Miércoles 17 de Agosto de 2022

Hoy es Miércoles 17 de Agosto de 2022 y son las 00:59 - Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso. "El miedo sólo sirve para perderlo todo."

25 de octubre de 2021

LA HISTORIA, QUE NO ES EL RELATO.

Fuente : ARCHIVO DE LA NACION.
MUSEOS Y DOCUMENTOS DE LA EPOCA.
La Mentiras tienen patas cortas. Rodolfo Griffa.

En el siglo XIX los araucanos distinguían perfectamente a patriotas y realistas, a chilenos y argentinos. Así lo reconoce Calfucura cuando dice: "... estaba en Chile y soy chileno y ahora hace como treinta años que estoy en estas tierras (Carta de Calfucura a Mitre de 1867 que se conserva en el museo Mitre)”.  ¿De dónde sacaron que Calfucurá es un cacique argentino? Allá por 1830, atravesó los Andes el grupo más numeroso con la llegada del cacique Calfucurá, de la parcialidad araucana moluche, hijo del cacique Huentecurá y penetra en la llanura pampeana cuando la Nación Argentina era ya independiente y soberana desde 1816. Por lo tanto, fueron invasores. Calfucurá se radicó en la gran llanura pampeana.   El 8 de setiembre de 1834 el cacique chileno Calfucurá (1790-1873) masacró a los caciques de las pampas en Masallé, cerca de la laguna de Epecuén.  Calfucurá convocó a una gran reunión a todos los caciques y capitanejos de la Patagonia argentina.  Los invita a comer, los embriaga y los asesina a todos. Murieron unos mil caciques y capitanejos.  El único que logró escapar gracias a su astucia fue el cacique Ignacio Coliqueo (1786-1871), que era también boroano o boroga y había llegado a La Pampa en 1820.  El invasor araucano Calfucurá tomó de un solo golpe el poder de todas las tribus, muertos sus jefes se convirtió en el “Pinochet de las Pampas”. Calfucurá, instaló sus tolderías en las Salinas Grandes, en el límite actual entre Buenos Aires y La Pampa, a la altura de Puán, sesenta kilómetros al norte de Bahía Blanca, donde se aseguraban la disponibilidad de sal para la carne y los cueros y le permitía controlar el camino de los chilenos, por donde arreaban el ganado robado hacia Chile.  A ese poblado, su cuartel general, lo llamó Chilihué (“Pequeño Chile”).   Hasta 1872 las tropas del chileno Calfucurá eran poderosas, lo prueba el hecho de que ganaron las primeras batallas contra el Ejército Nacional Argentino.  En marzo de 1872, Calfucurá devastó con 6.000 lanceros los pueblos de Veinticinco de Mayo, Alvear y Nueve de Julio. Finalmente, fue derrotado en su última gran batalla en San Carlos de Bolívar el 8 de marzo de 1872 en las cercanías de Carhué, por las fuerzas comandadas por el general Ignacio Rivas, que tuvieron la ayuda de Cipriano Catriel con 1.000 indígenas y de Coliqueo con 140 indígenas. Apenado por la derrota, Calfucurá moriría en su toldería de Chilihué el 4 de marzo de 1873 evidenciando la decadencia del poder araucano sobre las pampas. Fue sucedido por Manuel Namuncurá (también nacido en Chile, hijo de Calfucurá y padre de Ceferino) vivían de la empresa del malón (robo de cautivas y ganado en Argentina para vender en Chile a cambio de fusiles Remington, alcohol, entre otros artículos).   En 1875 se produce la “Invasión grande” que comenzó con la sublevación de la tribu de Catriel. En su auxilio vinieron simultáneamente Namuncurá (hijo de Calfucurá), los ranqueles de Baigorrita, los de Pincén y unos 2.000 indios chilenos sumando unos 3.500 combatientes. Los indígenas entraron sorpresivamente en un amplio frente, arrasando las poblaciones de Tandil, Azul, Tapalqué, Tres Arroyos y Alvear. Según fuente oficial, tan sólo en Azul 400 vecinos fueron asesinados.   El Gral. Julio A. Roca, en 1879, encabezó una campaña para detener todas estas masacres de ciudadanos argentinos.  Fue a cumplir la misión que Nicolás Avellaneda, presidente de la Nación Argentina, elegido por el pueblo, le había asignado.   Roca actuó por orden del Presidente Constitucional y del Congreso Nacional, no registrándose críticas, ni en esa época ni en las décadas posteriores por ningún partido oficialista u opositor.  Todos consideraron siempre a la Conquista del desierto como una gesta que recuperó territorio del Estado Argentino, que de otra manera se hubiera perdido.  Y esa campaña estuvo destinada a integrar, a incorporar de hecho a la geografía argentina, prácticamente la mitad de los territorios históricamente nuestros, y que estaban bajo el poder tiránico del malón araucano, cuyos frutos más notables eran el robo de ganado, de mujeres, asesinato de argentinos y la provocación de incendios. Lo acompañaron a Roca, geógrafos, fotógrafos y sacerdotes. Florentino Ameghino entre otros.  El Gral. Roca selló pactos con la mayor parte de las tribus y solo combatió aquellas que comandadas por Manuel Namuncurá y sus esbirros chilenos. El derrotado cacique araucano Manuel Namuncurá, fue nombrado Coronel del ejército argentino por Roca, cargo y vestimenta que ostentó orgulloso hasta su muerte (¿genocidio?). -Su hijo, "Ceferino", fue bautizado por el Padre Milanesio (el intermediario con Roca), entró en la Congregación Salesiana para ser sacerdote, siendo hoy nuestro "Beato Ceferino Namuncurá".  ¿Habría ocurrido esto de haber sido los salesianos “cómplices de un genocidio”? Por esa decisión de terminar con las matanzas provocadas por los araucanos, el país se desarrolló magníficamente hasta alcanzar el primer puesto en la economía mundial en 1895 y 1896. Fallecido algún cacique araucano, sus mujeres y cautivas eran asesinadas y enterradas con él (así ocurrió con Calfucurá).  La Conquista del desierto puso fin a este salvaje rito religioso, y otros rituales bestiales, lo que no es óbice para que los grupos organizados que operan en contra del estado nacional reclamen la vuelta a las prácticas y creencias “originarias” como uno de sus principales objetivos.                       En síntesis, se había establecido en la llanura pampeana un pueblo, una etnia, que, llegado desde Chile, había formado un tapón entre las Provincias Unidas del Río de la Plata y Tierra del Fuego. Simultáneamente y calladamente Inglaterra estaba colonizando el sur de la Argentina.  Un hecho poco divulgado es que Ushuaia fue fundada por misioneros anglicanos y miembros de tribus fueguinas. Al tiempo de la conquista del desierto, Tierra del Fuego era frecuentada por barcos de la corona británica y era dirigida por británicos.  Se hablaba inglés, se izaba la bandera inglesa y se administraba desde Malvinas.  Durante la campaña del desierto Roca envió 4 barcos de guerra y tomó posesión del territorio argentino. Esta no era ni es la tierra original de los mapuches, porque ellos eran aborígenes venidos de la Araucanía o Arauco en la región central-sur del actual Chile. En conclusión, nuestro país defendía la soberanía sobre una Patagonia que esos caciques araucanos deseaban y ellos (los hoy llamados Mapuches) ... ERAN CHILENOS”. (Rosas, en su Campaña contra los indios, escribe su informe sobre ganados, cautivas y hectáreas recuperadas y cierra “no pudimos ir contra “los chilenos”, como le llamaban a los araucanos…)   Información detallada sobre la cultura Mapuche y Araucana.

