ūüí•ūüáļūüáł | SABOTAJE EN EL ABISMO . . .

El galardonado Seymour Hersh tuvo acceso a informaci√≥n sobre el sabotaje al gasoducto Nord Stream. Lo que el New York Times llam√≥ un ¬ęmisterio¬Ľ result√≥ ser una peligrosa operaci√≥n secreta… hasta hoy

DESTACADAS  Feb 22.

El drag√≥n negro del Pac√≠fico tiene una piel ¬ęultranegra¬Ľ especializada, lo que hace que el pez sea pr√°cticamente invisible en las profundidades. Fotograf√≠a: Karen Osborn/Smithsonian.

Destacado Suscriptor,

Hoy hemos curado un material esencial para entender qu√© pasar√° en el tablero internacional este 2023, un Substack¬†fascinante y revelador¬†fue publicado hace algunos d√≠as y arroja luces sobre uno de los sucesos m√°s oscuros de 2022¬†¬ŅQu√© pas√≥ con el Nord Stream?

Equipo Destacadas

El Centro de Buceo y Salvamento de la Marina de los EE.UU. se encuentra en un lugar tan desconocido como su nombre: en lo que una vez fue un camino rural en Panama City, una ciudad turística en auge en el suroeste de Florida, a 70 millas al sur de la frontera con Alabama. El complejo del centro es tan anodino como su ubicación: una monótona estructura de hormigón posterior a la II Guerra Mundial con el aspecto de un instituto de formación profesional de la zona oeste de Chicago. Una lavandería autoservicio y una escuela de baile están al otro lado de lo que ahora es una carretera de cuatro carriles.

Por : Seymour Hersh .

El centro lleva décadas formando a buceadores de aguas profundas altamente cualificados que, una vez asignados a unidades militares estadounidenses en todo el mundo, son capaces de realizar inmersiones técnicas para hacer tanto lo bueno -utilizar explosivos C4 para limpiar puertos y playas de escombros y artefactos sin detonar- así como lo malo, como volar plataformas petrolíferas extranjeras, ensuciar válvulas de admisión de centrales eléctricas submarinas o destruir esclusas en canales de navegación cruciales. El centro de Ciudad de Panamá, que cuenta con la segunda piscina cubierta más grande de América, era el lugar perfecto para reclutar a los mejores, y más taciturnos, graduados de la escuela de buceo que el verano pasado hicieron con éxito lo que se les había autorizado a hacer a 80 metros bajo la superficie del mar Báltico.

El pasado mes de junio, los buzos de la Armada, que operaban al amparo de un ejercicio de la¬†OTAN¬†a mediados de verano ampliamente publicitado, conocido como¬†BALTOPS 22, colocaron los explosivos activados por control remoto que, tres meses despu√©s, destruyeron¬†tres de los cuatro¬†gasoductos¬†Nord Stream, seg√ļn una fuente con conocimiento directo de la planificaci√≥n operativa.

Dos de los gasoductos, conocidos colectivamente como¬†Nord Stream 1, llevaban m√°s de una d√©cada suministrando gas natural ruso barato a¬†Alemania¬†y a gran parte de¬†Europa Occidental. Un segundo par de gasoductos, denominados¬†Nord Stream 2, se hab√≠an construido pero a√ļn no estaban operativos. Ahora, con las tropas rusas concentr√°ndose en la frontera ucraniana y¬†la guerra m√°s sangrienta en Europa desde 1945¬†en ciernes, el presidente¬†Joseph Biden¬†vio en los gasoductos un veh√≠culo para que¬†Vladimir Putin¬†utilizara el gas natural como arma para sus ambiciones pol√≠ticas y territoriales.

¬ęEsto es falso y una completa ficci√≥n¬Ľ.¬†Adrienne Watson, portavoz de la Casa Blanca.

Cuando se le pidi√≥ un comentario,¬†Adrienne Watson, portavoz de la Casa Blanca, dijo en un correo electr√≥nico: ¬ęEsto es falso y una completa ficci√≥n¬Ľ.

Tammy Thorp, portavoz de la Agencia Central de Inteligencia, escribi√≥ de forma similar: ¬ęEsta afirmaci√≥n es total y absolutamente falsa¬Ľ.

La decisión de Biden de sabotear los oleoductos se produjo después de más de nueve meses de debates altamente secretos dentro de la comunidad de seguridad nacional de Washington sobre la mejor manera de lograr ese objetivo. Durante gran parte de ese tiempo, la cuestión no era si había que llevar a cabo la misión, sino cómo hacerlo sin ninguna pista abierta sobre quién era el responsable.

Había una razón burocrática vital para confiar en los graduados de la escuela de buceo del centro en Ciudad de Panamá. Los buzos eran sólo de la Marina, y no miembros del Mando de Operaciones Especiales de Estados Unidos, cuyas operaciones encubiertas deben ser comunicadas al Congreso e informadas con antelación a los líderes del Senado y la Cámara de Representantes, la llamada Banda de los Ocho.

La Administración Biden estaba haciendo todo lo posible para evitar filtraciones, ya que la planificación se llevó a cabo a finales de 2021 y en los primeros meses de 2022.

