Hoy es jueves 12 de diciembre de 2019 y son las 20:16 hs. Tomemos Conciencia. "No me preocupan los corruptos y ladrones." Me preocupa todo un pueblo que mira con indiferencia el comportamiento mafioso.

19 de marzo de 2016
Los Mirage en la Fuerza Aerea Argentina
Estos gloriosos aviones el dia 29/11/2015 tuvieron su merecido descanso permanente, luego de 43 años de servicio fueron dados de baja , por suerte pude llegar a ver volar a estas increibles maquinas en varias ocasiones.

 

Los Mirage en la Fuerza Aerea Argentina.
Hoy les traigo una nota  dedicada a los deltas de la Fuerza Aerea Argentina.                                                                        Estos gloriosos aviones el dia 29/11/2015 tuvieron su merecido descanso permanente, luego de 43 años de servicio fueron dados de baja , por suerte pude llegar a ver volar a estas increibles maquinas en varias ocasiones. Lamentablemente las ultimas politicas de defensa del pais hicieron que los Mirage sean dados de baja sin ningun reemplazo en el corto plazo lo que deja a nuestra gloriosa Fuerza Aerea Argentina sin aviones supersonicos.                                                                                                                                                   Sin dudas voy a extrañar el rugido de los motores ATAR

Entre 1972 y 1983, fueron incorporados un total de 92 Mirage de diferentes modelos, alcanzándose a fin de 2015 mas de 131.000 horas de vuelo en 43 años de servicio.

La llegada de los Mirage IIIE/DA
El 4 de septiembre de 1972 arribaba al país el primer Mirage argentino, un biplaza Mirage IIIDA (matrícula I-001), desarmado en el interior de un C-130 Hercules de la Fuerza Aérea Argentina (FAA).No obstante, los trabajos de re-ensamblado de este avion y los posteriores ejemplares adquiridos, determinaron que el primer vuelo de un Delta sobre Argentina tuviera lugar recién el 10 de enero de 1973. 

Fue allí cuando la esbelta figura del Mirage IIIEA matrícula I-003 se elevó desde la Base Aérea Mariano Moreno, al mando del piloto de Dassault Gerald Resal, dando inicio a la "Era del Mirage" en nuestro país. Una semana después, el día 17 de enero de 1973, volaba por primera vez en el país un Mirage con tripulación argentina. Se trataba del biplaza Mirage IIIDA matrícula I-001, al mando del ViceComodoro Giosa y el Capitán Román. 

Se recibirían un total de 10 monoplazas Mirage IIIEA y 2 biplazas Mirage IIIDA, todos de nueva factura, recibiendose el último el 27 de julio de 1973. Todos serían transportados por aire en aviones C-130 Hercules. 

Entre 1979 y 1980 se incorporarían 7 monoplazas Mirage IIIEA adicionales, transportados en C-130 desde Francia. 

La llegada de los IAI Dagger

Cuando a partir del año '72 comenzaron a llegar los Mirage IIIEA (10 EA/2 DA) aun estaba en la mente de los jerarcas de la FAA aumentar la cantidad de aviones de este modelo, a pesar de que las dificultades económicas seguían presentes a la hora de analizar los planes de acción para poder llevar adelante estos planes. 

Una de estas posibilidades fue la de adquirir aviones de segunda mano, primeramente se comenzó a negociar con la Heyl Ha’Avir (Fuerza Aérea Israelí) la compra de un lote de aviones del modelo Kfir C.2, que luego presiones Norteamericanas harían caer. 

Por lo que, siempre negociando con Israel, la historia continuaría con la compra de 35 monoplazas IAI Dagger y 4 biplazas IAI Dagger B israelíes una versión del Mirage III fabricado sin licencia por parte de Israel, de segunda mano aunque con escaso uso. Fueron recibidos vía maritima entre 1978 y 1981. 


