaga Unzué Saturnino Alberto de Álzaga Unzué Delia Cecilia Susana de Álzaga Unzué Dos de sus hermanos hicieron sus mansiones en la misma manzana donde se criaron. Josefina hizo la suya detrás de la casa de su madre, por Cerrito y Saturnino “Cachorro” la hizo por la misma calle pero llegando a Posadas. Su hermano preferido, Félix Saturnino, estaba casado con Elena Peña y fueron quienes mandaron a construir en frente de la manzana donde vivía su familia el Palacio Álzaga Unzué que hoy es la mansión del hotel Four Seasons.  

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