El Presidente Biden y su equipo de política exterior -el Consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, el Secretario de Estado, Tony Blinken, y Victoria Nuland, Subsecretaria de Estado para Política Exterior- se habían mostrado clara y sistemáticamente hostiles a los dos oleoductos, que discurrían uno al lado del otro a lo largo de 1200 kilómetros bajo el mar Báltico, desde dos puertos distintos en el noreste de Rusia, cerca de la frontera con Estonia, pasando cerca de la isla danesa de Bornholm, antes de terminar en el norte de Alemania.

La ruta directa, que eludía la necesidad de transitar por Ucrania, había sido una bendición para la economía alemana, que disfrutaba de una abundancia de gas natural ruso barato, suficiente para hacer funcionar sus fábricas y calentar sus hogares, al tiempo que permitía a los distribuidores alemanes vender el gas sobrante, con beneficios, por toda Europa Occidental. Las acciones que pudieran atribuirse a la administración violarían las promesas de Estados Unidos de minimizar el conflicto directo con Rusia. El secreto era esencial.

Desde el principio, Washington y sus socios antirrusos de la OTAN consideraron que¬†Nord Stream 1¬†era una amenaza para el dominio occidental. El holding que lo sustenta,¬†Nord Stream AG, se constituy√≥ en¬†Suiza¬†en 2005 en asociaci√≥n con¬†Gazprom, una empresa rusa que cotiza en bolsa y que produce enormes beneficios a sus accionistas, dominada por oligarcas conocidos por¬†ser esclavos de Putin.¬†Gazprom¬†controlaba el¬†51%¬†de la empresa, mientras que cuatro empresas energ√©ticas europeas -una en Francia, otra en los Pa√≠ses Bajos y dos en Alemania- compart√≠an el¬†49%¬†restante de las acciones y ten√≠an derecho a controlar las ventas posteriores del gas natural barato a distribuidores locales en Alemania y Europa Occidental. Los beneficios de Gazprom se repartieron con el gobierno ruso, y se calcula que los ingresos estatales por gas y petr√≥leo ascendieron en algunos a√Īos hasta el 45% del presupuesto anual de Rusia.

Los temores políticos de Estados Unidos eran reales: Putin dispondría ahora de una importante fuente de ingresos adicional y muy necesaria, y Alemania y el resto de Europa Occidental se volverían adictos al gas natural de bajo coste suministrado por Rusia, disminuyendo al mismo tiempo la dependencia europea de Estados Unidos. De hecho, eso es exactamente lo que ocurrió. Muchos alemanes veían Nord Stream 1 como parte del cumplimiento de la famosa teoría de la Ostpolitik del ex canciller Willy Brandt, que permitiría a la Alemania de posguerra rehabilitarse a sí misma y a otras naciones europeas destruidas en la Segunda Guerra Mundial mediante, entre otras iniciativas, la utilización de gas ruso barato para alimentar un mercado y una economía comercial prósperos en Europa Occidental.

Nord Stream 1 ya era suficientemente peligroso, en opinión de la OTAN y Washington, pero Nord Stream 2, cuya construcción finalizó en septiembre de 2021, duplicaría, si lo aprueban los reguladores alemanes, la cantidad de gas barato que estaría disponible para Alemania y Europa Occidental. El segundo gasoducto también proporcionaría gas suficiente para más del 50% del consumo anual de Alemania. Las tensiones entre Rusia y la OTAN no cesaban de aumentar, respaldadas por la agresiva política exterior de la Administración Biden.

La oposici√≥n al Nord Stream 2 estall√≥ en v√≠speras de la toma de posesi√≥n de Biden en enero de 2021, cuando los republicanos del Senado, encabezados por¬†Ted Cruz, de Texas, plantearon repetidamente la amenaza pol√≠tica del gas natural ruso barato durante la audiencia de confirmaci√≥n de¬†Blinken¬†como secretario de Estado. Para entonces, un Senado unificado hab√≠a aprobado con √©xito una ley que, como dijo Cruz a Blinken,¬†¬ędetuvo [el gasoducto] en seco.¬Ľ¬†El gobierno alem√°n, presidido entonces por¬†Angela Merkel, ejercer√≠a una enorme presi√≥n pol√≠tica y econ√≥mica para poner en marcha el segundo gasoducto.

¬ŅSe enfrentar√≠a Biden a los alemanes? Blinken dijo que s√≠, pero a√Īadi√≥ que no hab√≠a discutido los puntos de vista concretos del Presidente entrante.¬†¬ęConozco su firme convicci√≥n de que el Nord Stream 2 es una mala idea¬Ľ,¬†dijo. ¬ęS√© que quiere que utilicemos todas las herramientas persuasivas que tenemos para convencer a nuestros amigos y socios, incluida Alemania, de que no sigan adelante con √©l¬Ľ.