El final de los 70 estuvo marcado por algunos cambios que aun perduran hasta nuestros días, como la creación de la VI Brigada Aérea en lo que hasta entonces era la base Aerea Tandil, que luego con el tiempo seria el asiento definitivo de todos los SdA de la familia Mirage III/V. 
Seria justo en ese lugar emblemático para la familia miragera, en donde se establecerían los Dagger para toda su carrera operativa, siendo asignados a partir de diciembre del 79 al grupo 6 de caza. 

Luego de una modernizacion pasaron a llamarse IAI Finger. 

 

Durante el Conflicto del Atlántico Sur, los monoplazas Mirage IIIEA totalizaron 56 salidas de combate, mientras que los monoplazas IAI Dagger realizaron 115. 

 

2 Mirage IIIEA y 11 Dagger se perderían en acción, ofrendando la vida 1 piloto de IIIEA (Mayor (PM) Gustavo Argentino García Cuerva) y 5 de Dagger (Capitán (PM) José Leónidas Ardiles, Primer Teniente (PM) Juan Domingo Bernhardt, Primer Teniente (PM) Pedro Ignacio Bean, Primer Teniente (PM) Hector Ricardo Volponi y Primer Teniente (PM) Carlos Julio Castillo) en dichas acciones. 

 


La llegada de los Mirage VP


Inmediatamente luego de empezada la Guerra de Malvinas, a finales de mayo, la situación de la Fuerza Aérea Argentina era desesperante, desde el 1 de mayo todas sus unidades de combate habían sufrido numerosas pérdidas a manos de los Sea Harriers y de la artillería antiaérea británica. De los pocos aviones en servicio, la mayoría se encontraban en un estado deplorable debido a los daños sufridos durante la batalla. La guerra aérea estaba virtualmente perdida ya que los británicos habían obtenido la supremacía en San Carlos y avanzaban sin obstáculos desde el Monte Kent hacia Puerto Argentino. La reposición de material bélico se transformo en una prioridad si se quería cambiar el curso del conflicto. 

El Gobierno Peruano había manifestado en numerosas oportunidades el apoyo a la causa argentina y habría ofrecido recursos bélicos al Gobierno del Gral L. Galtieri en más de una oportunidad. Finalmente el Gobierno argentino accedió y compro 10 AMD Mirages VP provenientes de los Escuadrones de Caza 611 y 612 de la FAP. 

El traslado de los aviones corrió por cuenta del Perú, 10 oficiales de la FAP se encargaron de trasladar los cazas en un vuelo directo desde la Base Aérea de la Joya (Arequipa) hasta la VI Brigada Aérea (VIBA) en Tandil, Pcia. de Buenos Aires. Los aviones conservaron el camuflaje original utilizado por la FAP (arena y marrón en la parte superior y gris azulado en la parte inferior), solo se le borraron los estandartes de escuadrón y se reemplazaron las escarapelas y banderas de la FAP por las argentinas. No existe registro de cuando llegaron los aviones a la argentina y no es de extrañar ya que todo el traslado se manejo con cierta clandestinidad, recordemos que Perú tenía problemas limítrofes con Chile, quien apoyaba abiertamente la causa británica y que estuvo al borde de la guerra con Argentina, también por cuestiones limítrofes, lo cierto es que al parecer los Mirage 5P partieron del Perú el 4 de junio de 1982 y arribaron a la VI brigada aerea probablemente al otro día. 

Los aviones rápidamente recibieron las matriculas de los IAI Dagger perdidos durante la guerra, estas eran C-403, 404, 407, 409, 410, 419, 428, 430, 433 Y 436 y estuvieron alistados como para entrar en combate. 


Mirage VP Matriculado C430, matricula de un IAI Dagger que sería derribado por un Sea Harrier el 24-05-82, el capitán Díaz al mando del Dagger sobrevivió tras eyectarse.


