ALBERTO FERNÁNDEZ . . . UN PRESIDENTE AL PEDO, CARA DURA Y DESORIENTADO . . .

Este miércoles, a las 12 del mediodía, el presidente realizó una cadena nacional (pregrabada) con el fin de repudiar el fallo de la Corte Suprema de la Nación que suspendió las elecciones en las provincias de San Juan y Tucumán.

Para poner en contexto la situación, es necesario destacar que en las Constituciones provinciales respectivas se deja bien en claro, y sin lugar a otras interpretaciones, que el peronismo estaba cometiendo una grave inconstitucionalidad.

En el caso de Tucumán, Juan Manzur, que buscaba ser vicegobernador ya en su quinto período, la carta magna provincial remarca en su artículo 175 que “el Gobernador y el Vicegobernador duran 4 años en el ejercicio de sus funciones y pueden ser reelegidos consecutivamente hasta 2 veces”.

En San Juan, donde Sergio Uñac buscaba ser electo gobernador (por tercer período consecutivo en el Ejecutivo), la Constitución provincial en su artículo 90 prevé que el Gobernador y el Vicegobernador duran 4 años en sus funciones y podrán ser reelectos por un período consecutivo”.

Dicho esto, se deja claro el hecho de que las máximas leyes de las provincias buscaban ser avasalladas por hombres que evidentemente no respetan lo inviolable a la hora de ejercer la política.

Pero hay más, en la cadena nacionalAlberto Fernández  probablemente violó el artículo 109 de la Constitución Nacional que establece queen ningún caso el presidente de la Nación puede ejercer funciones judiciales, arrogarse el conocimiento de causas pendientes o restablecer las fenecidas”.

Más allá de lo estrictamente jurídico, las declaraciones del presidente suenan fuera de la realidad de todos los argentinos, porque su portavozGabriela Cerruti, e incluso él mismo, aseguran que el país avanza a pasos agigantados, cuando los índices van a contramano de las descripciones que hace el Ejecutivo nacional.

Pero resulta realmente insólito que, en cadena nacional, salga a llorar que sus amigos no pueden atornillarse al poder pero nada mencionó respecto de la beba de tres meses de edad que murió en la puerta de la Casa Rosada.

No lamentó nunca que jubilados tengan que salir a cartonear para poder sobrevivir, tampoco nada dijo de la inseguridad galopante, ni se solidarizó con los choferes de colectivo que vienen sufriendo una violencia inusitada.

Con esa caradurez que lo caracteriza, aseguró que a nadie nunca le faltó atención médica durante la pandemia del coronavirus y nada dijo sobre el caso de Abigail, aquella joven cuyo padre debió llevar en brazos porque la policía no la dejaba ingresar en auto a la Santiago del Estero de su gran amigo Gerardo Zamora.

Sí dijo que iba a ir a la guerra contra la inflaciónpero esta le bajó a todos sus soldados.                                                                                      Y llegó a decir que el país estaba en unacrisis de crecimiento y que por ello no le alcanzaban los dólares al Gobierno para solventar las importaciones.

También llegó a decir, mientras era precandidato presidencial, allá en el lejano 2019, que no se entrometería ni modificaría la Corte, pero de promesas de palabra el presidente no sabe, y en estos años de gobierno lo demostró en un sinfín de oportunidades.

¿O no dijo que con él se acabaría la Argentina de los “vivos que pasan por sobre los bobos”?                                                          Esto no solo demuestra que no tiene capacidad de análisis, ya que divide a la población entre los que se avivan y los tontossino que además él mismo rompió su pacto al realizar encuentros sociales en la Quina de Olivos.

En fin, todo lo antedicho demuestra que Alberto Fernández tiene cara de piedra, que no está apto para Gobernar y que, como mínimo, no está a la altura de las circunstancias.

Es dable cerrar la presente columna con una frase que el propio jefe de Estado, y profesor de derecho penal de la UBA, dijo el 11 de junio del 2013:Si CFK no entiende por qué la Corte es un ‘contrapoder’ deberíamos averiguar quién la aprobó en Derecho Constitucional. Basta de sofismas”.

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