Martes 27 de Octubre de 2020

Hoy es Martes 27 de Octubre de 2020 y son las 00:26 Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso.

  • 17.2º
  • Despejado

17.2°

EL CLIMA EN TIGRE

27 de septiembre de 2020

LA INSEGURIDAD TRANSFORMÓ AL RELATO EN MITO .

Por : Genera HERIBERTO JUSTO AUEL. Instituto de Estudios Estratégicos Argentinos.
Fuente : Prisionero En Argentina.

  1. ¿Qué es el relato?
  2. ¿Qué es el mito?
  3. La Inseguridad.

 

  1. ¿Qué es el relato?

Tartufo cursa el noveno mes del gobierno de los Fernández, en el que él pone el rostro,  cumpliendo con los dictados de Ella.

A pesar de su razonable posicionamiento público en los diez años anteriores al contrato que lo llevó a la presidencia, hoy es el único presidente “activo” que revista en el Foro de San Pablo y en el Grupo de Puebla, junto a un grupo de expresidentes comunistas fracasados.

En estos nueve meses, Tartu se ha auto gestado como un nuevo comandante revolucionario, amigo de Lula, de Evo, de Mujica, de Maduro y manifiesta extrañar a Chávez y seguramente también a Fidel (1). 

Para alcanzar semejante hazaña en tan breve lapso, Tartu abusó de su caradurez al desmentirse a sí mismo, aún varias veces en el mismo día.                                                                                                          Ya no sabemos cuando miente o cuando no lo hace, pero cree que está logrando una inmensa credibilidad en los mercados para lanzar a la Argentina a un futuro de “éxitos hasta hoy desconocidos”, a pesar de que recibió a “un país en ruinas”.                                                                        Tartu ha saturado a la posibilidad de la mentira y apela ahora al “mito” (2).

 

En numerosos trabajos de nuestro Instituto de Estudios Estratégicos hemos expresado que la narrativa -expresada como falacia- era llamada “relato” en el lenguaje coloquial o por el periodismo.

La falacia no es un casual error intelectivo, sino un cuento elaborado por especialistas en manipulación cerebral de las sociedades a cooptar.

Esa falsa narrativa tiene que ser permanentemente retroalimentada, pues choca con una realidad inocultable. Cuando se abusa de ella, se necesita recurrir al mito, que llega solo a la secta de los “creyentes” (3). 

 

 

2   ¿Qué es el mito?

A diferencia de otros relatos, los mitos no son testimonios históricos y por ende no son comprobables.

Sin embargo son considerados verdaderos o válidos -o al menos parcialmente verdaderos o válidos- dentro de la cultura de quien los relata.                                                                                                                                  Sin embargo, rara vez funcionan fuera de sus respectivos sistemas de creencias: religiosos, políticos, épicos, etc.

 

 

El mito deriva del griego mythos (cuento). Un mito refiere a un relato de hechos maravillosos cuyos protagonistas son personajes sobrenaturales -dioses o monstruos- o extraordinarios -héroes-.

Se dice que los mitos forman parte del sistema religioso o de una cultura que los considera como historias verdaderas.

Así surgen en las ideologías los espejismos y los fanatismos extremos: los totalitarismos.

Y así está ocurriendo entre nosotros. Tartu actúa ceremoniosamente para la secta KK, pues el resto de los argentinos ya no le cree, no lo tienen en cuenta y han tomado decisiones y las seguirán tomando, conscientes de que el gobierno no funciona con la verdad ni dentro de los carriles constitucionales e institucionales.

No tiene rumbo.                                                                                                                                                                  Solo tiene un objetivo: la absolución de Ella y la recuperación de la fortuna robada.

 

Cada medida de gobierno -comunicada por un mitómano- viene envuelta en una ceremonia televisada, aunque de antemano se sabe que no se cumplirá con lo anunciado.

Así ya se hizo con el “Plan de Seguridad” -que no es tal- pues no llega ni a constituir un programa.

 

 

Las sesenta medidas económicas -anunciadas hace semanas- darán lugar a sucesivos rituales ceremoniosos, en los más diversos espacios sociales, mitos para un reducido público sectario y fanatizado y para el desprecio del resto de los argentinos que están actuando por su propia cuenta, como lo hemos visto en los intentos de ingreso a un “Country” por parte de un socio y testaferro KK, o de parte de la Policía Bonaerense que en medio de la crisis de seguridad y sanitaria que azota a la Pcia. De Bs As se amotinó, haciendo requerimientos casi incumplibles, sin un líder, animada por la extrema debilidad política del gobierno nacional y provincial e impulsada por el caos y sus propias necesidades existenciales o profesionales (4).