Unos meses m√°s tarde, cuando la construcci√≥n del segundo oleoducto estaba a punto de concluir, Biden dud√≥. En mayo, en un giro sorprendente, la administraci√≥n¬†renunci√≥ a imponer sanciones a Nord Stream AG, y un funcionario del Departamento de Estado admiti√≥ que intentar detener el gasoducto mediante sanciones y diplomacia ¬ęsiempre hab√≠a sido una posibilidad remota¬Ľ. Tras bastidores, funcionarios de la Administraci√≥n habr√≠an instado al presidente ucraniano,¬†Volodymyr Zelensky, que por entonces se enfrentaba a la amenaza de una invasi√≥n rusa, a que no criticara la medida.

Las consecuencias fueron inmediatas. Los republicanos del Senado, liderados por¬†Cruz, anunciaron un bloqueo inmediato de todos los candidatos de Biden en pol√≠tica exterior y retrasaron la aprobaci√≥n de la ley anual de defensa durante meses, hasta bien entrado el oto√Īo. M√°s tarde,¬†Politico¬†describi√≥ el giro de Biden sobre el segundo oleoducto ruso como¬†¬ęla √ļnica decisi√≥n, posiblemente m√°s que la ca√≥tica retirada militar de Afganist√°n, que ha puesto en peligro la agenda de Biden¬Ľ.¬†

La administraci√≥n se tambale√≥, a pesar de obtener un respiro en la crisis a mediados de noviembre, cuando los reguladores energ√©ticos alemanes suspendieron la aprobaci√≥n del segundo gasoducto Nord Stream. Los precios del gas natural subieron un¬†8%¬†en pocos d√≠as, en medio del temor creciente en Alemania y Europa de que la suspensi√≥n del gasoducto y la posibilidad cada vez mayor de una guerra entre Rusia y Ucrania provocaran un invierno fr√≠o muy poco deseado. Washington no ten√≠a clara la postura de¬†Olaf Scholz, el reci√©n nombrado canciller alem√°n. Meses antes, tras la ca√≠da de Afganist√°n, Scholtz hab√≠a apoyado p√ļblicamente el llamamiento del presidente franc√©s¬†Emmanuel Macron¬†a una pol√≠tica exterior europea m√°s aut√≥noma en un discurso en Praga, sugiriendo claramente¬†una menor dependencia de Washington y sus acciones impredecibles.

Durante todo este tiempo, las tropas rusas se hab√≠an ido acumulando de forma constante y ominosa en las fronteras de Ucrania, y a finales de diciembre m√°s de¬†100.000¬†soldados estaban en posici√≥n de atacar desde¬†Bielorrusia y Crimea. La alarma crec√≠a en Washington, incluyendo una evaluaci√≥n de Blinken de que ese n√ļmero de tropas podr√≠a ¬ęduplicarse en poco tiempo.¬Ľ

La atención de la Administración volvió a centrarse en Nord Stream. Mientras Europa siguiera dependiendo de los gasoductos para obtener gas natural barato, Washington temía que países como Alemania se mostraran reacios a suministrar a Ucrania el dinero y las armas que necesitaba para derrotar a Rusia.

Fue en este momento de inquietud cuando Biden autorizó a Jake Sullivan a reunir un grupo interinstitucional para elaborar un plan. 

Todas las opciones debían estar sobre la mesa. Pero sólo surgiría una.

El plan

En diciembre de 2021, dos meses antes de que los primeros tanques rusos entraran en Ucrania, Jake Sullivan convocó una reunión de un grupo de trabajo recién formado -hombres y mujeres del Estado Mayor Conjunto, la CIA y los Departamentos de Estado y del Tesoro- y pidió recomendaciones sobre cómo responder a la inminente invasión de Putin.

Ser√≠a la primera de una serie de reuniones¬†ultrasecretas, en una sala segura de un piso superior del Old Executive Office Building, adyacente a la Casa Blanca, que era tambi√©n la sede del¬†President’s Foreign Intelligence Advisory Board (PFIAB). Hubo la habitual charla de idas y venidas que acab√≥ desembocando en una pregunta preliminar crucial: ¬ŅSer√≠a reversible la recomendaci√≥n remitida por el grupo al Presidente -como otra capa de sanciones y restricciones monetarias- o irreversible -es decir, acciones cin√©ticas, que no podr√≠an deshacerse?

Lo que qued√≥ claro para los participantes, seg√ļn la fuente con conocimiento directo del proceso, es que Sullivan pretend√≠a que el grupo elaborara un plan para la destrucci√≥n de los dos gasoductos Nord Stream, y que estaba cumpliendo los deseos del Presidente.

 Victoria Nuland,                        Anthony Blinken y               Jake Sullivan.

Durante las siguientes reuniones, los participantes debatieron las opciones de ataque. La Marina propuso utilizar un submarino reci√©n puesto en servicio para atacar directamente el oleoducto. La Fuerza A√©rea discuti√≥ la posibilidad de lanzar bombas con espoletas retardadas que pudieran detonarse a distancia. La CIA argument√≥ que, se hiciera lo que se hiciera, tendr√≠a que ser encubierto. Todos los implicados comprendieron lo que estaba en juego. ¬ęEsto no es cosa de ni√Īos¬Ľ, dijo la fuente. Si el ataque pod√≠a atribuirse a Estados Unidos, ¬ęser√≠a un acto de guerra¬Ľ.

