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7 de noviembre de 2016
Una Nave Poderosa “No te des por vencido ni aún vencido” Discapacidad . Por Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón .
De muchas maneras es ejemplo de cómo el mundo debería conducirse.
Cuando el está feliz, sonríe o se ríe; cuando esta triste, llora.
No entiende las reglas de la sociedad que enmascaran con caretas ficticias tantos pensamientos y sentimientos.
También mi hijo da al mundo sin esperar nada a cambio.

Una Nave Poderosa                 

  “No te des por vencido, ni aún vencido”...                               Por Dr.  Jorge Bernabé Lobo Aragón.

Reflexionando acerca del nacimiento de un hijoimaginaba un poderoso barco a vela lanzado al mar de la vida.

El hijo podría capitanear esta nave bella y contundente, hecha de sus propias esperanzas y sueños; sordamente navegando las inmensas velas blancas que cogen los vientos de oportunidades.

Viajaríamos juntos por un rato, mientras le mostraría lugares donde el podría ir y ayudarlo cuando la necesidad surja.

Un día, dejaría el barco y lo dejaría navegar solo. 

Dos años después de su nacimiento notamos que no estaba haciendo cosas que la mayoría de niños de su edad realizaban. Los médicos comenzaron a hacer pruebas y comenzó con terapias física, ocupacional y de lenguaje. Al principio pensaba que todos se equivocaban, ya que todavía podía ver mi hijo sobre su nave poderosaDespués me di cuenta que los médicos tenían razón, y que algo no estaba bien. Una tormenta de emociones corrió en  mi interior, envolviendo la nave de mi hijo. 

Lluvia de gotas  de tristeza golpeaban. 

Truenos sacudían en ira por tener un niño anormal

Vientos furiosos de duelo dirigían la nave poderosa de mi hijo, rompiéndolo contra las rocas

Peor de todo, sentía que “perdía el hijo que quería y esperaba”. 

Con el tiempo la tormenta despejó, y las nubes se abrieron. 

Yo vi que la nave sobrevivió.

Se había transformado de una maquina contundente de competición que fácilmente corta el agua, en un lanchón navegando laboriosamente por corrientes difíciles.

 Las velas gigantes habían sido reemplazadas por unas pequeñas, andrajosas, con agujeros en su frente. 

Me maraville que la nave pudiera aun flotar.

Me imaginé que mi hijo todavía estaba al frente del timón, sin darme cuenta que algo esta mal. Me pregunto si algún día el va a comprender que su nave no es como las otras. Mirando a la nave ahora, veo mucha otra gente trabajando. Algunos están remendando los agujeros masivos que todo el mundo sabe que nunca se podrán reparar completamente. Otra gente solamente están pintando pequeños lugares u ofreciendo apoyo donde pueden. Todavía otros piensan que todo este trabajo es excesivo; las esperanzas vienen y van, como lo hacen los sentimientos de culpa por no hacer más.

Me doy cuenta que mi trabajo como guía y maestro va a ser difícil.

Una y otra vez continuamente, le enseño como hacer cosas que otros chicos adquieren naturalmente.

Siento tanta angustia cuando veo niños de la mitad de su edad que hacen cosas que solo espero que el va a poder hacer algún día. Pero, las esperanzas están latentes

Siempre existen mejoras, a veces lentas. Todavía tengo el mismo orgullo que todo padre siente cuando su hijo finalmente completa una tarea que no ha podido completar antes. Recién he comenzado  a preguntarme lo que el futuro devendrá para mi hijo.  

Las preguntas son muchas. Vivirá independientemente? 

Tendrá un trabajo? 

Tendrá amigos? Se hace claro.

 Nunca podría... nunca dejar a mi hijo navegar su nave solo. 

Con pánico, me doy cuenta que hasta podría morir antes de que el complete su viaje. Los testamentos especiales obsesionan mi mente.      

Me sacude  la pregunta insistente de quien cuidara de mi hijo cuando no pueda más.

Se me hace difícil solo el imaginarme pedir a alguien que tome esta tarea, y aun mas imaginarme que alguien lo  aceptara.  

Entonces miro a mi hijo, y veo a un niño feliz y contento.

No entiende que es diferente y por eso estoy seguro que él tiene una sensibilidad superior, indescriptible, sobrenatural.

Creo que la mano de Dios me enseña algunas lecciones importantes.

Creo que todos los niños nacen con un tipo de inocencia que se despedaza rápidamente mientras crecen y aprenden de la vida.

La vida con la que mi hijo se enfrenta se vuelve una bendición, porque el va a esparcir su inocencia por un tiempo mas largo. 

De muchas maneras es ejemplo de cómo el mundo debería conducirse. 

Cuando el está feliz, sonríe o se ríe; cuando esta triste, llora.

 No entiende las reglas de la sociedad que enmascaran con caretas ficticias tantos pensamientos y sentimientos.

No exhibe ningún rasgo de avaricia, deshonestidad, racismo o amargura, que son tan prevalentes en el mundo de hoy.

También mi hijo da al mundo sin esperar nada a cambio. Caminando con él, lo he observado mirar a la gente, intercambiar miradas y alegremente decir hola. 

Invariablemente la persona sonríe. Ha sido brindado, un enorme regalo de amabilidad inocente.  Me ha ayudado también  a comprender lo que es importante en la vida.

Tener un hijo con necesidades especiales es un regalo milagroso. Las tormentas de ira y emoción todavía soplan, pero ahora puedo esperar, mirar y detenerme.  

Estoy convencido  que la nave de mi hijo, sobrevivirá, y que viajaremos Dios mediante a puertos imprevistos pero fascinantes.

DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN.

#  Discapacidad .

#  Discapacitado.

#  Tucuman.

#  Argentina.

 



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