Tartu ya se ha iniciado en la categoría de los mitos escatológicos al citar públicamente su “carta natal” y anticipar el futuro de nuestra América.                                                                                                                              Ello se profundizará.

Ya no se inspira en su mentor, el “Bebe” Righi, aquél joven ministro de Cámpora que al asumir abrió las puertas de la cárcel de Caseros, permitiendo que los terroristas sentenciados volvieran a las armas y los delincuentes a su oficio.                                                                                                                                            

Ahora Tartu, cobijado por el virus y por orden de Ella, también lanza desde las cárceles a las calles a miles de delincuentes y eleva su discurso revolucionario a una categoría heroica: a los cientos de policías de a pie con bombos y redoblantes que están frente a su puerta les moja la oreja”, los ve escondidos en sus patrulleros, mientras él logra inversiones y éxitos económicos”.                                                                      No, no es un delirio, es el miedo que obliga al sostén del mito.

En las primeras semanas de su gobierno, Tartu era considerado un “moderado”.                                        Durante la campaña electoral había hecho los deberes -fue prolijo y respetuoso- pero también tuvo sus deslices.                                                                                                                                                                               Luego, un sector de la prensa y algunos pocos periodistas apostaron a que se iba a “independizar” de Ella.                                                                                                                                                                                        Sin una mera agrupación propia en el partido, se lo imaginaba apoyado por gobernadores e intendentes.    Hasta se llegó a hablar de la existencia del “albertismo” .                                                                                   Hoy sabemos que esa esperanza se ha evaporado.                                                                                                      Él es Ella. El contrato que lo llevó a la presidencia, con un solo objeto,  debe tener reaseguros de acero.

La metamorfosis que lo arrastró -en poco tiempo- desde el relato a la mitomanía, tuvo varios ingredientes. Recordemos que hemos dividido en etapas a la evolución de la pandemia en nuestra Patria. 

La primera privilegió a la salud.

Alcanzada la vacunación, ingresaríamos a una dramática segunda etapa económica-financiera, sin inversiones, sin créditos y saturados de billetes desvalorizados que plantearían un “estado de necesidad social” -por escases y desocupación- que daría lugar a la violencia social -inseguridad- y al ingreso a una tercera etapa imprevisible, de naturaleza política.

Tartu lo percibe y está urgido entre el compromiso asumido por contrato y una situación que ya se muestra caótica, sin haber alcanzado el objetivo central de su contrato.

Debe actuar dentro de la cuarentena, a la que oportunamente llamamos “cerrado banco de niebla”, que la sociedad está eliminando, día a día. 

Por esa razón el presidente manifestó que “la cuarentena no existe”, mientras la volvía a ampliar y aceleraba los acontecimientos para la colonización de la Justicia y la anulación del Legislativo (5.

  1. La inseguridad.

La sucesión de las muy probables etapas ya citadas, no están claramente definidas en el tiempo. En el tramo final de la primera -que estamos transitando en el mes de septiembre 2020- están los indicios y los gérmenes de las dos que eventualmente se avecinan. Además, hay que considerar que el virus puso en evidencia y aceleró el ritmo de nuestras crisis y de la inseguridad, siempre presente en las preocupaciones de los argentinos en las últimas décadas, que ha vuelto al primer lugar en algunas encuestas.

 

En el ámbito de la Seguridad Internacional se produjo un fenómeno cualitativo inédito cuando finalizaba la posguerra fría -11Sep01: se incardinaron o amalgamaron la Seguridad Estratégica con la Seguridad Pública y se inició la actual Guerra Mundial Contraterrorista Global, que cursa su XIX año.                        En Iberoamérica su manifestación más destacada es el narcoterrorismo, nuevo sostén financiero de la antigua agresión marxista subcontinental iniciada en 1959, que en nuestro país transita su quinta campaña a partir del acto fallido de Tartu, en su intento de estatización de la Empresa Vicentin en la Pcia de Santa Fe.

La citada amalgama provocó -en el mundo desarrollado- la Revolución de los Asuntos Militares -RAM- y después de las “Guerras del Golfo”, la Reforma Integral -RI-. En nuestro país, cada vez más aislado de la acelerada evolución civilizatoria internacional, la parálisis de las organizaciones militares ha sido absoluta y desde fines del 2019 el retroceso se manifiesta en los constantes hechos y amenazas ideologizadas que afectan directa o indirectamente a los “asuntos militares”.

