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28 de enero de 2016
EL PLAN. Por Nicolás Márquez.
Episodio y cifras que no poseen respaldo argumental ni documental alguno, pero que al igual que tantos otros embustes y desmanejos numéricos, han sido instalados rabiosamente como slogan publicitario por parte de las organizaciones rentísticas vinculadas al gobierno saliente y al terrorismo de otrora.

Ni Chicha ni Carlotto: el “plan de robo de menores”.

Por Nicolás Márquez,                                               Diciembre, 2015.

Horas atrás, los diarios y medios de todo el país informaron que María “Chicha” Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo (organización devenida en rentable firma empresarial cuyo CEO encarna Estela Carlotto), había “recuperado” a su nieta, la cual, tal como suele suceder en el grueso de todos estos casos, había quedado en situación de desamparo en 1976 tras un allanamiento militar en una casa operativa del terrorismo Montonero (el hijo de Chicha, Daniel Mariani y su nuera Diana Teruggi estaban allí integrando la banda homicida), en la cual se produjo un enfrentamiento que derivó en la muerte de cinco terroristas. En la guarida, yacía una bebé de tres meses llamada Anahí (nieta de Chicha Mariani), la cual fue salvada de la situación de riesgo a la que la habían expuestos sus delincuentes progenitores y habría sido otorgada en adopción o resguardo de un tutor.
Al enterarse que su nieta fue rescatada, Chicha desde entonces intentó conocer el paradero de la niña, aunque sin éxito, y fue recién esta semana (casi 40 años después) cuando corrió como reguero de pólvora la noticia de la aparición de la nieta, aunque al rato se confirmó que los datos genéticos rechazaron el parentesco y la expectativa volvió a foja cero.
 
Este episodio obró para que se siga desinformando, y se insista en la ficción propagandística que de que durante la dictadura (no la que quisieron imponer los Montoneros sino la cívico-militar) hubo un “plan sistemático de robo de menores” y que dentro de tan macabro propósito, “fueron robados 500 niños”. Episodio y cifras que no poseen respaldo argumental ni documental alguno, pero que al igual que tantos otros embustes y desmanejos numéricos, han sido instalados rabiosamente como slogan publicitario por parte de las organizaciones rentísticas vinculadas al gobierno saliente y al terrorismo de otrora.
Si bien esta temática ya la he desarrollado in extenso en mi libro La Mentira Oficial, consideramos oportuno repasar mi tesis sobre este permanente engaño.

 Origen del mito:

 El mito del “Plan Sistemático de robo de menores” promocionado por la desacreditada Carlotto y sus accionistas asociados, se apoyó fundamentalmente en que “las Abuelas” afirman haber “recuperado 120 niños(dato inflado puesto que al día de la fecha el site oficial de Abuelas sólo confirma 103[1]) los cuales hoy ya son jóvenes cuyas edades oscilan en derredor de los 40 años), y que dicha fantasiosa proyección estadística ascendería “a 500 casos”.

 

 

¿Y cómo llegan las “Abuelas” a la cifra de supuestas 103 “recuperaciones”?.
 
Pues cuando las fuerzas legales durante la guerra antiterrorista efectuaban operativos y los delincuentes eran detenidos o abatidos, en muchas circunstancias (y con motivo de la actividad delictiva de sus padres) quedaban sus niños en situación de orfandad o total desolación.                     Pero como los terroristas poseían nombre de guerra, documentación falsa y mudaban permanentemente de casa, barrio, ciudad o Provincia, con frecuencia era muy difícil identificar a los abuelos o parientes cercanos de las desdichadas criaturas.                                                                         Por ende, la acción de las fuerzas legales ante el desamparo de los menores se efectuaba en el siguiente orden:
 
1) Entregarlo a la familia (abuelos, tíos, etc.) si había conocimiento de su existencia y localización fehaciente.
 
2) Si no se tenía datos acerca de parientes y consanguíneos, el menor era llevado entonces a disposición el juez de la jurisdicción o autoridad competente, quien seguidamente lo derivaba a la Casa Cuna o institución pertinente.                                                                                                             Vale decir, en la medida en que el estado de guerra civil lo permitía, se actuaba dentro del principio de razonabilidad y legalidad (tal el caso de la orden de Operaciones del Comandante de la Zona 1 o la orden emanada del Ministerio del Interior a la Policía Federal cuya autenticidad fueron avaladas por la fiscalía en la Causa 13).                                                                                                     De este modo, se llevaron adelante 227 devoluciones de menores desamparados a familiares o autoridades pertinentes, lo que demuestra que por parte de las fuerzas legales, el único “Plan Sistemático” que hubo fue la devolución conforme a derecho (el listado completo de las devoluciones puede verse en mi libro sobre el particular).
 Posteriormente, muchas de estas criaturas, una vez destinadas y alojadas en instituciones oficiales, eran adoptadas por diferentes familias o matrimonios que le brindaron su amor y educación, tal como suele ocurrir en la actualidad con menores en situación de adopción.

Pero ocurre que las “Abuelas de Plaza de Mayo”, posteriormente se dedicaron a efectuar una labor de rastreo con auxilio estatal, consistente en tratar de contactar algún pariente biológico de esos menores (hoy adultos).                                                                                                                                               De esta manera, lograron en ciertos casos conectar, por ejemplo, a determinados jóvenes con algún tío, abuelo o pariente de cualquier grado.                                                                                                                   Una vez localizado efectivamente el vínculo, se produce el televisado encuentro, y las “Abuelas” salen con “bombos y platillos” a arengar “recuperamos al número X”.

 
 
 
Hasta aquí, la labor de la empresa “Abuelas de Plaza de Mayo” lejos de ser criticable, resulta encomiable. Sin embargo, es dable efectuar la siguiente aclaración: de los casos “recuperados” por las “Abuelas”, la mayoría absoluta de ellos obedeció ni a “robo” ni a “plan sistemático” alguno. Efectivamente, de esas “103 recuperaciones”, las “Abuelas” meten en la bolsa circunstancias que por muchas veces rayan en lo tragicómico.
 
 
 
Cuando todavía la cifra de “recuperados” rondaba los 66 casos, las Abuelas publicaron un libro titulado “Niños desaparecidos – Jóvenes localizados – En la Argentina desde 1976 a 1999“. (Edición de diciembre de 1999) en el cual, se detallan caso por caso los 66 episodios a través de los cuales ellas dicen arribar a esa cifra. Y del texto en cuestión, involuntariamente las “Abuelas” dan a conocer no sólo que el “Plan Sistemático de robo” no existió, sino que a efectos de abultar las cifras, colocan a “la marchanta” cualquier dibujo que eventualmente les resulte funcional a la sumatoria de coeficientes: el método usado por las Abuelas para acomodar sus números tiene el mismo rigor científico que el que usaba Guillermo Moreno para medir la inflación.
 
 
 
En efecto, de esos 66 casos contabilizados por las “Abuelas” (y según consta en el libro de su propia autoría), 29 fueron niños devueltos a sus familiares o entregados a la Justicia de Menores (no hay “robo” alguno ni “recuperación”); 6 son casos de niños apropiados ilegalmente por otros integrantes de las bandas terroristas o vecinos (en este caso hay “robo” pero cometido por los terroristas y aliados); 11 son niños desamparados que estuvieron incomunicados como producto de situaciones anormales por causas totalmente ajenas a la guerra civil (tampoco existe “robo” y eso lo confirma el libro de Abuelas); 6 corresponden a cuerpos N.N. identificados de mujeres embarazadas al morir en tiroteos, en donde obviamente tampoco hay “robo” ni “recuperación” (y parece ser que afortunadamente y contrariando su ideología, en este ítems las Abuelas se muestran ad hoc a favor de considerar a la persona desde el momento de su concepción); 2 corresponden al caso de niños accidentalmente muertos en tiroteo entre sus padres y otros guerrilleros contra las fuerzas legales (tampoco hay “robo” ni “recuperación” y los lamentables accidentes son producto de la irresponsabilidad delictual de sus padres) y 12 casos más, que son los únicos episodios puntuales de niños comprobadamente apropiados de modo ilegal, pero de los cuales en solo dos de ellos hubo repudiable participación de algún miembro de las FFAA.
 
 
 
Pues, bien andando los años y con este mismo modus operandi engañoso consistente en rejuntar y acumular casos a todo propósito y fuera de propósito, se completó así la cifra de 103 “niños recuperados” difundida por multimediáticamente por Abuelas y todo el periodismo “bienpensante” que siempre le hizo coro: empezando por Clarín, a pesar de que al citado grupo mediático le consta de manera fehaciente el modo inmoral y mentiroso con el que actúa Carlotto y su pandilla, tal como se comprobó judicial y científicamente al descartarse que Ernestina Herrera de Noble haya sido “ladrona de niños”, tal como vociferaban impunemente las Abuelas.
 
 
 
Va de suyo que la reducida cantidad de menores en los que hubo algún deleznable ilícito imputable a miembros de las FF.AA. (dos casos como vimos) no puede ser indicio de ningún “plan sistemático”, en una guerra que duró diez años, en donde entre terroristas abatidos o desaparecidos hubo 8.400 muertos y con al menos 227 devoluciones comprobadas de criaturas en situación de desamparo. Es decir, en todo caso, de haber existido algún “plan sistemático”, ese fue no el robo sino la devolución, tal como lo acreditan los fulminantes guarismos. Y todo este fue tan claro, que a los militares ya les habían imputado haber pergeñado el Plan Sistemático de Robo de Menores en el ilegal  juicio a las Juntas decretado por el gobierno radical en diciembre de 1983, y el mismísimo Tribunal alfonsinista exculpó a los Comandantes de esta manera:
 

 

 

 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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