Finalmente la guerra llegó al cese al fuego con la rendición argentina, y los Mirage VP no llegaron a entrar en combate. Siguieron prestando servicio en el G6C hasta el 13-11-86, fecha en la cual fueron transferidos a la X Brigada Aérea con sede en Río Gallegos, reemplazando a los Mirage IIIC que pasaron a formar el escuadrón 55 dentro de la IV Brigada Aérea en la Pcia. de Mendoza. 

Luego de una modernizacion pasaron a llamarse Mirage 5 Mara 
Mirage MV Mara

La llegada de los Mirage IIIC 

Tras la guerra por las Malvinas, la reposición de material bélico se trasformo en un tema de máxima urgencia debido a las grandes pérdidas sufridas durante el conflicto. Los embargos de armas sufridos por la Argentina motivaron la adquisición de cualquier material libre de embargos. 

Israel siempre se caracterizo por suministrar material bélico o asistir tecnológicamente a países embargados, por lo que la adquisición del Mirage IIIC no resulta una sorpresa. Si bien esto contaba con las ventajas de que el Mirage era un avión bien conocido por nuestra Fuerza Aérea lo que reducía drásticamente los costos de mantenimiento y operación, lo cierto es que estos aviones eran células cargadas de horas de vuelo y sometidas a todo tipo de desgastes debido a su participación en varios conflictos en Medio Oriente. 

La Fuerza Aérea Argentina igualmente adquirió este modelo para paliar en cierta forma las pérdidas y el desgaste sufrido durante la Guerra de las Malvinas, arribando al país el lote sobreviviente de 19 Mirage IIIC y 3 Mirage IIIBJ durante fines de 1982. Estas aeronaves fueron reacondicionadas en el Área de Material Río Cuarto (AMR IV), y destinadas a la IV Brigada Aérea (IVBA) con asiento en el Plumerillo. Posteriormente 5 pasaron a integrar el escuadrón 55 basado en la X Brigada Aerea de Río Gallegos. 

A los pocos años de uso el desgaste de los aviones era más que obvio, trasformándose en una tarea casi imposible el poder mantenerlos en condiciones de vuelo, hecho que determino hacia 1987 su baja operativa y almacenamiento. 


Solo los Mirage IIIBJ continuaron operando con total normalidad, más que nada, por la escasez de entrenadores de esta familia. 

En 1991, el Mirage IIIC matriculado C-717, el de menor cantidad de horas de vuelo de la flota, fue seleccionado por el CEASO (Centro de Evaluación de Sistemas Operativos) para regresarlo a condiciones de vuelo. Fue utilizado profundamente en la evaluación de la envolvente de vuelo del Mirage y para el lanzamiento de armamentos. Para mantenerlo operacional, se recurrió ha canibalizar todos los Mirage en depósito dado que las existencias de repuestos a esas alturas eran escasas o nulas por completo. 

 

Curiosamente, este aparato fue repintado enteramente de blanco, con vivos en rojo y azul al mejor estilo de los prototipos de Dassault (claramente inspirado en el esquema lucido por el Rafale). 

Aspectos y datos poco conocidos


Misil Matra AS.30 en los Mirage de la FAA 

En pleno conflicto austral, además de los Mirage V, la FAA adquirió a Perú tanques de combustible suplementarios y un número no especificado de misiles radioguiados aire-superficie Matra AS.30. 

Los ataques a buques británicos realizados por la FAA eran con bombas no guiadas y fuego de cañones, de manera que la incorporación de armamento guiado aire-superficie podía aumentar las posibilidades de éxito. Ademas, el lanzamiento a distancia aumentaba las posibilidades de supervivencia, atacando mas lejos del objetivo. 

No obstante, los misiles AS-30 junto con los Mirage V, fueron recibidos pocos dias antes de finalizar la guerra y no llegaron a ser utilizados en combate. Sin embargo, algunos tanques suplementarios de origen peruano si fueron empleados en algunos IAI Dagger durante las hostilidades. 