Entendemos como “seguridad pública” a aquella relacionada con la protección de las personas, instituciones o corporaciones que conforman a la sociedad y por “seguridad estratégica” a la relacionada con la protección del Estado en sus diferentes niveles y a la sociedad en su conjunto. De la primera se hacía cargo -históricamente- la Justicia y su brazo auxiliar, las Policías. De la segunda, la responsabilidad recaía en las FF. AA.

Desde 1988/91, cuando se sancionan las leyes de Seguridad Nacional vigentes, las FF.AA. son extrañadas de su Patria. Quedan sin misión a cumplir. Estas leyes subrogan lo establecido en la Constitución Nacional. Las nuevas responsabilidades estratégicas son transferidas a las policías que, como sabemos, en ningún lugar del mundo hacen planeamiento estratégico.

Las policías hacen prevención del delito, pero operan normalmente de modo reactivo.

Las FF.AA, contrariamente, operan proactivamente.

Para eso existen los EEMMCCFFAA en las FF.AA., en todo el mundo (6).

Pero los simpatizantes de la “revolución marxista” necesitaban eliminar el escollo institucional militar al iniciar su tercera campaña -progresista”- en 1984, siguiendo las teorías de Antonio Gramsci y colonizando a los partidos políticos tradicionales hoy licuados, sin liderazgos reconocidos y sin doctrinas identificatorias.

A los legisladores/estrategas autores de estos dos exabruptos conceptuales -la Ley de Defensa y la Ley de Seguridad Interior- el “tiro les salió por la culata” (7)Empuñaban la carabina de Ambrosio (8).

Ignorantes, irresponsables e ideologizados, encauzaron nuestras crisis recurrentes hacia una decadencia dramática cuya resolución es en la actualidad impredecible.

Actualmente todas las guerras son “interiores” y ellos las prohibieron ¡!!por ley¡¡¡  

La RAM y la RI, provocadas por la acelerada evolución cualitativa de la situación, fueron las respuestas organizacionales y doctrinarias a las nuevas amenazas y riesgos a la Seguridad Nacional cuando finalizaba la post posguerra fría -2001- y mantienen desde entonces una constante evolución, para lograr un empleo eficiente ante los nuevos y sorpresivos imponderables. Estos cambios sustantivos exigieron también la actualización de los instrumentos jurídicos para el sostén de las operaciones -con empleo de fuerzas y apoyo psico-social- en territorio propio.

El gobierno de los kk -para no desentonar- también en el área de la Seguridad hizo exactamente lo contrario a lo que indicaba el más elemental sentido común y la oposición y las FF. AA. permanecieron en un estruendoso silencio cómplice.

Mientras en el mundo los países cultos reorganizaban sus estructuras, estableciendo una Gran Estrategia de Seguridad Nacional e Internacional, la Argentina creó un nuevo Ministerio a cargo de la Seguridad Interior, al comando de una exguerrillera.

En vez de asimilar al fenómeno civilizatorio en curso y unificar la alta conducción de la Seguridad Nacional, la dividió como nunca, acentuando los exabruptos de las leyes  de  inseguridad”      anticonstitucionales aún vigentes.

Esta legislación, elaborada por simpatizantes de las organizaciones armadas ilegales, es la responsable central de la inseguridad e indefensión que padecemos los argentinos en los últimos treinta años.

Miles de argentinos han muerto víctimas de la irresponsabilidad legislativa y de la actual dirigencia política que sostiene la política de derechos humanos ideologizados, en reemplazo de una Política de Seguridad Nacional y Regional relacionadas con los desafíos que llegaron con el siglo XXI (9).

El espacio argentino, bajo el imperio de una perversa legislación de seguridad, es objetivamente una “zona liberada” para el crimen organizado internacional y, por supuesto, para el delito común, que encubre a las agresiones estratégicas.                                                                                                            Esta es la clave de la escandalosa situación de inseguridad que se pretende resolver con ingenieros agrónomos, médicos o antropólogas en los cargos claves de la Seguridad Nacional.

Podrán simular que “se ocupan del problema” con mayor presupuesto y compras de patrulleros y chalecos, pero ya sabemos que no resolverán nada.

La solución es cualitativa y no cuantitativa. Quienes lo saben, han asegurado la “zona liberada” con la reglamentación de la Ley de Defensa, por segunda vez.

Y de eso no se habla.

La idoneidad es una exigencia constitucional que en el ámbito de la Seguridad NO SE CUMPLE, en ningún nivel del Estado.