En aquel momento, la CIA estaba dirigida por William Burns, un ex embajador en Rusia de modales suaves que había sido subsecretario de Estado en la Administración Obama. Burns autorizó rápidamente un grupo de trabajo de la Agencia entre cuyos miembros ad hoc figuraba -por casualidad- alguien que conocía las capacidades de los buzos de altura de la Marina en Ciudad de Panamá. Durante las semanas siguientes, los miembros del grupo de trabajo de la CIA empezaron a elaborar un plan para una operación encubierta que utilizaría buzos de profundidad para provocar una explosión a lo largo del oleoducto.

Algo as√≠ ya se hab√≠a hecho antes. En 1971, la comunidad de inteligencia estadounidense se enter√≥ por fuentes a√ļn no reveladas de que dos importantes unidades de la Armada rusa se comunicaban a trav√©s de un cable submarino enterrado en el Mar de Okhotsk, en la costa del Lejano Oriente ruso. El cable enlazaba un mando regional de la Marina con el cuartel general en¬†Vladivostok.

Un equipo cuidadosamente seleccionado de agentes de la Agencia Central de Inteligencia y de la Agencia Nacional de Seguridad se reuni√≥ en alg√ļn lugar de la zona de Washington, en la clandestinidad, y elabor√≥ un plan, utilizando buzos de la Marina, submarinos modificados y un veh√≠culo de rescate submarino, que tuvo √©xito, despu√©s de mucho ensayo y error, en la localizaci√≥n del cable ruso. Los buzos colocaron en el cable un sofisticado dispositivo de escucha que intercept√≥ con √©xito el tr√°fico ruso y lo grab√≥ en un sistema de grabaci√≥n.

La NSA se enter√≥ de que altos oficiales de la marina rusa, convencidos de la seguridad de su enlace de comunicaciones, charlaban con sus colegas sin cifrar. El dispositivo de grabaci√≥n y su cinta ten√≠an que ser reemplazados mensualmente y el proyecto se desarroll√≥ alegremente durante una d√©cada hasta que se vio comprometido por un t√©cnico civil de la NSA de cuarenta y cuatro a√Īos llamado¬†Ronald Pelton¬†que hablaba ruso con fluidez. Pelton fue delatado por un desertor ruso en¬†1985¬†y condenado a prisi√≥n. Los rusos s√≥lo le pagaron¬†5.000 d√≥lares¬†por sus revelaciones sobre la operaci√≥n, adem√°s de¬†35.000 d√≥lares¬†por otros datos operativos rusos que proporcion√≥ y que nunca se hicieron p√ļblicos.

Ese éxito submarino, bautizado con el nombre en clave de Ivy Bells, fue innovador y arriesgado, y produjo información de valor incalculable sobre las intenciones y la planificación de la Armada rusa.

Aun as√≠, el grupo interagencias se mostr√≥ inicialmente esc√©ptico ante el entusiasmo de la CIA por un ataque encubierto en alta mar. Hab√≠a demasiadas preguntas sin respuesta. Las aguas del Mar B√°ltico estaban fuertemente patrulladas por la marina rusa, y no hab√≠a plataformas petrol√≠feras que pudieran servir de cobertura para una operaci√≥n de buceo. ¬ŅTendr√≠an que ir los submarinistas a Estonia, justo al otro lado de la frontera de los muelles rusos de carga de gas natural, para entrenarse para la misi√≥n? ¬ęSer√≠a una putada¬Ľ, se dijo a la Agencia.

A lo largo de ¬ętoda esta maquinaci√≥n¬Ľ, dijo la fuente, ¬ęalgunos trabajadores de la CIA y del Departamento de Estado dec√≠an: ‘No hagas esto. Es est√ļpido y ser√° una pesadilla pol√≠tica si sale a la luz'¬Ľ.

Sin embargo, a principios de 2022, el grupo de trabajo de la CIA inform√≥ al grupo interagencias de Sullivan: ¬ęTenemos una forma de volar los oleoductos¬Ľ.

Si Rusia invade… ya no habr√° Nord Stream 2. Le pondremos fin.¬† ¬† ¬† ¬† ¬† Le pondremos fin¬Ľ. Joe Biden.

Veinte d√≠as antes, la subsecretaria Nuland hab√≠a transmitido esencialmente el mismo mensaje en una sesi√≥n informativa del Departamento de Estado, con escasa repercusi√≥n en la prensa. ¬ęQuiero ser muy clara hoy¬Ľ, dijo en respuesta a una pregunta. ¬ęSi Rusia invade Ucrania, de un modo u otro Nord Stream 2 no seguir√° adelante¬Ľ.

Varios de los que participaron en la planificación de la misión del oleoducto se mostraron consternados por lo que consideraban referencias indirectas al atentado.

¬ęEra como poner una bomba at√≥mica sobre el terreno en Tokio y decir a los japoneses que vamos a detonarla¬Ľ, dijo la fuente. ¬ęEl plan era que las opciones se ejecutaran despu√©s de la invasi√≥n y no se anunciaran p√ļblicamente. Biden simplemente no lo entendi√≥ o lo ignor√≥¬Ľ.

La indiscreci√≥n de Biden y Nuland, si es que fue eso, puede haber frustrado a algunos de los planificadores. Pero tambi√©n cre√≥ una oportunidad. Seg√ļn la fuente, algunos altos cargos de la CIA determinaron que volar el oleoducto ¬ęya no pod√≠a considerarse una opci√≥n encubierta porque el Presidente acababa de anunciar que sab√≠amos c√≥mo hacerlo.¬Ľ

El plan para volar Nord Stream 1 y 2 pas√≥ repentinamente de ser una operaci√≥n encubierta que requer√≠a que se informara al Congreso a ser considerada una operaci√≥n de inteligencia altamente clasificada con apoyo militar estadounidense. Seg√ļn la ley, explic√≥ la fuente, ¬ęya no hab√≠a obligaci√≥n legal de informar de la operaci√≥n al Congreso. Todo lo que ten√≠an que hacer ahora era simplemente llevarla a cabo, pero segu√≠a teniendo que ser secreta¬Ľ. Los rusos tienen una vigilancia superlativa del Mar B√°ltico¬Ľ.

Los miembros del grupo de trabajo de la Agencia no ten√≠an contacto directo con la Casa Blanca y estaban ansiosos por saber si el Presidente hablaba en serio, es decir, si la misi√≥n estaba en marcha. La fuente record√≥:¬†¬ęHazlo'¬Ľ.

¬ęLa armada noruega no tard√≥ en encontrar el lugar adecuado, en aguas poco profundas a pocas millas de la isla danesa de Bornholm…¬Ľ.

La Operación.

Noruega era el lugar perfecto para basar la misión.

En los √ļltimos a√Īos de crisis Este-Oeste, el ej√©rcito estadounidense ha ampliado enormemente su presencia en el interior de Noruega, cuya frontera occidental recorre 1.400 millas a lo largo del Oc√©ano Atl√°ntico Norte y se funde por encima del C√≠rculo Polar √Ārtico con Rusia. El Pent√°gono ha creado puestos de trabajo y contratos muy bien remunerados, en medio de cierta controversia local, invirtiendo cientos de millones de d√≥lares para modernizar y ampliar las instalaciones de la Armada y la Fuerza A√©rea estadounidenses en Noruega. Las nuevas obras inclu√≠an, sobre todo, un avanzado radar de apertura sint√©tica muy al norte, capaz de penetrar profundamente en Rusia, y que entr√≥ en funcionamiento justo cuando la comunidad de inteligencia estadounidense perd√≠a el acceso a una serie de emplazamientos de escucha de largo alcance dentro de China.

Una base de submarinos estadounidense reci√©n renovada, que llevaba a√Īos en construcci√≥n, ha entrado en funcionamiento y ahora m√°s submarinos estadounidenses pueden trabajar en estrecha colaboraci√≥n con sus colegas noruegos para vigilar y espiar un importante reducto nuclear ruso situado a 400 kil√≥metros al este, en la pen√≠nsula de Kola. Estados Unidos tambi√©n ha ampliado enormemente una base a√©rea noruega en el norte y ha entregado a las fuerzas a√©reas noruegas una flota de aviones de patrulla P8 Poseidon fabricados por Boeing para reforzar su espionaje de largo alcance de todo lo relacionado con Rusia.

A cambio, el gobierno noruego enfureci√≥ a los liberales y a algunos moderados de su parlamento el pasado noviembre al aprobar el Acuerdo Complementario de Cooperaci√≥n en materia de Defensa (SDCA). Seg√ļn el nuevo acuerdo, el sistema judicial estadounidense tendr√≠a jurisdicci√≥n en determinadas ¬ęzonas acordadas¬Ľ del Norte sobre los soldados estadounidenses acusados de delitos fuera de la base, as√≠ como sobre aquellos ciudadanos noruegos acusados o sospechosos de interferir en el trabajo en la base.

Noruega fue uno de los signatarios originales del Tratado de la OTAN en 1949, en los primeros d√≠as de la Guerra Fr√≠a. Hoy en d√≠a, el comandante supremo de la OTAN es¬†Jens Stoltenberg, un anticomunista comprometido, que fue primer ministro de Noruega durante ocho a√Īos antes de pasar a su alto cargo en la OTAN, con el respaldo estadounidense, en 2014. Era un partidario de la l√≠nea dura en todo lo relacionado con Putin y Rusia que hab√≠a cooperado con la comunidad de inteligencia estadounidense desde la guerra de Vietnam. Desde entonces se conf√≠a plenamente en √©l.¬†¬ęEs el guante que se ajusta a la mano estadounidense¬Ľ,¬†dijo la fuente.

Jens Stoltenberg :

Es el guante que se ajusta a la mano estadounidense

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De vuelta en Washington, los planificadores sab√≠an que ten√≠an que ir a Noruega. ¬ęOdiaban a los rusos, y la armada noruega estaba llena de excelentes marineros y buzos que ten√≠an generaciones de experiencia en la exploraci√≥n de petr√≥leo y gas en aguas profundas, muy rentable¬Ľ, dijo la fuente. Tambi√©n se pod√≠a confiar en ellos para mantener la misi√≥n en secreto. (Es posible que los noruegos tambi√©n tuvieran otros intereses. La destrucci√≥n de Nord Stream -si los estadounidenses lo consegu√≠an- permitir√≠a a Noruega vender una cantidad mucho mayor de su propio gas natural a Europa).

