Sábado 28 de Mayo de 2022

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29 de enero de 2022

Las mejores estrategias para lograr el máximo porcentaje de destete.

Por : JULIAN BARTOLOME .
Responsable de Reproducción en Select Sires & Juan Debernardi.

El manejo reproductivo y sanitario del rodeo de cría es clave para alcanzar resultados rentables .

En la Argentina, recurrentemente surge con fuerza el conflicto campo-Gobierno por el precio de la
carne. Generalmente esos momentos de crisis son causados por un desacople entre la oferta disponible y la demanda instantánea generada por el consumo y la exportación.
De cara al futuro, la demanda solo puede crecer, de la mano del aumento de la población y del
crecimiento del comercio mundial, fogoneado por la demanda de los países de Oriente y de Europa.
Entonces, para prevenir la repetición de los conflictos sólo queda aumentar la oferta, un proceso que se
puede concretar por dos vías: aumentando el porcentaje de destete en los rodeos de cría o
incrementando el peso de faena de los novillos.                                                                                               
En esta nota nos referiremos a la primera vía, porque hay mucho margen de progreso y nuevas herramientas tecnológicas de bajo costo que permiten mejorar los resultados físicos y económicos de las empresas.

Cría eficiente, la clave.
El porcentaje y peso de destete son los indicadores que más impactan en la rentabilidad de los rodeos
de cría. En la Argentina, el stock cuenta con más de 52 millones de cabezas, de las cuales 23 millones son de vacas y 7 millones de vaquillonas (Senasa, 2020). Por lo tanto, la producción de terneros es una
actividad de gran importancia para la economía del país. Sin embargo, los porcentajes de destete
raramente alcanzan el 85% y el promedio nacional está más cercano al 65%.                                             
Para maximizar el porcentaje de destete se podría plantear, en una situación de máxima eficiencia, un porcentaje preñez del 95 en 3 meses de servicio, 5% de pérdidas de gestación y 5% de pérdidas al destete. A continuación, se enumeran los diversos factores que deben ser tenidos en cuenta para lograr estos resultados superadores.
Durante el servicio, las claves para lograr un alto porcentaje de preñez son la adecuada estimulación de
celos, la rápida involución uterina luego del parto, el correcto estado nutricional y la adecuada sanidad y fertilidad de las vacas, sumado a una alta fertilidad de los toros al inicio de la temporada de servicio.
La primera medida para llevar adelante el proceso es registrar los eventos con una detallada planilla de
procreo, y en lo posible, con un software que nos permita cargar la información. Debemos tener una
buena identificación de los animales y los correspondientes partes diarios.
Es necesario precisar cuántas vacas ingresan al servicio y de ahí al destete registrar todos los eventos
(preñeces, abortos, ventas y muertes) para poder evaluar donde se producen las pérdidas. Caravanas
electrónicas, bastón lector y monitores con cargas automáticas, sumado a balanzas, son herramientas
disponibles que se harán cada vez más necesarias para agilizar estos procesos.

El estacionamiento de los servicios de 75 a 90 días es clave para poder manejar el recurso forrajero de
acuerdo con las necesidades de la vaca y poder realizar el control de enfermedades infecciosas de la
reproducción en el momento correcto. Sin estacionamiento del servicio es casi imposible determinar
donde se producen las pérdidas y seleccionar las vacas más fértiles.                                                           
Técnicas ya muy conocidas como el flushing nutricional, la inducción farmacológica del celo y el destete precoz son herramientas valiosas para lograr servicios más concentrados y con mayor “cabeza” de parición.
Los toros deben ser controlados previo al servicio con un examen de fertilidad por el médico veterinario
y declarados aptos. Esto incluye el examen físico, la revisación genital y las pruebas que indican que el
reproductor tiene buena capacidad de servicio y está libre de enfermedades.