La “contraofensiva revolucionaria” ordenada por el Foro de San Pablo ya ha cumplido catorce meses y Tartufo está en deuda con los compromisos asumidos con la comandante local.                                            El “cerrado banco de niebla” creado por el virus, que es explotado como encubrimiento por la   “revolución”, se evapora y Él no ha logrado la absolución de Ella – su comandante- ni tampoco ha logrado encaminar la reforma constitucional.

Tartufo está urgido.                                                                                                                                                        Habla mucho, sin pensar. Miente y se evade hacia el mito escatológico.                                                                    En Chile, desde la calle y con un gobierno conservador, la “revolución” ya alcanzó a encauzar la reforma constitucional y Tartu, llevado por Ella a la presidencia exclusivamente para eso, aun no aseguró los objetivos impuestos en el contrato y, además, su amigo Duhalde dice que está “grogui”. 

Al no llamar a las cosas por su nombre hay ansiedad y una gran confusión en la sociedad.

Ni la dirigencia política ni el periodismo hablan de revolución y que ésta se inició en nuestro país ¡hace sesenta años! 

Tampoco hay conciencia de que el “entrismo” cultural y político ha entregado -en los últimos cuarenta años- un nuevo lenguaje a una gran mayoría de argentinos, que modificó sus ideas.

Normalmente las palabras traducen ideas, pero con la perversa manipulación del lenguaje, en un proceso inverso, se ha logrado que las palabras modifiquen ideas y conceptos.

La “inseguridad” fue y es una imprescindible necesidad de los revolucionarios, pero su crecimiento exponencial está alcanzando al cordón donde reside el poder electoral de Ella y puede transformarse en un búmeran para el novel revolucionario Tartufo. El relato ya no funciona y el mito se orienta solamente a un núcleo del instituto patria.

(El ministro Guzmán lo ha explicado muy bien cuando dijo que la presentación del presupuesto “es pura saraza”, con lo cual todo queda explicado).

La clase media sana está en la calle, las instituciones vaciadas, los poderes catalépticos del Estado confrontan entre sí sobre los restos de la Constitución, la moneda se esfuma y el estado de necesidad se asoma. El presidente estadounidense denuncia a Pekín en la Asamblea General de la ONU como responsable de la pandemia mundial.

Si la denuncia progresara y en el supuesto de que China perdiera su silla en el Consejo de Seguridad y debiera indemnizar a los ciento noventa y tres países presentes en la Asamblea General, según el número de muertos de cada uno de ellos ¿qué harán los lideres del Foro de San Pablo sin el auxilio chino? Tartufo deberá rumbear con sus mitos al osario funerario de los argentinos y Ella a la celda que le aguarda, desde hace años.

El futuro de los Fernández y el de la revolución iberoamericana extemporánea -conducida sin liderazgos desde el Foro de San Pablo- ha ingresado a un estrecho y oscuro desfiladero impredecible.                           

Durante décadas han encontrado alternativas a sus derrotas y tropiezos, pero pareciera que la quinta campaña tiene un final asegurado.

 CITAS:

  • J. Auel. “Alberto Ángel Tartufo Fernández, candidato del Foro de San Pablo”. 10 Ago 19. www.ieeba.org
  • J. Auel. “En boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso…”. 20 Jun 20. www.ieeba.org
  • J. Auel. “Detrás de un cerrado banco de niebla”. Abr 20. www.ieeba.org
  • J. Auel. “Un análisis sociológico-político de la crisis-decadencia argentina”. Jul 20.  www.ieeba.org
  • J. Auel. ¿Es la Argentina un país viable en el siglo XXI? Mar 20. www.ieeba.org
  • J. Auel. “El pensamiento estratégico-militar en el siglo XXI” 12 Oct 14. www.ieeba.org
  • El tiro por la culata: Esta expresión es en sí misma -como otras muchas en España- muy gráfica. Es fácil imaginarse a alguien disparando con una pistola que, al apretar el disparador la bala, en lugar de salir por el cañón haga lo contrario, salir por la parte trasera de la pistola, probablemente hiriendo a quien ha realizado el disparo.
  • La carabina de Ambrosio: Se supone que el dicho “la carabina de Ambrosio” nace en un atracador del mismo nombre del siglo XIX, de origen sevillano, que asaltaba en los caminos con una carabina que no estaba cargada con pólvora, sino sólo con semillas de cañamones.
  • J. Auel. “La dirigencia argentina frente a los desafíos de la Seguridad Nacional en el siglo XXI”. 
  • Ago 15. www.ieeba.org

 PrisioneroEnArgentina.com

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »