CAFIERO DENUNCIÓ EN LA ONU LA MILITARIZACIÓN DEL ATLÁNTICO SUR . . .

El Atlántico Sur, una zona de paz y cooperación en conflicto

Y RECLAMÓ QUE SE CUMPLA CON LA IDENTIFICACIÓN DE CAÍDOS

En el marco de la sesión dedicada exclusivamente al tratamiento de la Cuestión Malvinas en el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas en Nueva York, el canciller Santiago Cafiero hizo un fuerte reclamo al Reino Unido para que reanude las negociaciones bilaterales con nuestro país a fin de encontrar un solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía en las islas, tal como lo establece el mandato de la ONU y lo han solicitado numerosos organismos multilaterales desde 1983.

El jefe de la diplomacia argentina estuvo acompañado por el gobernador de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, Gustavo Melella; los senadores Pablo Daniel Blanco (UCR) y María Eugenia Duré (Frente de Todos); y los diputados Alberto Asseff (PRO); Rosana Andrea Bertone (Frente de Todos); Graciela Camaño (Identidad Bonaerense); Mabel Caparrós (Frente de Todos); Julio Cobos (UCR); Eduardo Valdés (Frente de Todos) y Carolina Yutrovic (Frente de Todos).

Momentos antes de que el Comité de Descolonización de la ONU aprobara por consenso una nueva resolución, en esta ocasión presentada por la delegación chilena, cuyo texto, tal como reclama la Argentina, insta a las partes a retomar negociaciones, Cafiero afirmó que “Para los argentinos, las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes fueron, son y serán argentinas, porque esta historia de despojo es parte de nuestro pasado, pero son también nuestro presente y nuestro futuro”.

“Recientemente el Reino Unido llevó a un nuevo nivel su desproporcionada e injustificada presencia militar en el Atlántico Sur con el despliegue de un contingente de las denominadas “Fuerzas de Seguridad de Kosovo” denunció el Canciller, y sostuvo además la importancia de “dar continuidad a las tareas humanitarias de identificación de los ex combatientes, en el marco de las obligaciones que surgen del Derecho Internacional Humanitario y en aras de brindar respuestas y consuelo a las familias”. “Hasta el momento, el Gobierno argentino no ha recibido una respuesta favorable a la propuesta entregada” enfatizó.

“El compromiso de la Argentina con la recuperación de su ejercicio de soberanía por medios pacíficos, respetando el modo de vida de los habitantes de las Islas, se encuentra consagrado en su constitución nacional. Por otra parte, el Reino Unido se comporta hoy como si la disputa no existiera y pretende avanzar en una política de hechos consumados en el Atlántico Sur”, aseguró Cafiero.

Luego de la intervención de las peticionarias argentinas Clara Vernet y Mercedes Moyano Walker, Cafiero fue contundente al señalar: “El 2 de marzo propuse al Secretario Cleverly una renovada agenda bilateral sobre el Atlántico Sur con el objeto de dar cumplimiento al mandato de las resoluciones pertinentes de la Asamblea General.  A fin de lograr dicho objetivo, propuse al Gobierno británico el establecimiento de un proceso formal de negociaciones, transparente y basado en la buena fe, de carácter periódico, donde se abordarán los temas de interés mutuo, entre ellos, la reanudación de las negociaciones de soberanía, la conectividad de las islas con el territorio continental argentino, medidas prácticas tendientes a garantizar los intereses y el modo de vida de los habitantes de las Islas, la conservación de los recursos naturales y la desmilitarización de las áreas bajo disputa”. 

 Por otra parte, el Canciller enfatizó “El gobierno colonial británico otorga unilateralmente licencias de pesca en las áreas circundantes a las Islas Malvinas y en 2021 anunció que extendería dichas licencias unilaterales por 25 años más a partir de 2031, lo que torna imposible mantener un esquema de cooperación bilateral en materia de conservación de recursos pesqueros. Asimismo, el Reino Unido sigue adelante en sus planes de avanzar con la ilegítima exploración y explotación de los recursos hidrocarburíferos en el área en disputa”.

El Comité Especial de Descolonización, creado en 1961 como órgano subsidiario de la Asamblea General de Naciones Unidas, tiene la función de velar por la aplicación de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de Naciones Unidas y en ese marco examina anualmente las situaciones coloniales que aún se encuentran pendientes de descolonización, adoptando resoluciones que permitan avanzar hacia el fin del colonialismo. Aún existen 17 situaciones coloniales pendientes de solución que son tratadas por el Comité. De ese total, 11 situaciones involucran al Reino Unido entre ellas, la Cuestión de las Islas Malvinas.

El C24 posee en la actualidad 29 Estados miembros: Antigua y Barbuda, Bolivia, Chile, China, Congo, Côte d’ivoire, Cuba, Dominica, Ecuador, Etiopía, Fiji, Granada, India, Indonesia, Irán, Iraq, Malí, Nicaragua, Papúa Nueva Guinea, Rusia, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Sierra Leona, República Árabe Siria, Timor-Leste, Túnez, Tanzania y Venezuela.

También estuvieron presentes la Representante Permanente de la Argentina ante la ONU, María del Carmen Squeff; el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona; la jefa de Gabinete de la Cancillería, Luciana Tito; la directora Nacional de Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Sandra Pitta; diputados provinciales y representantes de distintos niveles de gobierno de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y representantes de la sociedad civil.

CON AMPLIO APOYO INTERNACIONAL, LAS NACIONES UNIDAS REITERARON EL LLAMADO AL REINO UNIDO Y A LA ARGENTINA A RETOMAR EL DIÁLOGO POR MALVINAS.

El Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24) adoptó por consenso una nueva resolución que reitera, como todos los años desde 1983, el llamado al Reino Unido y la Argentina a retomar las negociaciones para encontrar, a la mayor brevedad posible, una solución pacífica y definitiva a la controversia de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

La resolución adoptada hoy fue copatrocinada por todos los países latinoamericanos integrantes del Comité Especial: Chile, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. Asimismo, en el marco de la sesión, también intervinieron en apoyo a la reanudación de negociaciones de soberanía, las delegaciones de China, Indonesia, Siria, Rusia, Antigua y Barbuda, Timor Leste y San Vicente y las Granadinas, integrantes del C 24.

Durante el encuentro, además, se escucharon numerosas declaraciones a favor de los derechos argentinos por parte de los países de la región, incluyendo las intervenciones en nombre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y los Estados Miembros y Estados Asociados del MERCOSUR, pronunciadas por San Vicente y las Granadinas y Uruguay, respectivamente; en tanto que otros países de la región se pronunciaron en capacidad nacional.

En la sesión, que se desarrolló en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, se contó con el respaldo de los países del G77 y China, a través de Cuba, quien ocupa la Presidencia del grupo, así como de los países de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico con la intervención pronunciada por Brasil.

En su intervención ante el Comité, el Canciller Cafiero reafirmó los derechos de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes y reclamó al Reino Unido que cumpla con su obligación internacional de reanudar las negociaciones de soberanía. En tal sentido, destacó que para el Gobierno argentino las Islas Malvinas son pasado, presente y futuro, y reafirmó su decidida voluntad de encontrar una solución pacífica y definitiva de la disputa de conformidad con las resoluciones pertinentes de la Asamblea General.

El C-24, establecido en 1961 como órgano subsidiario de la Asamblea General de Naciones Unidas, tiene la función de velar por la aplicación de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y, en ese contexto, examina anualmente las 17 situaciones coloniales que aún se encuentran pendientes de resolución, entre ellas la Cuestión Malvinas.