 

Posiblemente la única imagen conocida de un AS.30 en la FAA. En este caso, integrando el display de armamento de un IAI Finger (también se observa una bomba Matra Durandal). Foto: Créditos a quien corresponda.


Despues de la guerra, los misiles AS.30 fueron evaluados y extraoficialmente se dice que se realizaron entre 2 y 3 lanzamientos en polígono desde Mirage VP, con resultados poco satisfactorios. 

En la primigenia versión del AS.30 recibida por la FAA de parte de Perú, el piloto de Mirage guiada el misil por ondas de radio mediante un joystick. Esto hacía que el empleo de este misil sea extremadamente complicado, debiendo el piloto ocuparse de volar el avión y al mismo tiempo no perder de vista al AS.30, guiándolo a su objetivo. 

También de manera extraoficial se dice que, luego de las pruebas, todos los misiles fueron devueltos a Peru, aunque unos pocos habrían quedado en poder de la FAA, concretamente en el hogar de los Dagger, la VI Brigada Aérea de Tandil. 

Mirage IIIC/B de Argentina a ¿Nicaragua?

Los Mirage IIIC/B inicialmente se compraron para suplir las perdidas de la Guerra de Malvinas pero luego se evaluó convertirlos en fuente de repuestos para los restantes Mirage de la FAA. Sin embargo, luego de revisarlos se ordenó su puesta en servicio a cargo del Area de Material Rio Cuarto (ARMACUAR). El proceso fue lento y trabajoso debido al estado general de los aviones, que no era del todo satisfactorio. 

 

Fue asi que en 1986 se consideró la posibilidad de venderlos. El lote era de 22 aviones, junto con todos sus repuestos y 6 motores ATAR 9C adicionales, todo por un valor de 110 millones de dólares. 

El mayor interesado fue Nicaragua, que buscaba incorporar aviones caza para contener las incursiones de aviones y helicópteros de la "Contra", que operaban desde Honduras. 

El 2 de agosto de 1987, el Ministro de Defensa nicaraguense, Gral. Humberto Ortega, confirmó la intención de incorporar los MIIIC/B argentinos, en una nota aparecida en el diario "Barricada" de Managua. No obstante, la operación no se concretó y los aviones continuaron en servicio hasta 1991. 

 


Los Mirage en la Fuerza Aerea Argentina.

Hoy les traigo una nota  dedicada a los deltas de la Fuerza Aerea Argentina.                                                     Estos gloriosos aviones el dia 29/11/2015 tuvieron su merecido descanso permanente, luego de 43 años de servicio fueron dados de baja , por suerte pude llegar a ver volar a estas increibles maquinas en varias ocasiones. Lamentablemente las ultimas politicas de defensa del pais hicieron que los Mirage sean dados de baja sin ningun reemplazo en el corto plazo lo que deja a nuestra gloriosa Fuerza Aerea Argentina sin aviones supersonicos.                                                                                                                                           Sin dudas voy a extrañar el rugido de los motores ATAR

Entre 1972 y 1983, fueron incorporados un total de 92 Mirage de diferentes modelos, alcanzándose a fin de 2015 mas de 131.000 horas de vuelo en 43 años de servicio.

La llegada de los Mirage IIIE/DA
El 4 de septiembre de 1972 arribaba al país el primer Mirage argentino, un biplaza Mirage IIIDA (matrícula I-001), desarmado en el interior de un C-130 Hercules de la Fuerza Aérea Argentina (FAA).No obstante, los trabajos de re-ensamblado de este avion y los posteriores ejemplares adquiridos, determinaron que el primer vuelo de un Delta sobre Argentina tuviera lugar recién el 10 de enero de 1973. 

Fue allí cuando la esbelta figura del Mirage IIIEA matrícula I-003 se elevó desde la Base Aérea Mariano Moreno, al mando del piloto de Dassault Gerald Resal, dando inicio a la "Era del Mirage" en nuestro país. Una semana después, el día 17 de enero de 1973, volaba por primera vez en el país un Mirage con tripulación argentina. Se trataba del biplaza Mirage IIIDA matrícula I-001, al mando del ViceComodoro Giosa y el Capitán Román. 

Se recibirían un total de 10 monoplazas Mirage IIIEA y 2 biplazas Mirage IIIDA, todos de nueva factura, recibiendose el último el 27 de julio de 1973. Todos serían transportados por aire en aviones C-130 Hercules. 

Entre 1979 y 1980 se incorporarían 7 monoplazas Mirage IIIEA adicionales, transportados en C-130 desde Francia. 

La llegada de los IAI Dagger

Cuando a partir del año '72 comenzaron a llegar los Mirage IIIEA (10 EA/2 DA) aun estaba en la mente de los jerarcas de la FAA aumentar la cantidad de aviones de este modelo, a pesar de que las dificultades económicas seguían presentes a la hora de analizar los planes de acción para poder llevar adelante estos planes. 

Una de estas posibilidades fue la de adquirir aviones de segunda mano, primeramente se comenzó a negociar con la Heyl Ha’Avir (Fuerza Aérea Israelí) la compra de un lote de aviones del modelo Kfir C.2, que luego presiones Norteamericanas harían caer. 

Por lo que, siempre negociando con Israel, la historia continuaría con la compra de 35 monoplazas IAI Dagger y 4 biplazas IAI Dagger B israelíes una versión del Mirage III fabricado sin licencia por parte de Israel, de segunda mano aunque con escaso uso. Fueron recibidos vía maritima entre 1978 y 1981. 


El final de los 70 estuvo marcado por algunos cambios que aun perduran hasta nuestros días, como la creación de la VI Brigada Aérea en lo que hasta entonces era la base Aerea Tandil, que luego con el tiempo seria el asiento definitivo de todos los SdA de la familia Mirage III/V. 
Seria justo en ese lugar emblemático para la familia miragera, en donde se establecerían los Dagger para toda su carrera operativa, siendo asignados a partir de diciembre del 79 al grupo 6 de caza. 

Luego de una modernizacion pasaron a llamarse IAI Finger. 

 

Durante el Conflicto del Atlántico Sur, los monoplazas Mirage IIIEA totalizaron 56 salidas de combate, mientras que los monoplazas IAI Dagger realizaron 115. 

 

2 Mirage IIIEA y 11 Dagger se perderían en acción, ofrendando la vida 1 piloto de IIIEA (Mayor (PM) Gustavo Argentino García Cuerva) y 5 de Dagger (Capitán (PM) José Leónidas Ardiles, Primer Teniente (PM) Juan Domingo Bernhardt, Primer Teniente (PM) Pedro Ignacio Bean, Primer Teniente (PM) Hector Ricardo Volponi y Primer Teniente (PM) Carlos Julio Castillo) en dichas acciones. 

 


La llegada de los Mirage VP


Inmediatamente luego de empezada la Guerra de Malvinas, a finales de mayo, la situación de la Fuerza Aérea Argentina era desesperante, desde el 1 de mayo todas sus unidades de combate habían sufrido numerosas pérdidas a manos de los Sea Harriers y de la artillería antiaérea británica. De los pocos aviones en servicio, la mayoría se encontraban en un estado deplorable debido a los daños sufridos durante la batalla. La guerra aérea estaba virtualmente perdida ya que los británicos habían obtenido la supremacía en San Carlos y avanzaban sin obstáculos desde el Monte Kent hacia Puerto Argentino. La reposición de material bélico se transformo en una prioridad si se quería cambiar el curso del conflicto. 

El Gobierno Peruano había manifestado en numerosas oportunidades el apoyo a la causa argentina y habría ofrecido recursos bélicos al Gobierno del Gral L. Galtieri en más de una oportunidad. Finalmente el Gobierno argentino accedió y compro 10 AMD Mirages VP provenientes de los Escuadrones de Caza 611 y 612 de la FAP. 

