Hoy es sabado 7 de diciembre de 2019 y son las 09:46 hs. Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso.

29 de diciembre de 2015
Diferentes maneras de Ver, Y algunas, que se las traen .
Los más ingenuos e ignorantes creen aún en la existencia decisiva de los formadores de precios. Los más heterodoxos recitan aquello del diálogo social con los protagonistas y apuestan todo a la utilización de sus mágicos rudimentos que permiten, invariablemente, amedrentar al mercado.
Lo cierto es que con un gasto estatal obsceno, absolutamente nada alcanza y la emisión resulta finalmente imprescindible para cubrir los dislates de los gobernantes de turno.

Parte de una nota ya publicada en este sitio,  y que nos llama a una reflexión, que sin querer polemizar nos pone en lugares diferentes, opiniones diversas  sobre un mismo tema.

Claro que cuando las erogaciones son infinitas, la búsqueda de recursos también recorre el mismo tortuoso camino, y entonces las decisiones inadecuadas se multiplican y muestran la peor cara del sistema.                                         Un Estado austero no tendría esta dimensión de problemas y resolvería la cuestión de un modo mucho más simple, con consensos y sin grandes complicaciones.
En tiempos de inflación, esa que se origina en un fenómeno estrictamente monetario, sin el cual sería imposible su gestación, existe una tentación casi serial por operar sobre sus efectos y no sobre sus indisimulables causas.
Los más ingenuos e ignorantes creen aún en la existencia decisiva de los formadores de precios. Los más heterodoxos recitan aquello del diálogo social con los protagonistas y apuestan todo a la utilización de sus mágicos rudimentos que permiten, invariablemente, amedrentar al mercado.
Lo cierto es que con un gasto estatal obsceno, absolutamente nada alcanza y la emisión resulta finalmente imprescindible para cubrir los dislates de los gobernantes de turno.                                                                               La solución de fondo pasa por reducir el gasto de los gobiernos acomodándolo a sus demostrables urgencias.            Y sobre todo, el tema pasa por comprender la naturaleza de la existencia del Estado, sus fines últimos y las razones de su aparición en la civilización contemporánea.
Lamentablemente, algunos países, demasiados tal vez, vienen recurriendo a un ardid tan inmoral como cruel.           Es que una vez que se ha superado la barrera de la voracidad fiscal, cuando ya no cabe posibilidad alguna de seguir incrementando impuestos, los gobiernos deben resolver el dilema.
O disminuyen el gasto estatal, cosa que jamás hacen con convicción, o buscan otras opciones para solventar sus aventuras políticas personales.                                                                                                                                       Cuando nadie les presta porque han dejado de ser serios, saben que la emisión monetaria está siempre disponible, pero frente al primer resquicio que se abre para solicitar empréstitos, no dejan pasar esa ocasión.
El camino adecuado para resolver el problema central es abordar el indecente tamaño del gasto estatal.                     De lo contrario, la discusión eterna girará alrededor de decidir cuáles serán las próximas víctimas a saquear.
El razonamiento tradicional de los gobernantes consiste en evaluar si esquilmarán a los que producen y consumen vía impuestos, a los ciudadanos en general, pero en especial a los más pobres, si optan por emitir moneda artificial generando inflación, o apelan al endeudamiento hipotecando el futuro de los que jamás decidieron pagar la fiesta ajena.
En estos días se empieza a percibir un giro evidente. La idea no es bajar el gasto, sino en todo caso, cambiar la fuente de financiamiento. Siendo que los impuestos no pueden aumentarse, pues parece el tiempo de aprovechar los vientos externos favorables y un mercado de capitales generoso, para reducir la emisión monetaria y reemplazarla por el eterno endeudamiento.
Definitivamente, no es la solución.                                                                                                                                 Solo se trata de otro parche más, inclusive mucho más perverso que el vigente, porque intenta disimular los incómodos efectos de corto plazo del aumento de precios y suplirlo por este artilugio camuflado, que solo se notará cuando llegue la cuenta y haya que pagarla.                                                                                                                     Si no se comprende cabalmente como funciona este mecanismo, pues se seguirá por la senda del imprudente recurso del endeudamiento.

Alberto Medina Méndez.

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De la Redacción.

El señor Medina Mendez es un destacado periodista, del cual publicamos notas todas las semanas.                                Es un hombre preparado, con profundo conocimiento  de los temas que toca para ilustrarnos cada semana.

PERO HOY : El periodista se olvida de explicar, como se supera el gran tema Nacional.                                                       EL ESTADO, debe ser austero, ¿Cual Estado?  El que manejó, como si fuera propio, el gobierno saliente, o el que encontró, endeudado,  desfalcado, fundido, el gobierno que asumió el 10 de diciembre, dos semanas nada más.

Considerando un país con 42 millones de habitantes, con más de 4 millones de empleados públicos, y "solo más de 15 millones de planes,"totalmente improductivos, y tomando en cuenta, que fundamentalmente en los últimos 8 años no se desarrolló infraextructura de ninguna naturaleza, que en 10 años se gastaron en la gran fiesta del consumo y el aplauso, apenas unos 576 mil millones de dolares. . . . En un momento en que el mundo nos compraba,  nos negamos a vender, por maldad, ineptitud, perversión o todas esas"cualidades juntas."

Sin dudas, la teoria del estado austero es formidable, cuando usted en 12 años de política, convenció a la gente que la riqueza no se reparte, se produce, y si cada ciudadano produce lo que consume, y solidariamente produce un % más que es lo que se puede repartir, luego de producido por solidaridad social .                                                                       Pero para llegar a ese punto, en un país fundido, se requiere inversión ya, es decir generar proyectos de infraestructura para generar mano de obra intensiva, y dar posibilidad a que quienes no tienen preparación tecnologica, aprendan a trabajar primero, y crecer por capacidad despúes.  Esto último trae aparejado un tema que pareciera nadie quiere tocar entre los actores de todos los estamentos sociales.                                                                   El kircchnerismo fomento la estupides de nivelar para abajo, a todo le puso un techo, la cabal demostración es como quedamos al momento de su caida.  Ahora tenemos un desafío,  ellos pusieron un techo, en este momento, se debe poner  un piso, es decir todo en la minima expresón, y a partir de ese piso el limite, el techo es la capacidad de cada uno, atada a la voluntad de crecer, de trabajar, si sus fuerzas físicas y mentales le permiten superar al resto.                 Es de algún modo y en todos los órdenes, volver al cuadro de honor.                                                                                 Más puede  alguien en su actividad, más  debe ganar, mejor es su cumplimiento,  su asistencia, mejores premios, supera la media de su producción, un premio especial, el incentivo al hombre, crea un incentivo a la sociedad, y la que crece, es toda la sociedad .    

Conclusión: Ni más impuestos,  ni más achicar el estado,  si generar recursos, que nos permitan desarrollo, generar trabajo, y  "fabricar riqueza."                                                                                                                                                       Lo demás, es lo que fracasó todo el tiempo, si el gasto no es para producir, no sirve,  solo se puede repartir riqueza cuando se produce. Y si se produce correctamente, además alcanza para pagar deudas. Esto es elemental, igual que en casa, trabajo, gano, administro, ahorro, luego puedo comprar en cuotas, me endeudo, ergo pago.

Rodolfo Griffa.

 



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Comentarios:
LILA DÍAZ D´ONOFRIO »
Indiscutible lo expresado por el señor R:A: Griffa. Entre burros y perversos. el país arrastra un lastre fenomenal. Rezo a diario para que Dios alimente al Sr. Presidente con salud y fortaleza para luchar con tanta ignominia e ignorancia.
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