El T-1000 de metal líquido que perseguía a John Connor en Terminator 2 es todo un mito de la ciencia-ficción. Científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte acaban de dar con una técnica para recuerda mucho a aquella película. El descubrimiento permite controlar la forma de metales líquidoscomo el mercurio o el galio y, aunque no va a servir para fabricar robots asesinos, sí que tiene muchos usos en microelectrónica y semiconductores.

Científicos logran conectar nervios seccionados mediante metal líquido.                                Un equipo de científicos de la Universidad Tsinghua, en China, acaba de lograr volver a conectar            nervios que habían sido seccionados en ranas utilizando metal líquido.
Aunque todavía en sus inicios, la técnica abre la puerta a nuevos tratamientos para reparar conexiones nerviosas dañadas en seres humanos.
Hasta ahora, las técnicas existentes para reparar nervios dañados dependían de la capacidad de estos para regenerarse. Desgraciadamente, ese proceso es lento, y suele significar una atrofia de los músculos conectados por estos nervios. El equipo de neurobiólogos de Tsinghua ha logrado conectar un nervio ciático seccionado mediante una aleación de galio, selenio e indio altamente conductiva, que permanece líquida a temperatura corporal, y que no es dañina para el organismo.                                      Los metales líquidos a temperatura ambiente suelen adoptar la forma de pequeñas bolitas debido a su tensión superficial, mucho mayor que la de otros líquidos como el agua. Lo que ha descubierto el equipo de ingeniería biomolecular y química de Carolina del Norte es que los óxidos afectan a esta tensión superficial. Mediante la aplicación de oxidación electroquímica, los investigadores han logrado que una aleación de indio y galio dentro de un medio acuoso adopte diferentes formas o circule por conductos de manera controlada.                                                                                                                         El sistema es completamente reversible y depende tan solo de la intensidad de las pequeñas corriente eléctricas que se aplican al metal líquido. Entre las aplicaciones de esta nueva técnica podría estar la fabricación de componentes electrónicos sin necesidad de usar sustancias tóxicas como el mercurio.  Un equipo de científicos de la Universidad Tsinghua, en China, acaba de lograr volver a conectar nervios que habían sido seccionados en ranas utilizando metal líquido. Aunque todavía en sus inicios, la técnica abre la puerta a nuevos tratamientos para reparar conexiones nerviosas dañadas en seres humanos.       Hasta ahora, las técnicas existentes para reparar nervios dañados dependían de la capacidad de estos para regenerarse. Desgraciadamente, ese proceso es lento, y suele significar una atrofia de los músculos conectados por estos nervios. El equipo de neurobiólogos de Tsinghua ha logrado conectar un nervio ciático seccionado mediante una aleación de galio, selenio e indio altamente conductiva, que permanece líquida a temperatura corporal, y que no es dañina para el organismo.

La técnica, no obstante, abre muchos interrogantes. El principal es si el nervio será capaz de repararse en la misma medida en la solución ideada por estos investigadores. Aún así, el descubrimiento podría mejorar los tratamientos posteriores a intervenciones de neurocirugía. [Technology Review]

 

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