EL HIJO DE LAVAGNA EN EL MULTIVERSO . Por : OSVALDO BAZÁN.

El Hijo de Lavagna es Director del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Indec, un ente autárquico que depende del Ministerio de Economía.                                                                                    Lo nombró el ex presidente Alberto Fernández el mismo día en que asumió, el 10 de diciembre del 2019 y se oficializó su cargo con la publicación del decreto 92/2019 en el boletín oficial del 28 de diciembre.

Sin embargo, en cada foto de una comitiva argentina al exterior se lo ve al Hijo de Lavagna sentado al lado del Parece-Que-Presidente-Massa, encantado y atento a lo que digan los del FMI, los brasileños, los chinos y a cualquiera a quien le hayamos ido a dar lástima mendigando unos dólares.

¿En calidad de qué?

No puede ser de titular del INDEC, que nada tiene que hacer pasando la gorra por el mundo.                                                                                          ¿Entonces?                                                                                                         

¿Por qué El Hijo de Lavagna en vez de terminar de dar los datos del censo que llevan ya más de un año, anda por el mundo pagado por todos nosotros haciendo cosas para las que su cargo no lo habilita?

Es cierto, si se ciñe a su trabajo en el INDEC sería bueno que no haga papelones intentando atrasar la fecha de difusión de la inflación para que los ciudadanos no vayan a votar sabiéndola, como si fueran tan tontos de no darse cuenta por sí solos de lo que aumentan las cosas cada vez que intentan cambiar sus magros pesos por aceite, yerba o azúcar.

Busquemos en sus redes, así nos enteramos cómo se percibe El Hijo de Lavagna.

Según él mismo dice en su Twitter, no tiene otro cargo.

De hecho, tuitea habitual y muy profesionalmente sobre todo lo que hace el INDEC, pero no posteó nunca nada sobre sus misiones internacionales.

Lo mismo en Instagram, donde también se presenta sólo como Director del INDEC, padre de 3 hermosas nenas y que trabaja por una Argentina más viable y justa.                                                                                            Según lo que El Hijo de Lavagna dice sobre sí mismo es que tiene un solo cargo y tres hijas.

¡Qué intriga!

¿Será que el Hijo de Lavagna en el multiverso tiene otras funciones? Porque en sus viajes internacionales es presentado como Secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales.                              Esa es la justificación para las giras en los diarios, los portales, la radio, la tele.

Es raro, porque si uno se fija en el Mapa del Estado, donde figuran todos los funcionarios, en el organigrama del Ministerio de Economía, el lugar del Secretario de Asuntos Económicos y Financieros está vacío.              Por debajo del secretario hay dos subsecretarios: el de relaciones financieras internacionales para el desarrollo, licenciado Leandro Gorgal y la de coordinación y gestión internacional, licenciada María Candelaria Álvarez Morni.                                                                                                      Dos subsecretarios en busca de un secretario, andá a buscarla al ángulo, Pirandello.

¿Será el Multiverso?

¿Habrá un universo en donde El Hijo de Lavagna será Secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales?

¿Será mi buscador o mi escasez de conocimiento?

No encuentro por ningún lado, al menos en éste universo, el decreto nombrando al hijo de Lavagna como Secretario de Asuntos Económicos y Financieros.

¿Ta?. . .  ¡No ‘tá!.

Sí está el decreto en que lo nombran director del INDEC, pero es el único que hay.

Es raro porque si no está nombrado como Secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales y es presentado como tal al FMI, a los brasileros, a los chinos, estaría usurpando autoridad, títulos u honores, cuestión que según el artículo 246 del Código Penal: “será reprimido con prisión de un mes a un año e inhabilitación especial por doble tiempo: 1. El que asumiere o ejerciere funciones públicas, sin título o nombramiento expedido por autoridad competente. 2 (nada que ver). 3. El funcionario público que ejerciere funciones correspondientes a otro cargo”.                                                                                                    Con las debidas disculpas del caso, me debo estar equivocando porque si esto fuera así, si Obviamente y El Hijo de Lavagna estuviese ocupando un cargo que no le corresponde y fuese por eso incluso merecedor de un año de cárcel e inhabilitación, seguramente alguno de los rimbombantes periodistas de investigación del país, aquellos que le pusieron la lupa al chocoarroz del Ministerio de Economía anterior sin dudas lo hubieran descubierto. Porque no van a venir ahora con que hay una doble vara y a los peronistas se le perdonan cosas que a los demás, ni de casualidad.                                                                                                 Debo ser yo, porque si nada menos que una de las manos derechas del que Parece-Que-Presidente-Massa está cometiendo un delito a luz y paciencia de todo el mundo :                                                                            ¿no habría un fiscal actuando de oficio?                                                ¿No estaría la oposición pidiendo ya mismo que el Hijo de Lavagna cese la usurpación?                                                                    Cierto que usurpar en este país es gratis (ver Usurpados) pero no debería ser taaaaaan gratis.

Así que no, no debe ser como los malpensados estamos malpensando.

Debo ser yo el problema, que nunca debería haber salido del periodismo de espectáculos que tan bien se me dio y no sé para qué me meto en estas cosas que me quedan grande; sí, sí, seguramente es eso; debería volver a hablar de “Expedición Robinson” y el día en que Piky Paino le dejó ganar a Adrián para que finalmente Sebastián se quedara con el título.

Sin embargo, leo este párrafo publicado en La Política On Line, del 18 de octubre del año pasado, firmado por la colega Luciana Gleizer y me lleno de dudas: “Sergio Massa se cansó de las eternas demoras en activar el financiamiento chino de las dos represas de Santa Cruz y resolvió quitarle el tema a Leandro Gorgal y pasárselo a Marco Lavagna, uno de sus hombres de mayor confianza”.

Claro, ponele que lo haya hecho.

Sólo que no puede.

El Director del INDEC no está para solucionarle a Massa sus problemas en otros ámbitos.

De hecho, es un delito (de paso, Leandro Gorgal es quien según el organigrama está debajo del Secretario fantasma que es pero no es El Hijo de Lavagna. El bueno de Gorgal tiene de jefe al que lo desplazó, pero por suerte no lo tiene de jefe, según el organigrama)

Dando cuenta del mismo hecho, la colega Sofía Diamante escribió en La Nación, ese mismo día: “De hecho, pese a que no está dentro de sus funciones como director del ente estadístico oficial, Lavagna viajó con el exintendente de Tigre a Washington y participó de las reuniones del G20, de los encuentros bilaterales con funcionarios de otros países y estuvo presente en las conversaciones con el FMI y el BID”.

¿Esquiúúúúúúsmi??

El “de hecho, pese a que no está dentro de sus funciones” ¿no dice nada?

Porque levanto la vista en este mismo escrito y veo el artículo 246 del código penal y pienso que si lo que le mandan a hacer -y hace- “no está dentro de sus funciones” quizás le quepan de un mes a un año de prisión.

Como decía el antiguo jingle: “Qué tranquilidad, señora mamá, para sus delitos, usted tiene a lavañitooo….”

Así que lo que debe estar pasando es que, a pesar de que el organigrama no lo diga y no encuentre el decreto de nombramiento en ningún lado, me debo estar equivocando.

Debe tener los dos cargos.

Aunque pensándolo bien…tampoco estaría demasiado bien que El Hijo de Lavagna ocupe dos cargos del Estado.

Bueno, no sólo no estaría demasiado bien.

De hecho, no se puede.

Según el artículo 25, del capítulo VI de la ley 25164 Marco de Regulación del Empleo Público Nacional (¡siempre quise escribir algo así de serio!¡uy, cómo estoy!): “Es incompatible el desempeño de un cargo remunerado en la Administración Pública Nacional, con el ejercicio de otro de igual carácter en el orden nacional, provincial o municipal, con excepción de los supuestos que se determinen por vía reglamentaria, o que se establezca en el Convenio Colectivo de Trabajo”.

Quizás sea una excepción, aunque es raro porque las excepciones son en general con respecto a la docencia (¿podría decirse que El Hijo de Lavagna da clases en cada intervención en el exterior? Chí lo sá) o con actividades relacionadas con el arte de curar (“curar” dice, ya si fuera con dos “r” es otra cosa).                                                                                  Pero por otra parte, para desempeñar dos o más cargos públicos de manera simultánea, según la Oficina Anticorrupción: “además de tratarse de las funciones expresamente exceptuadas (docencia, arte de curar, etc.) se deben cumplir las funciones en forma íntegra, sin superposición de horarios y disponiendo del tiempo necesario para trasladarse de uno a otro empleo. Además los horarios de trabajo tienen que ser los oficiales, no se pueden acordar horarios especiales”.

Es probable que cuando viaja a China como Secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales sin nombramiento trabaje en lo que es la noche de Argentina y ahí no hay problemas para ejercer como capo del INDEC durante el día. En otras ocasiones, no sé.

Hablando del último viaje a China, el colega Francisco Jueguen en La Nación escribió clarito este viernes pasado, nombrando a parte de la comitiva: “El embajador argentino en Pekín, Sabino Vaca Narvaja y el secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales, Marco Lavagna”.

En el multiverso de la ruta de la seda, está calificado como tal.

Resumiendo porque tampoco es que me quiera parecer a Carlos Pagni, que no me da el cuero (por eso no he nombrado a Arribas ni a Magdalani) o El Hijo de Lavagna no es Secretario de Asuntos Económicos y Financieros -el decreto de su nombramiento parece ser secreto de estado, no aparece por ningún lado y él mismo no se presenta así en sus redes sociales- y está usurpando un cargo, lo cual es penado por ley o El hijo de Lavagna está cometiendo una terrible incompatibilidad con dos cargos en el Estado y a nadie se le ocurre que no se puede, a lo sumo consta que lo que hace no está dentro de sus funciones.

Insisto y desde ya pido perdón.

Debe haber algo que no veo, debo estar equivocado en alguna parte de la información o de su análisis.

Me resulta imposible que tanto periodista ah pero chocoarroz no haya visto algo que resulta tan evidente.

Acá un Chequeado sería develador.

O un político de la oposición usando los minutos que pasan en televisión hablando de las internas para preguntarse                                “¿qué es lo que huele a podrido acá?                                                ¿Cuál de las dos irregularidades se cumple?                                      ¿Es Secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales y al mismo tiempo Director del INDEC, incurriendo en incompatibilidades o no es Secretario de Asuntos Económicos y Financieros y está usurpando un cargo?”

¿Quién será el primer periodista que lo investigue?

¿Quién será el primer fiscal que lo denuncie?

¿Quién será el primer político de la oposición que lo señale?

Como Director del INDEC no tiene nada que hacer El Hijo de Lavagna en las giras internacionales.

Nada.

Entonces, va como Secretario de Asuntos Económicos y Financieros.

Pero ese cargo está vacío en el organigrama del Estado y además, no podría ocuparlo porque es incompatible con ser director del INDEC.

Es raro que el Presidente Massa, tan apegado a lo institucional y al valor de la palabra, no haya tomado cartas en el asunto. Bueno, aunque quizás si el Presidente Sergio Massa se pone a revisar las leyes que tienen que ver con la ética se agarra un patatus. Mirá si se entera que por el artículo 18 del capítulo VI de la ley 25.188 de Ética de la Función Pública: “Los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones”.

Seguro que el Yerno de Moria no lo sabía el 12 de noviembre del año pasado cuando se fue a París en el avión Gulsftream G500, matrícula N922DN. El detalle de que el aparato fuera del Grupo De Narváez le habrá parecido algo menor, algo a lo que está acostumbrado. Lo habrá hecho para ahorrarle unos pesos al Estado, siempre tan considerado don Massa.

Pero otra vez, no me tomen muy en serio a mí que hace pocos años salía bailando disfrazado con el Payaso Malaonda por televisión.

De la centena de periodistas que escriben con palabras esdrújulas en los diarios de mayor tirada nacional, sólo cuatro o cinco remarcan estas cosas así que debe ser un problema nuestro nomás.

Si al periodismo más serio del país esto no le hace ningún ruido debe ser nomás porque no hay ruido o será ese silencio que aturde como dijo una vez el ex presidente Fernández.

No sé por qué ahora recuerdo la entrevista que el colega Ignacio Ortelli le hizo al ex titular de la Unidad de Información Financiera, Mariano Federici, en su programa de Radio Rivadavia donde el entrevistado contó los 75 indicios de vínculos de Lázaro Báez con CFK que el fiscal Marijuán dejó pasar alegremente y la relación entre Marijúan y el Parece-Que-Presidente.

En realidad lo que recordé fue que Ortelli tuiteó públicamente “muchos movimientos para evitar el rebote de esta entrevista…”.

O sea, mucho interés en que no se comente mucho esa relación Marijuán / Massa.                                                                                           Menos aún que se recuerde que cuando el gaseoso Massa iba “contra los ñoquis de La Cámpora”, Marijuán era aguerrido luchador contra la corrupción K;                                                                                                      Una vez que el vaporoso Massa pasó a ser culo y calzón con Máximo, Marijuán benefició a CFK.                                                        Las casualidades del multiverso.

De esto no se habla y si se habla, alguien habrá intentando silenciar.

Ortelli no es el único que lo sufrió.

Hay que recordar que el día en que Massa asumió se preocupó personalmente por llamar a los canales informativos para que en el videograph no lo bajen a la categoría de “Ministro de Economía” sino que le pongan bien clarito “Súperministro”.

En fin, si es cierta la teoría del multiverso, si somos otros en otros universos, ahí andarán el vaya uno a saber si Secretario o no, presidente o no, ministro o no.

Lo único de lo que puedo estar seguro, es que me gustaría mucho conocer el universo en el que los tránsfugas van presos.