Antecedentes historicos.

Puelches

Llamados así por los Mapuches chilenos, el nombre significa "gente del este".
Se agrupaban en tribus gobernadas por un cacique. Las familias practicaban la monogamia, aunque los caciques y personas importantes podían tener varias esposas.
Eran de estatura alta y cabeza más bien alargada, que solían desformar artificialmente en los bebes.
Su forma de vida era nómade y su principal alimento lo obtenían del guanaco y del ñandú, a los que cazaban con arcos, flechas y boleadoras. También recolectaban raíces y semillas y preparaban bebidas alcohólicas.
Vivían en toldos de pieles y su vestido era el quillango, manta confeccionada con piel del guanaco con los pelos hacia adentro. Lo adornaban por afuera con dibujos geométricos. Se sujetaban el pelo con una vincha y calzaban mocasines de cuero. También solían pintarse la cara según las ocasiones.
A partir del siglo XVI los Mapuches o araucanos fueron penetrando desde Chile y de a poco se fueron extendiendo por la Patagonia y las pampas argentinas. Los Puelches se fueron fusionando con ellos tomando sus costumbres y su lengua.
Los Mapuches también adoptaron formas de vida de los Tehuelches, como por ejemplo, el tipo de vivienda y la vida nómade, que les permitieron adaptarse al nuevo territorio.

Pehuenches

Los pehuenches habitaron la zona de los pehuenes o araucarias. Eran altos y delgados. El color de su piel era más oscuro y su cabello ondulado.
La base de su alimentación eran los piñones de las araucarias que cosechaban y conservaban durante el invierno en silos subterráneos. Con ellos hacían una especie de pan y una bebida parecida a la chicha.
Cazaban guanacos y recolectaban semillas y frutos silvestres. Sus viviendas eran toldos de cuero y los vestidos también los confeccionaban con pieles y se adornaban con plumas.
Poco a poco, después de la infiltración de los araucanos de Chile que se asentaron entre ellos, se fueron "araucanizando" y perdiendo casi todas sus primitivas costumbres y hasta sus características físicas.