En alg√ļn momento de marzo, algunos miembros del equipo volaron a Noruega para reunirse con el Servicio Secreto y la Marina noruegos. Una de las preguntas clave era d√≥nde exactamente en el Mar B√°ltico era el mejor lugar para colocar los explosivos. Nord Stream 1 y 2, cada uno con dos conjuntos de tuber√≠as, estaban separados en gran parte del trayecto por poco m√°s de un kil√≥metro y medio mientras se dirig√≠an al puerto de Greifswald, en el extremo noreste de Alemania.

La armada noruega no tardó en encontrar el lugar adecuado, en las aguas poco profundas del mar Báltico, a pocas millas de la isla danesa de Bornholm. Los oleoductos estaban separados por más de una milla de distancia, en un fondo marino de sólo 80 metros de profundidad. Los buzos, que operaban desde un cazaminas noruego de la clase Alta, se sumergirían con una mezcla de oxígeno, nitrógeno y helio que salía de sus tanques y colocarían cargas de C4 en los cuatro conductos con cubiertas protectoras de hormigón. Sería un trabajo tedioso, lento y peligroso, pero las aguas de Bornholm tenían otra ventaja: no había grandes corrientes de marea, que habrían dificultado mucho la tarea de buceo.

Tras investigar un poco, los estadounidenses se apuntaron.

En este punto, volvi√≥ a entrar en juego el oscuro grupo de submarinismo de la Marina en Ciudad de Panam√°. Las escuelas de aguas profundas de Ciudad de Panam√°, cuyos aprendices participaron en¬†Ivy Bells, son vistas como un remanso no deseado por los graduados de √©lite de la Academia Naval de¬†Annapolis, que normalmente buscan la gloria de ser asignados como Seal, piloto de caza o submarinista. Si uno debe convertirse en un ¬ęzapato negro¬Ľ -es decir, un miembro del menos deseable comando de buques de superficie- siempre hay al menos un deber en un destructor, crucero o buque anfibio. La menos glamurosa de todas es la guerra de minas. Sus submarinistas nunca aparecen en las pel√≠culas de Hollywood ni en las portadas de las revistas populares.

¬ęLos mejores buzos con cualificaciones de buceo profundo forman una comunidad muy unida, y s√≥lo los mejores son reclutados para la operaci√≥n y se les dice que est√©n preparados para ser convocados por la CIA en Washington¬Ľ, dijo la fuente.

Los noruegos y los estadounidenses tenían una ubicación y los operativos, pero había otra preocupación: cualquier actividad submarina inusual en las aguas de Bornholm podría llamar la atención de las armadas sueca o danesa, que podrían informar de ello.  

Dinamarca también había sido uno de los signatarios originales de la OTAN y era conocida en la comunidad de inteligencia por sus especiales vínculos con el Reino Unido.

Suecia había solicitado su ingreso en la OTAN y había demostrado su gran habilidad en el manejo de sus sistemas de sensores magnéticos y de sonido submarino que rastreaban con éxito los submarinos rusos que de vez en cuando aparecían en aguas remotas del archipiélago sueco y se veían obligados a salir a la superficie.

Los noruegos se unieron a los estadounidenses para insistir en que algunos altos cargos de Dinamarca y Suecia debían ser informados en términos generales sobre la posible actividad de submarinismo en la zona.

De ese modo, alguien superior podr√≠a intervenir y mantener un informe fuera de la cadena de mando, aislando as√≠ la operaci√≥n del oleoducto. ¬ęLo que se les dec√≠a y lo que sab√≠an era deliberadamente diferente¬Ľ, me dijo la fuente. (La embajada noruega, a la que se pidi√≥ que comentara esta historia, no respondi√≥).

Los noruegos fueron clave para resolver otros obstáculos. Se sabía que la armada rusa poseía tecnología de vigilancia capaz de detectar y activar minas submarinas. Los artefactos explosivos estadounidenses debían camuflarse para que el sistema ruso los viera como parte del fondo natural, lo que requería adaptarse a la salinidad específica del agua. Los noruegos tenían una solución.

Los noruegos tambi√©n ten√≠an una soluci√≥n para la cuesti√≥n crucial de cu√°ndo deb√≠a tener lugar la operaci√≥n. Durante los √ļltimos 21 a√Īos la Sexta Flota norteamericana, cuyo buque insignia tiene su base en Gaeta (Italia), al sur de Roma, ha patrocinado cada mes de junio un gran ejercicio de la OTAN en el Mar B√°ltico en el que participan decenas de barcos aliados de toda la regi√≥n. El ejercicio actual, que se celebrar√° en junio, se conocer√≠a como Operaciones B√°lticas 22, o BALTOPS 22. Los noruegos propusieron que √©sta ser√≠a la tapadera ideal para plantar las minas.

Los estadounidenses aportaron un elemento vital: convencieron a los planificadores de la Sexta Flota para que a√Īadieran al programa un ejercicio de investigaci√≥n y desarrollo. El ejercicio, seg√ļn hizo p√ļblico la Marina, implicaba a la¬†Sexta Flota¬†en colaboraci√≥n con los ¬ęcentros de investigaci√≥n y guerra¬Ľ de la Marina. El ejercicio en el mar se celebrar√≠a frente a la costa de la isla de Bornholm y en √©l participar√≠an equipos de buceadores de la OTAN que sembrar√≠an minas, mientras que los equipos competidores utilizar√≠an la √ļltima tecnolog√≠a submarina para encontrarlas y destruirlas.

Era tanto un ejercicio √ļtil como una ingeniosa tapadera. Los chicos de Ciudad de Panam√° har√≠an lo suyo y los explosivos C4 estar√≠an colocados al final de BALTOPS22, con un temporizador de 48 horas. Todos los estadounidenses y noruegos habr√≠an desaparecido a la primera explosi√≥n.¬†

Los d√≠as estaban contados. ¬ęEl reloj corr√≠a y nos acerc√°bamos a la misi√≥n cumplida¬Ľ, dijo la fuente.

Y entonces: Washington se lo pensó mejor. Las bombas seguirían colocándose durante BALTOPS, pero a la Casa Blanca le preocupaba que un plazo de dos días para su detonación estuviera demasiado cerca del final del ejercicio, y resultara obvio que Estados Unidos había estado implicado.

En su lugar, la Casa Blanca ten√≠a una nueva petici√≥n: ¬ę¬ŅPueden los chicos en el campo idear alguna manera de volar los oleoductos m√°s tarde en el comando?¬Ľ

Algunos miembros del equipo de planificación estaban enfadados y frustrados por la aparente indecisión del Presidente. Los buzos de Ciudad de Panamá habían practicado repetidamente la colocación del C4 en tuberías, como harían durante BALTOPS, pero ahora el equipo de Noruega tenía que idear una forma de dar a Biden lo que quería: la posibilidad de emitir una orden de ejecución con éxito en el momento que él eligiera.  

Encargarse de un cambio arbitrario y de √ļltima hora era algo que la CIA estaba acostumbrada a gestionar. Pero tambi√©n renov√≥ las preocupaciones que algunos compart√≠an sobre la necesidad, y la legalidad, de toda la operaci√≥n.

Las órdenes secretas del Presidente también evocaron el dilema de la CIA en los días de la guerra de Vietnam, cuando el Presidente Johnson, enfrentado al creciente sentimiento contrario a la guerra de Vietnam, ordenó a la Agencia que violara sus estatutos -que le prohibían específicamente operar dentro de Estados Unidos- espiando a los líderes contrarios a la guerra para determinar si estaban siendo controlados por la Rusia comunista.

La Agencia acabó accediendo y, a lo largo de la década de 1970, quedó claro hasta dónde estaba dispuesta a llegar. Tras los escándalos del Watergate, los periódicos revelaron que la Agencia espiaba a ciudadanos estadounidenses, participaba en el asesinato de líderes extranjeros y socavaba el gobierno socialista de Salvador Allende.

Aquellas revelaciones dieron lugar a una dram√°tica serie de audiencias a mediados de los a√Īos setenta en el Senado, dirigidas por Frank Church, de Idaho, que dejaron claro que Richard Helms, director de la Agencia en aquel momento, aceptaba que ten√≠a la obligaci√≥n de hacer lo que el Presidente quer√≠a, aunque ello supusiera violar la ley.

En un testimonio in√©dito a puerta cerrada, Helms explic√≥ con pesar que ¬ęcasi tienes una Inmaculada Concepci√≥n cuando haces algo¬Ľ bajo √≥rdenes secretas de un Presidente. ¬ęTanto si est√° bien que lo tengas, como si est√° mal que lo tengas, [la CIA] trabaja bajo reglas y normas b√°sicas diferentes a las de cualquier otra parte del gobierno¬Ľ. En esencia, estaba diciendo a los senadores que √©l, como jefe de la CIA, entend√≠a que hab√≠a estado trabajando para la Corona, y no para la Constituci√≥n.

Los estadounidenses que trabajaban en Noruega segu√≠an la misma din√°mica y empezaron a trabajar obedientemente en el nuevo problema: c√≥mo detonar a distancia los explosivos C4 por orden de Biden. Se trataba de una tarea mucho m√°s exigente de lo que entend√≠an en Washington. El equipo de Noruega no pod√≠a saber cu√°ndo pulsar√≠a el bot√≥n el Presidente. ¬ŅSer√≠a en unas semanas, en muchos meses o en medio a√Īo o m√°s?