Gestación y parto.
Enfermedades venéreas (tricomonosis y campylobacteriosis) y enfermedades abortigénicas (brucelosis,
DVB, IBR, leptospirosis, neosporosis, etc.) son las principales responsables de pérdidas durante la
gestación.
Sin embargo, no se pueden dejar de considerar aspectos genéticos, carencias metabólicas y causas
tóxicas como responsables parciales. La incorporación de PCR (reacción en cadena de polimerasa) ha
incrementado las posibilidades diagnósticas para enfermedades venéreas y otras afecciones
reproductivas, y permite la identificación y el refugo de animales positivos.
Los aspectos nutricionales durante el período de gestación tambien han sido motivo de estudios en los
últimos años. Una práctica común de nuestros rodeos fue restringir a las vacas durante el invierno,
restricción que a veces es obligada por las condiciones del campo y por la falta de lluvias. Sin embargo,
estudios recientes han planteado que aspectos nutricionales durante la gestación podrían afectar el
genoma de la cría alterando su fisiología reproductiva futura.
Si bien el objetivo a alcanzar es un 10% de pérdidas entre preñez y destete, valores de 20% en rodeos de vaquillonas de primer parto y del 15% en vacas son números comunes de observar. Las pérdidas
tempranas de gestación son las más importantes, ya que luego de un servicio natural o de una
inseminación artificial, la fertilización ocurre en casi el 95% de los casos. Sin embargo, solo un 50% de
concepción se detecta a los 40 días post servicio. La posibilidad de medir la PSPB (proteína especifica de la preñez) a partir de los 23 días post inseminación artificial y la realización de ecografías a los 30 días han permitido determinar las pérdidas en estos períodos y buscar estrategias para reducirlas. Sin lugar a dudas, una nutrición equilibrada durante todo el período y la vacunación contra enfermedades
reproductivas son algunas de estas estrategias.
En general, el parto en las vacas de cría ocurre en condiciones extensivas en las que no es posible su
monitoreo. Sin embargo, es necesario que los operarios estén entrenados para una correcta asistencia a los vientres con problemas de parto. Los abortos tardíos, natimortos y muertes perinatales son muy
difíciles de diferenciar y es necesario un plan monitoreado por un médico veterinario que incluya un
relevamiento detallado de la información, con recorredores capacitados para registrar los eventos y
poder determinar donde se producen las pérdidas.                                                                                         
Por otro lado, la posibilidad de predecir el parto es una limitante muy importante en la ganadería bobina  Investigadores australianos han reportado que sistemas automáticos de determinación del peso
en áreas restringidas, donde las vacas acceden al agua, lograron predecir el momento del parto en el
63% de las vacas. A su vez, la posibilidad de medir el largo de gestación permite seleccionar toros que
disminuyen el intervalo al parto y por lo tanto mejorar la problemática del anestro postparto.
Las posibilidades de pérdidas de terneros desde el parto hasta el destete (descontando muertes
perinatales) son menores; sin embargo, no deben ser descuidadas. La diarrea neonatal de los terneros y el complejo respiratorio bovino son enfermedades que pueden producir bajas en este período.              Para esto, la vacunación de las madres con dos dosis separadas tres semanas previo al parto es una estrategia eficaz de prevención.                                                                                                                         
Además, debemos estar atentos al diagnóstico y tratamiento de los enfermos, y asegurar las condiciones de alimentación y manejo general para complementar estas medidas.

Futuro promisorio
Sin lugar a dudas, la selección genética es el futuro en los sistemas de producción animal, no solo
porque puede dar lugar a animales mas eficientes desde lo productivo y de mejor calidad de la carne
sino porque, como está siendo demostrado en el ganado lechero, podría generar animales más fértiles y
resistentes a enfermedades. Esto marca un futuro enorme para la ganadería en la producción de
alimentos y coloca a la inseminación artificial (además de otras técnicas como la transferencia
embrionaria y la fertilización in vitro) como herramientas fundamentales en este proceso.
Los avances en sincronización de celo y ovulación en el ganado de carne permiten que las vacas sean
sincronizadas 10 días antes de la fecha de inicio del servicio, y el mismo día un gran número de animales puedan ser inseminados con un toro de alta calidad genética. Además del mejoramiento genético, esta técnica puede contribuir a inducir los celos en animales en anestro, en determinadas ocasiones.                                                                                                                                                               
La aplicación de esta tecnología ha demostrado que produce mejoras en el peso al destete por dos lados:  por la mejora genética y por el nacimiento más temprano de los terneros.
Actualmente existen protocolos de sincronización que utilizan fármacos muy seguros para el
consumidor y el medio ambiente, que permiten sincronizar los animales para poder aplicar la
inseminación artificial en situaciones de manejo extensivo.                                                                           
La combinación de inseminación artificial a tiempo fijo con repaso con toros o con resincronización puede mejorar la eficiencia reproductiva y contribuir ampliamente a mejorar el porcentaje de destete.
 

 



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