Mapuches

Son los llamados araucanos, pueblo originario del territorio chileno, con amplísima difusión en la Argentina, donde llegaron a ocupar en tiempos de la colonia todo el territorio pampeano y el norte de la Patagonia hasta parte de Santa Cruz, hace unos 250 años.
Con esta inmigración, se dio un proceso de adaptación y fusión con los pueblos anteriores a su llegada, sin grandes violencias y desplazamientos.
Se resistieron a la penetración blanca y fueron desplazados hacia el sur donde ofrecieron una tenaz resistencia y comenzaron su migración hacia la Patagonia y la Pampa.
Su estatura era más bien baja y su cabeza corta. En Chile eran agricultores, cultivando maíz, papas, ají, porotos, zapallo, y otros vegetales. Al pasar a Argentina se dedicaron a la caza y a la recolección, adaptándose a la vida nómade.
Usaron el toldo como vivienda que transportaban de un lugar a otro. Dormían sobre pieles de oveja.
Vestían con chiripa y poncho, y como calzado utilizaban botas de cuero. Las mujeres se peinaban el cabello con dos largas trenzas y se cubrían con mantas sujetas a la cintura con fajas de colores. Usaron como armas las boleadoras, que llevaban atadas a la cintura, la honda y la lanza de varios metros, que en la época de la conquista usaron contra los españoles, especialmente después de la adopción del caballo. Como armas defensivas usaban una especie de casco de cuero crudo y un escudo.
Su lengua, el mapuche, se fue imponiendo a todos los indígenas anteriores.
Eran polígamos: tenían tantas esposas como se lo permitía su riqueza.
Si bien la idea de un ser supremo es consecuencia de la influencia cristiana, todavía hoy se celebran entre ellos maravillosas fiestas paganas que respetan sus antiguas creencias, las más famosas de las cuales es el NGUILLATUN, donde se dirigen plegarias a NGUENECHEN, el señor de los indios, "dueño de la gente". En su desarrollo realizan varios ritos entre los que sobresale la danza llamada loncomeo, una de cuyas figuras era el choique purrún, en la que los bailarines imitan los movimientos del ñandú o choique.
Y es fundamental la intervención de la machishamanmédica o hechicera.
Era la encargada de curar, mediante hierbas y otros procedimientos como, ensalmos, sacrificios de animales y bocanadas de humo. La ceremonia se efectúa en un mallín o vallecito y allí se levanta el altar o rehue formado por cañas o mástiles plantados.
Los colores del nguillatún son el azul (el cielo) y el amarillo (el sol), y a veces el verde (los pastos).

Instrumentos musicales indígenas

   
El clima inhóspito, la lucha para sobrevivir en esta tierra cubierta durante meses por la nieve le dan a la música un carácter lastimero donde la pasión es cruel y desesperanzada. La pasión no puede expresarse ni siquiera a través del llanto o del amor.                                                                                          De allí la sencillez de sus instrumentos musicales y que la música araucana sea queja y angustia.
Utilizaban varios instrumentos musicales: cultrun, trutruca, pifilca, ñorquin, quinquer-cahue, o violín araucano.

 

Cultrun:

Tambor hecho de un trozo de madera ahuecado, con forma de timbal. Está forrado con un cuero de caballo bien estirado. Se lo percute con un solo palillo cuyo mango esta adornado con hilos de colores.

Pifilca:

Es una flauta construida de madera o hueso. Es corta y suena como un pito. Se la lleva colgada del cuello mediante un cordón. En la actualidad se la construye con tallas de madera de unos 30 a 40 centímetros. El tubo está cerrado en su extremo inferior y se lo perfora más o menos hasta la mitad de su largo. Emite un solo sonido y esta única nota se mezcla en el curso del canto o del conjunto instrumental sin relación rítmica ni tonal con el resto.

Trutruca:

Este instrumento está construido con una caña colihue, de hasta unos cuatro metros de largo. Se la parte por la mitad para ahuecarla. Luego se juntan las dos mitades con un hilo de lana y se la forra con tripa de caballo. En uno de sus extremos se coloca un cuerno de vaca y por el otro se sopla. Su sonido parece el bramido de un toro y representa la fuerza de la tribu. Es uno de los dos tipos de grandes aerófonos existentes en nuestro país (el otro es el erke).

Quinquercahue:

Tenía dos arcos (generalmente de huesos de costilla) complementado por una sola cuerda de crines de caballo. Se tocaba 

apoyando, con la mano izquierda, uno de los arcos - cuerpo del violín - contra los dientes incisivos superiores. La mano derecha, a su vez, pasaba la cuerda del otro arco - arco del violín - sobre la anterior, produciendo un sonido quejumbroso y doliente.

Lolquin:

De hechura similar a la trutruca pero mucho más pequeño. Se fabrica con la caña del cardo llamado troltro.

Clarín:

El clarín fue conocido a la llegada de los españoles y fue imitado con materiales de la zona (cañas vegetales y madera).

Cullcull:

Era la corneta con la que se daba la señal de alarma ante una emergencia y también en la guerra. Se hacia con cuernos de buey.

Pinquilhue:

El pinquilhue, de épocas remotas, era algo así como un flautín fabricado con el tallo del colihue.

Caquel cultrum:

Es un tambor confeccionado con el corte hueco de un tronco.

Huala:

Especie de maraca, es una calabaza que suena con pepas secas y a veces piedrecillas.

Cada Cada:

Son grandes conchas que suenan frotando sus bordes y caras rayadas. Varios de los instrumentos citados suelen ejecutarse, todos a la vez, durante las ceremonias rituales: 

nguillatunes y machitunes.



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