El traslado de los aviones corrió por cuenta del Perú, 10 oficiales de la FAP se encargaron de trasladar los cazas en un vuelo directo desde la Base Aérea de la Joya (Arequipa) hasta la VI Brigada Aérea (VIBA) en Tandil, Pcia. de Buenos Aires. Los aviones conservaron el camuflaje original utilizado por la FAP (arena y marrón en la parte superior y gris azulado en la parte inferior), solo se le borraron los estandartes de escuadrón y se reemplazaron las escarapelas y banderas de la FAP por las argentinas. No existe registro de cuando llegaron los aviones a la argentina y no es de extrañar ya que todo el traslado se manejo con cierta clandestinidad, recordemos que Perú tenía problemas limítrofes con Chile, quien apoyaba abiertamente la causa británica y que estuvo al borde de la guerra con Argentina, también por cuestiones limítrofes, lo cierto es que al parecer los Mirage 5P partieron del Perú el 4 de junio de 1982 y arribaron a la VI brigada aerea probablemente al otro día. 

Los aviones rápidamente recibieron las matriculas de los IAI Dagger perdidos durante la guerra, estas eran C-403, 404, 407, 409, 410, 419, 428, 430, 433 Y 436 y estuvieron alistados como para entrar en combate. 


Mirage VP Matriculado C430, matricula de un IAI Dagger que sería derribado por un Sea Harrier el 24-05-82, el capitán Díaz al mando del Dagger sobrevivió tras eyectarse.


Finalmente la guerra llegó al cese al fuego con la rendición argentina, y los Mirage VP no llegaron a entrar en combate. Siguieron prestando servicio en el G6C hasta el 13-11-86, fecha en la cual fueron transferidos a la X Brigada Aérea con sede en Río Gallegos, reemplazando a los Mirage IIIC que pasaron a formar el escuadrón 55 dentro de la IV Brigada Aérea en la Pcia. de Mendoza. 

Luego de una modernizacion pasaron a llamarse Mirage 5 Mara 
Mirage MV Mara

La llegada de los Mirage IIIC 

Tras la guerra por las Malvinas, la reposición de material bélico se trasformo en un tema de máxima urgencia debido a las grandes pérdidas sufridas durante el conflicto. Los embargos de armas sufridos por la Argentina motivaron la adquisición de cualquier material libre de embargos. 

Israel siempre se caracterizo por suministrar material bélico o asistir tecnológicamente a países embargados, por lo que la adquisición del Mirage IIIC no resulta una sorpresa. Si bien esto contaba con las ventajas de que el Mirage era un avión bien conocido por nuestra Fuerza Aérea lo que reducía drásticamente los costos de mantenimiento y operación, lo cierto es que estos aviones eran células cargadas de horas de vuelo y sometidas a todo tipo de desgastes debido a su participación en varios conflictos en Medio Oriente. 

La Fuerza Aérea Argentina igualmente adquirió este modelo para paliar en cierta forma las pérdidas y el desgaste sufrido durante la Guerra de las Malvinas, arribando al país el lote sobreviviente de 19 Mirage IIIC y 3 Mirage IIIBJ durante fines de 1982. Estas aeronaves fueron reacondicionadas en el Área de Material Río Cuarto (AMR IV), y destinadas a la IV Brigada Aérea (IVBA) con asiento en el Plumerillo. Posteriormente 5 pasaron a integrar el escuadrón 55 basado en la X Brigada Aerea de Río Gallegos. 

A los pocos años de uso el desgaste de los aviones era más que obvio, trasformándose en una tarea casi imposible el poder mantenerlos en condiciones de vuelo, hecho que determino hacia 1987 su baja operativa y almacenamiento. 


Solo los Mirage IIIBJ continuaron operando con total normalidad, más que nada, por la escasez de entrenadores de esta familia. 