El C4 fijado a los oleoductos se activar√≠a mediante una boya de sonar lanzada por un avi√≥n con poca antelaci√≥n, pero el procedimiento requer√≠a la tecnolog√≠a de procesamiento de se√Īales m√°s avanzada. Una vez instalados, los dispositivos de temporizaci√≥n retardada fijados a cualquiera de los cuatro oleoductos podr√≠an activarse accidentalmente por la compleja mezcla de ruidos de fondo del mar B√°ltico, muy transitado, procedentes de barcos cercanos y lejanos, perforaciones submarinas, fen√≥menos s√≠smicos, olas e incluso criaturas marinas. Para evitarlo, la boya sonar, una vez en su lugar, emitir√≠a una secuencia de sonidos tonales de baja frecuencia √ļnicos -muy parecidos a los emitidos por una flauta o un piano- que ser√≠an reconocidos por el dispositivo temporizador y, tras unas horas de retardo preestablecidas, activar√≠an los explosivos. (¬ęSe busca una se√Īal lo suficientemente robusta como para que ninguna otra se√Īal pueda enviar accidentalmente un impulso que detone los explosivos¬Ľ, me dijo el Dr. Theodore Postol, profesor em√©rito de ciencia, tecnolog√≠a y pol√≠tica de seguridad nacional del MIT. Postol, que ha sido asesor cient√≠fico del Jefe de Operaciones Navales del Pent√°gono, dijo que el problema al que se enfrentaba el grupo en Noruega debido al retraso de Biden era una cuesti√≥n de azar: ¬ęCuanto m√°s tiempo est√©n los explosivos en el agua, mayor ser√° el riesgo de que una se√Īal aleatoria lance las bombas¬Ľ).

El 26 de septiembre de 2022, un avi√≥n de vigilancia P8 de la Marina noruega realiz√≥ un vuelo aparentemente rutinario y solt√≥ una boya sonar. La se√Īal se propag√≥ bajo el agua, inicialmente al Nord Stream 2 y despu√©s al Nord Stream 1. Pocas horas despu√©s, se activaron los explosivos C4 de alta potencia y tres de los cuatro gasoductos quedaron fuera de servicio. A los pocos minutos, los charcos de gas metano que quedaban en las tuber√≠as cerradas pod√≠an verse esparci√©ndose por la superficie del agua y el mundo se enter√≥ de que hab√≠a ocurrido algo irreversible.

La caída

Inmediatamente despu√©s del atentado contra el oleoducto, los medios de comunicaci√≥n estadounidenses lo trataron como un misterio sin resolver. Se cit√≥ repetidamente a Rusia como probable culpable, espoleada por las calculadas filtraciones de la Casa Blanca, pero sin establecer nunca un motivo claro para semejante acto de autosabotaje, m√°s all√° de la simple retribuci√≥n. Unos meses m√°s tarde, cuando se supo que las autoridades rusas hab√≠an estado obteniendo discretamente estimaciones del coste de reparaci√≥n de los oleoductos, el New York Times describi√≥ la noticia como ¬ęuna complicaci√≥n de las teor√≠as sobre qui√©n estaba detr√°s¬Ľ del ataque. Ning√ļn gran peri√≥dico estadounidense indag√≥ en las anteriores amenazas a los oleoductos proferidas por Biden y la Subsecretaria de Estado Nuland.

Aunque nunca quedó claro por qué Rusia querría destruir su propio y lucrativo oleoducto, una justificación más reveladora de la acción del Presidente vino del Secretario de Estado Blinken.

Preguntado en una rueda de prensa el pasado septiembre sobre las consecuencias del agravamiento de la crisis energética en Europa Occidental, Blinken calificó el momento de potencialmente bueno:

¬ęEs una oportunidad tremenda para eliminar de una vez por todas la dependencia de la energ√≠a rusa y, por lo tanto, quitarle a Vladimir Putin el armamento de la energ√≠a como medio para avanzar en sus designios imperiales. Eso es muy significativo y ofrece una tremenda oportunidad estrat√©gica para los a√Īos venideros, pero mientras tanto estamos decididos a hacer todo lo posible para asegurarnos de que las consecuencias de todo esto no las sufran los ciudadanos de nuestros pa√≠ses ni, para el caso, de todo el mundo.¬Ľ

M√°s recientemente, Victoria Nuland expres√≥ su satisfacci√≥n por la desaparici√≥n del m√°s reciente de los gasoductos. En una comparecencia ante el Comit√© de Relaciones Exteriores del Senado a finales de enero, dijo al senador Ted Cruz: ¬ęAl igual que usted, me complace mucho, y creo que a la Administraci√≥n tambi√©n, saber que Nord Stream 2 es ahora, como a usted le gusta decir, un trozo de metal en el fondo del mar¬Ľ.

La fuente ten√≠a una visi√≥n mucho m√°s callejera de la decisi√≥n de Biden de sabotear m√°s de 1500 millas de oleoducto de Gazprom cuando se acercaba el invierno. ¬ęBueno¬Ľ, dijo hablando del Presidente, ¬ętengo que admitir que el tipo tiene un par de pelotas.¬† Dijo que iba a hacerlo, y lo hizo¬Ľ.

Cuando se le pregunt√≥ por qu√© cre√≠a que los rusos no hab√≠an respondido, respondi√≥ c√≠nicamente: ¬ęQuiz√° quieran tener la capacidad de hacer lo mismo que hizo Estados Unidos¬Ľ.

¬ęEra una bonita tapadera¬Ľ, prosigui√≥. ¬ęDetr√°s hab√≠a una operaci√≥n encubierta que situaba a expertos sobre el terreno y equipos que funcionaban con una se√Īal encubierta.

¬ęEl √ļnico fallo fue la decisi√≥n de hacerlo¬Ľ.

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