En 1991, el Mirage IIIC matriculado C-717, el de menor cantidad de horas de vuelo de la flota, fue seleccionado por el CEASO (Centro de Evaluación de Sistemas Operativos) para regresarlo a condiciones de vuelo. Fue utilizado profundamente en la evaluación de la envolvente de vuelo del Mirage y para el lanzamiento de armamentos. Para mantenerlo operacional, se recurrió ha canibalizar todos los Mirage en depósito dado que las existencias de repuestos a esas alturas eran escasas o nulas por completo. 

 

Curiosamente, este aparato fue repintado enteramente de blanco, con vivos en rojo y azul al mejor estilo de los prototipos de Dassault (claramente inspirado en el esquema lucido por el Rafale). 

Aspectos y datos poco conocidos


Misil Matra AS.30 en los Mirage de la FAA 

En pleno conflicto austral, además de los Mirage V, la FAA adquirió a Perú tanques de combustible suplementarios y un número no especificado de misiles radioguiados aire-superficie Matra AS.30. 

Los ataques a buques británicos realizados por la FAA eran con bombas no guiadas y fuego de cañones, de manera que la incorporación de armamento guiado aire-superficie podía aumentar las posibilidades de éxito. Ademas, el lanzamiento a distancia aumentaba las posibilidades de supervivencia, atacando mas lejos del objetivo. 

No obstante, los misiles AS-30 junto con los Mirage V, fueron recibidos pocos dias antes de finalizar la guerra y no llegaron a ser utilizados en combate. Sin embargo, algunos tanques suplementarios de origen peruano si fueron empleados en algunos IAI Dagger durante las hostilidades. 

 

Posiblemente la única imagen conocida de un AS.30 en la FAA. En este caso, integrando el display de armamento de un IAI Finger (también se observa una bomba Matra Durandal). Foto: Créditos a quien corresponda.


Despues de la guerra, los misiles AS.30 fueron evaluados y extraoficialmente se dice que se realizaron entre 2 y 3 lanzamientos en polígono desde Mirage VP, con resultados poco satisfactorios. 

En la primigenia versión del AS.30 recibida por la FAA de parte de Perú, el piloto de Mirage guiada el misil por ondas de radio mediante un joystick. Esto hacía que el empleo de este misil sea extremadamente complicado, debiendo el piloto ocuparse de volar el avión y al mismo tiempo no perder de vista al AS.30, guiándolo a su objetivo. 

También de manera extraoficial se dice que, luego de las pruebas, todos los misiles fueron devueltos a Peru, aunque unos pocos habrían quedado en poder de la FAA, concretamente en el hogar de los Dagger, la VI Brigada Aérea de Tandil. 

Mirage IIIC/B de Argentina a ¿Nicaragua?

Los Mirage IIIC/B inicialmente se compraron para suplir las perdidas de la Guerra de Malvinas pero luego se evaluó convertirlos en fuente de repuestos para los restantes Mirage de la FAA. Sin embargo, luego de revisarlos se ordenó su puesta en servicio a cargo del Area de Material Rio Cuarto (ARMACUAR). El proceso fue lento y trabajoso debido al estado general de los aviones, que no era del todo satisfactorio. 

 

Fue asi que en 1986 se consideró la posibilidad de venderlos. El lote era de 22 aviones, junto con todos sus repuestos y 6 motores ATAR 9C adicionales, todo por un valor de 110 millones de dólares. 

El mayor interesado fue Nicaragua, que buscaba incorporar aviones caza para contener las incursiones de aviones y helicópteros de la "Contra", que operaban desde Honduras. 

El 2 de agosto de 1987, el Ministro de Defensa nicaraguense, Gral. Humberto Ortega, confirmó la intención de incorporar los MIIIC/B argentinos, en una nota aparecida en el diario "Barricada" de Managua. No obstante, la operación no se concretó y los aviones continuaron en servicio hasta 1991. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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